Ganaderos piden garantías comerciales en la frontera con Venezuela

Por: 
CONtexto Ganadero
10 de Agosto 2013
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comercio bilateral entre Colombia y Venezuela
Desde la frontera con Venezuela ingresan productos ilegales y sin certificación sanitaria. Foto: CONtexto Ganadero.
La canciller de Colombia María Ángela Holguín y su homólogo en Venezuela Elías Jaua buscan reactivar la economía bilateral desde el estado de Apure, sitio fronterizo.
 
Se activará la aduana de El Amparo, Puente Páez en Guasdualito, ubicado 550 km al suroeste de Caracas, según acordaron ambos funcionarios en la reunión que tuvieron el pasado viernes 9 de agosto para restablecer el comercio y para atacar al contrabando.
 
Jaua señaló que uno de los temas que más preocupa a ambos gobiernos es el comercio ilegal "y parte de la lucha contra este flagelo significa regularizar y encauzar el comercio natural que hay en una frontera tan amplia y tan dinámica como lo es la colombo-venezolana".
 
Venezuela y Colombia van a "iniciar un proceso de recuperación de toda la infraestructura fronteriza: muelles, puentes, pasos y carreteras para darle la mayor modernidad a esas instalaciones y también establecer los controles necesarios para el flujo tanto de personas como de bienes y servicios", agregó Jaua.
 
La propuesta es vista con buenos ojos en las zonas fronterizas de la Guajira y Norte de Santander. Sin embargo, se cuestionaron algunos aspectos que si no son analizados van a estancar la reactivación de la economía en la frontera con Venezuela.
 
Jesús Parada Jaimes, profesional de Gestión de Proyectos Estratégicos de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, en Cúcuta, explicó que la venta informal de ganado en canal proveniente de Venezuela es uno de los quebrantos de los productores.
 
La carne es transportada en vehículos pequeños desde los cuales se blinda el producto que no siempre es revisado por la policía en la carretera. Jaimes aseguró que sí se realizan controles, pero no son suficientes y como consecuencia se generan daños económicos en los negocios de los productores colombianos. (Lea: ¿Funcionan las medidas para frenar el contrabando de ganado?)
 
“Los frigoríficos en la zona están trabajando a pérdida”, dijo Parada, quien trajo a colación la denuncia del presidente del Comité de Ganaderos de Norte de Santander, Andrés Portilla Luna, sobre la crisis lechera que ha afectado a los productores en el departamento.
 
Portilla dijo que por lo menos 220 afiliados a la entidad dejarían la ganadería lechera por la reducción del precio, el contrabando y la importación de leche en polvo.
 
Según el representante del Comité Ganadero de Norte de Santander, en lo últimos 4 años ha disminuido la producción de 70 mil a 50 mil litros de leche diarios. (Lea: El contrabando 'mata' a los productores colombianos)
 
La Guajira también está en la cuerda floja por el comercio informal. José Ramón Molina, presidente de los usuarios del distrito de riego de la Ranchería en la región, habló de varios aspectos que tienden a hundir más a los productores.
 
Uno de ellos es la explicación que dio sobre el cambio de la moneda. “Mientras el valor del bolívar al cambiarse al peso colombiano favorezca, la gente comprará esa mercancía”, manifestó el ganadero.
 
Además dijo que la frontera es muy extensa y no solo cubre la zona de Cúcuta, sino también Maicao, donde se corre el riesgo de brotes de enfermedades porcinas, avícolas y bovinas, ante la llegada diaria del alimento sin certificación de salud. (Lea: El contrabando sigue campante en Norte de Santander)
 
“Tenemos problemas con la seguridad y con las autoridades sanitarias. Hay retenes, pero no son suficientes y se corre el riesgo de que pasen las enfermedades desde Venezuela”, explicó Molina, quien anotó que los productos del vecino país en su mayoría son subsidiados por el Gobierno, diferente a Colombia, donde cada ganadero debe sacar de su bolsillo para los gastos de producción y para amortiguar la crisis lechera.
 
Ante eso, hizo un llamado al Estado para que antes de pensar en abrir o reactivar el comercio bilateral cumpla con la reglamentación que favorece a los productores nacionales. “El Gobierno debe tener en cuenta la realidad que se vive en la frontera que son problemas que tienen muy mal económicamente a los ganaderos y agricultores”, enfatizó.