La violencia vestida de paro armado vuelve a ensañarse con los productores del campo

Por: 
CONtexto ganadero
10 de Mayo 2022
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El paro armado de los últimos días dejó grandes pérdidas para los ganaderos de las regiones afectadas. Foto: h13n.com - agromundo.co

Un paro armado de cuatro días en gran parte de la Costa Atlántica y Antioquia, generó grandes pérdidas a los ganaderos, agricultores, comerciantes, entre otros.

 

La historia se repite. Esta vez por causas indefendibles, miles de productores del campo que proveen bienes esenciales para llevar a la mesa de los colombianos, recibieron el impacto de la brutalidad de un paro armado que golpea sus menguados recursos. Asi lo indican muchos ganaderos que se ven impotentes ante el temor y la violencia de las armas.

 

El sector agropecuario se detuvo en su totalidad durante los cuatro días de paro armado y sólo hasta este lunes comenzó de manera gradual a restablecerse las labores de campo,indicó el Presidente Ejecutivo de Ganacor, Humberto Lora. 

 

Agregó que todos los renglones de la ganadería, tanto lechería como ceba, cría y levante, así como movimiento de subastas de ganado se paralizaron.

 

Más de 7.000 reses no se pudieron comercializar en las subastas ganaderas porque alcanzaron a enviar los animales. Cuando estalló el paro las subastas se quedaron con animales en los corrales, por lo que sacaron un comunicado declarando que no se hacían responsables de los animales pero sí los iban a cuidar.

 

De hecho abastecieron al ganado con heno o con silo mientras se normalizaba la situación. En Subastar en Montería quedaron 524 animales sin entregar y este lunes se realizó el procedimiento. (Lea: El paro hizo más mella en el sacrificio bovino que la pandemia)

 

Además, los transportadores de leche que iban a recoger la producción en el departamento dejaron de hacerlo por temor a que les quemaran los vehículos y el producto se comenzó a acumular en los tanques fríos y llegó un momento en que debió regalarse o botarse. Cerca de 4 millones de litros que no se vendieron y que representaron pérdidas superiores a los $7.000 millones.

 

A todo ello se suma que no se permitió a los trabajadores ir a laborar a las fincas y los que intentaron fueron agredidos. Es decir ni quienes manejan el ordeño o los tractores o cualquier otro elemento de la finca pudieron ir con el consecuente efecto económico.

 

La zona urbana sin la operatividad del sector rural no funciona porque empieza a haber desabastecimiento de productos básicos como carne, leche, verduras, frutas, etc., del campo depende todo, señaló Lora.

 

Esto lo que enseña es que se necesita más presencia del Estado en las zonas vulnerables. Esto puede volver a ocurrir en cualquier momento pero sin la presencia del Estado no se puede evitar.

 

Por su parte, Paul Rodríguez, ganadero de Córdoba y director ejecutivo del Comité de Cebuinos Lecheros y sus Cruces, señaló que en los primeros días faltó más presencia del Estado a través de la fuerza pública, hubo mucho temor en la población.

 

En muchas fincas mandaron a parar los trabajos, se redujo la recolección de leche porque no dejaban movilizar a los trabajadores ni a los vehículos. En la vía a Arboletes unos trabajadores iban en su carro para hacer una labor de aspiración  y le dispararon al vehículo. Se veía las represalias que estaban tomando contra la población civil por eso era mejor tener prudencia. (Lea: Bloqueos dejan 1,8 millones de empleos rurales en riesgo y pérdidas cercanas a los $3,6 billones en el agro)

 

Antioquia no se libró

 

Por su parte el Presidente Asociación de Ganaderos del Nordeste Antioqueño (Asoganan), Robert Márquez, sostuvo que los diez municipios del nordeste antioqueño se vieron afectados debido a la alta presencia de los grupos delincuenciales que impidieron el normal desarrollo de las actividades.

 

Tanto el comercio como el sector agropecuario se vieron afectados al no poder movilizarse ni abrir sus negocios. En el caso concreto del sector ganadero, por ejemplo, no se pudo realizar la tradicional subasta de Suganordeste, que se efectúa cada 15 días, dejando de percibir alrededor de $2.000 millones y no se pudieron comercializar 900 animales y por ende el mercado que se presenta alrededor de esta actividad también se afectó.

 

Además animales que se llevan desde esta región a la feria ganadera de Medellín tampoco se pudieron movilizar.

 

En la parte lechera, aunque no es la actividad predominante en el nordeste, municipios como Amalfi y Anorí se vieron muy afectados debido a que debieron abrir las llaves de sus tanques de enfriamiento y regar leche porque no había forma de transportarla a Medellín.

 

“Hoy, con gran zozobra el comercio en general ha abierto pero a la expectativa de lo que estos grupos al margen de la ley puedan hacer. De hecho en la central ganadera de Medellín decidieron hacer la feria este martes y no el lunes como tradicionalmente se realiza porque hubo muy poco ganado”. (Lea: Por paro y bloqueos de vías, pérdidas para los ganaderos se acercan a $350 000 millones)

 

Afectación de la cadena

 

Para Lina Torres, Gerente de Lácteos La Fontana, en Don Matías (Antioquia), toda la cadena se afectó, tanto los productores como los industriales y hasta los consumidores. Fue difícil ir a recoger el producto a las diferentes veredas.

 

El viernes cuando se inició el paro fue complejo porque Ejército y Policía no se habían articulado muy bien con las empresas y de hecho los industriales decidieron formar un grupo porque esta es una de las principales cuencas lecheras del país y se tienen grandes producciones.

 

A este grupo se unió luego el Ejército y la Policía para organizar las actividades y unas caravanas para ir a la mayor cantidad posible de veredas para recoger la leche y que la afectación no fuera tan grande.

 

No obstante se perdió leche porque a hoy (lunes) se tienen algunas rutas que no se han podido acceder para llegar a las fincas de los productores y estos llenaron sus tanques y debieron empezar a botar el líquido.

 

De destacar el trabajo articulado con Ejército, Policía, la industria y los productores. Estos últimos permanentemente estaban informando cómo estaba la situación por las diferentes rutas.

 

También se hicieron caravanas desde Medellín a los diferentes municipios y viceversa para poder llevar los productos que se necesitan de uno y otro lado.

Aunque este lunes la situación estaba mejor la recomendación de las autoridades es no bajar la guardia. (Lea: Afectación por bloqueos no va tener cómo solucionarse en un periodo corto, productor del Cesar)

 

De esto queda una lección muy importante y es que “unidos podemos hacerle frente a muchas cosas. A pesar de ser competencia, cada uno tiene su centro de recolección, realiza su transformación y tiene sus puntos finales de venta y hay empresas de todos los tamaño pero cuando se necesita se pueden unir y hacerle frente a las adversidades”.

 

Añadió que “todos hacemos parte de una cadena, los productores, los transformadores, los transportadores, etc., y tenemos una misión muy importante que es lo que debemos seguir trabajando. Todos de una u otra manera aportamos un grano de arena y si alguno dice no, todo se va desmoronando”.

 

Entre tanto, Aydee Botero, gerente y fundadora de El Llano S.A.S,, en Santa Rosas de Osos (Antioquia), sostuvo que la situación está difícil, pero hay que salir a trabajar porque “si nosotros nos dejamos amedrentar de esta gente nos vamos a morir de hambre”.

 

El Ejército y la Policía ayudaron bastante, han estado pendientes de todos y gracias a eso se ha ido recogiendo leche en las fincas de los ganaderos. Los proveedores también están asustados pero igual han colaborado, en algunos casos escoltan a los carros y hasta brindan apoyo moral al personal que llega a las fincas.

 

Sin embargo, en el norte de Antioquia se perdió mucha leche porque ya se habían llenado los tanques y como no se podían movilizar se debió botar el alimento con las consecuentes pérdidas porque los costos de producción son muy altos por el elevado precio de los insumos.

 

“Con qué ánimo el campesino sigue produciendo cuando se ha producido con tanto sacrificio y no pueden vender su producto”, afirmó.

 

Uno de los carros que recogían la leche para el acopio de esta empresa fue uno de los primeros que quemaron, sin embargo siguieron recogiendo pero cuando se llega al acopio y se trata de sacar no hay cómo porque por ninguna parte se pueden ir los carros. (Lea: Con bloqueos, “nos están privando de derechos fundamentales como alimentación y movilización”, productor del Meta)

 

Se supone que este lunes debía comenzar a normalizarse la situación y aunque subsiste el miedo se empezaron a movilizar los vehículos.

 

Papel clave de los conductores

 

Uno de los eslabones que mostró su importancia en este paro fue el transportador que respondió de manera eficiente.

 

Según Diego Arango, coordinador de logística de Alpina para Antioquia, el día del paro reunió a los conductores y le dijo que el miedo por el paro armado era de todos y les dijo que quien quisiera salir a hacer su recorrido lo podía hacer pero el que no también se le iba a respetar su decisión.

 

Aunque todos reconocieron que tenían miedo alguno empezó a considerar a los ganaderos que se iban a quedar con la leche recogida y hasta la iban a tener que botar en medio de una situación difícil como las que vivían y entonces uno a uno empezó a salir a hacer la ruta.

 

Una vez ellos comenzaron a salir él les informó a las otras empresas transformadoras de la zona que Alpina iba a recoger y entonces también se animaron para hacer lo propio.

 

Se le pidió a los ganaderos que apoyaran a los conductores y en la mayoría de las veredas salieron a recogerlos y acompañarlos a hacer la ruta. Había una comunicación constante para saber cómo estaban ellos y la zona por la que transitaban. (Lea: Se acrecientan las pérdidas de los ganaderos por bloqueos de vías)

 

También hubo un gran acompañamiento del Ejército y la Policía, así como de diferentes alcaldías aunque fue lamentable la ausencia de la Gobernación de Antioquia porque nunca contestaron a las solicitudes que les hicieron, indicó Arango.

 

Tal como lo señalaron los demás representantes de las empresas, Arango coincide en que muchos ganaderos tuvieron que botar la leche, en especial en el primer día.

 

El lunes todavía se observaba una tensa calma y nadie quería salir por problemas que se presentaron la noche del domingo pero se presentó normalidad en las vías.

 

Lo que dejó esta situación fue la unión de toda la cadena porque productores, industriales, transportadores y autoridades trabajaron juntos y apoyándose.

 

Resistencia civil

 

El gobernador de Sucre, Héctor Olimpo Espinosa, hizo un llamado a la comunidad para que a través de un acto de valor ciudadano se enfrente el paro armado que se adelanta como retaliación del clan del golfo por la extradición de alias 'Otoniel' con una acción de resistencia civil. (Lea: De ser necesario, acompañaremos a la Fuerza Pública a desbloquear las carreteras: Fedegán)

 

De acuerdo con el funcionario, en todos los municipios de su departamento se ha intensificado el despliegue de Ejército, Infantería de Marina y Policía Nacional, como respaldo para que comerciantes, empresarios, estudiantes y ciudadanos puedan regresar a la normalidad, aunque planteó la necesidad de reforzar el pie de fuerza.

 

Al encabezar este lunes un consejo de seguridad en Sincé, el mandatario sucreño invitó a la conformación de un frente común para enfrentar la guerra cibernética que se ha desatado con el paro armado, pues, según él, a través de cadenas de Whatsapp y Facebook se está intimidando a distintos sectores, generando falsas cadenas para atemorizar a la población.