Sector ganadero se desaceleró en el primer semestre del año

Por: 
CONtexto ganadero
24 de Noviembre 2022
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Producción bovina se desacelera
Las presiones inflacionarias, entre otras razones, llevaron a que el sector ganadero se desacelerara en el primer semestre del año, según un informe de Davivienda. Foto: Cortesía

En el primer semestre del año el sector ganadero mostró desaceleración debido a efectos inflacionarios los cuales pueden llevar el consumo de carne de res al nivel más bajo de los últimos 5 años, provocando además la sustitución por proteínas de menor precio.

 

Así lo plantea un trabajo de la Gerencia de Analítica Sectorial y BI de Davivienda que señala que para el gremio ganadero este periodo estuvo lleno de contrastes dado que al reducirse el consumo interno, la apertura de mercados se vuelve importante compensando con el precio internacional, los menores volúmenes exportados.

 

La recuperación del estatus como país libre de aftosa, está generando posibilidades de apertura de nuevos mercados internacionales, entre ellos el de Estados Unidos el cual fue suspendido por el brote del 2017. Dicho proceso fue reactivado y se encuentra en proceso de inspección por parte de ese gobierno.

 

Indonesia también está en proceso para la admisibilidad y China se encuentra en fase final como destino de exportación cárnica.

 

Sin embargo, advierte que aunque la TRM actual supondría un mayor ingreso, dada la dependencia en la importación de insumos termina incrementando los costos de producción a un ritmo mayor al de transferencia de precios al consumidor.

 

Así mismo, indica que la presión inflacionaria ha sido constante durante el 2022, erosionando el poder adquisitivo y generando afectación en el consumo. (Lea: Impuesto a la tierra y freno a exportaciones harían inviable negocio ganadero)

 

De hecho, al término del primer semestre, el sacrificio de ganado vacuno mostró contracción frente al mismo periodo del año anterior, explicado por factores como las presiones inflacionarias sobre el consumo y el aumento del peso promedio en la faena.

 

Luego de la reactivación mundial de 2021, los desafíos de la cadena de suministro y los altos precios de las materias primas afectaron en general la economía global y el conflicto Rusia-Ucrania añadió presión a los precios. El aumento se ha venido transfiriendo al consumidor afectando sus decisiones de compra. Los productores a su vez buscan reconfigurar su actividad en busca de rentabilidad dados los altos costos de los insumos y el aumento del precio de los novillos.

 

En tal sentido recuerda que la resolución 126/2022 fija los lineamientos de la Política de Ganadería Bovina Sostenible, la cual pretende direccionar la acción del Estado y del sector hacia la sostenibilidad de los paisajes ganaderos, contribuyendo con el desarrollo económico, el bienestar social, la responsabilidad ambiental y la neutralidad del carbono en el país.

 

El objetivo es reconvertir la actividad en el periodo 2022-2050. El gremio muestra interés en la iniciativa y ya aportó al gobierno el borrador sobre la integralidad de la reforma agraria, con lo que se pretende alinear el criterio para lograr desarrollar prácticas ganaderas más responsables y eficientes.

 

De acuerdo con información de la Upra, citada en el informe, de los 37 millones de hectáreas destinadas a la ganadería y agricultura, sólo se explotan de manera eficiente aproximadamente 10 millones. (Lea: Conservar y producir sosteniblemente, un buen negocio para los ganaderos)

 

La ganadería es la actividad económica con mayor presencia en el país, generando un gran aporte a la seguridad alimentaria y el sustento de 400.000 pequeños productores. Esta actividad duplica por tamaño a la actividad avícola y triplica al sector café. La contribución al empleo nacional es del 4 %, según el informe.

 

Añade que Colombia es el hato número 11 a nivel mundial con un total de 29,5 millones de cabezas, lo que representa un incremento del 0,7 % frente a 2021. El inventario mantiene la tendencia creciente dado el impulso de la demanda principalmente del comercio exterior y la expectativas positivas de los precios internacionales. La dinámica favorable ha conducido al aumento en la retención de hembras y el crecimiento del inventario.

 

 

La desinversión en la actividad lechera

 

En cuanto al sector lácteo plantea que la producción de leche en 2021 creció 6 % dado el incremento de las lluvias, lo cual generó una mayor oferta de pastos. Sin embargo, los efectos del paro nacional provocaron afectación entre la oferta y la demanda debido a la interrupción del acopio, lo que generó pérdidas al sector. Lo anterior condujo a la caída de la producción en el último trimestre del año y los dos primeros trimestres del 2022, debido a la desinversión en la actividad lechera, sumado al alto costo de los suplementos.

 

En todo caso el primer semestre de 2022 muestra recuperación en el acopio de leche explicado por la mayor competencia de la industria para su abastecimiento dada la menor producción y la reducción de los inventarios. La menor dinámica en la producción ha elevado los precios los cuales ya tienen afectación por efecto inflacionario, incentivando la importación de leche en polvo pese a una TRM elevada.

 

La dinámica exportadora de lácteos perdió dinamismo frente a 2021 debido a la caída de la demanda mundial por efectos inflacionarios, desaprovechando la favorabilidad de la tasa cambiaria, sin embargo, las importaciones vienen en aumento pese al incremento del dólar dados los bajos niveles de inventarios y el aumento del contingente anual el cual es ilimitado a partir del 2026.