5 consejos para evitar que su ganado consuma agua contaminada

Por: 
CONtexto Ganadero
02 de Septiembre 2014
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ganado intoxicado
Ganadero, reserva agua para sus bovinos, pero recuerde que debe ser agua de calidad. Foto: CONtexto Ganadero.
Las aguas contaminadas pueden enfermar o matar a bovinos en todo el mundo y con ello afectar el bolsillo de los productores.
 
La sequía por la que atraviesa Colombia ha provocado que los ganaderos reserven aguas lluvias en tanques o pozos, medida que aconsejan hacer con precaución, al igual que permitir que las reses consuman agua de fuentes hídricas desconocidas.
 
Como desacierto, ganado bovino del este mexicano resultó intoxicado por la ingesta de agua contaminada con cobre tras el derrame provocado por la mina Buenavista en el Río Sonora.
 
Más de 160 mil cabezas de ganado se expusieron al sulfato y dieron positivo a la sustancia, lo que produjo el sacrificio de 12 reses a las que les hallaron altas concentraciones del mineral más de 100 que dieron positivo al cobre en la leche.
 
Esperanza Polanía, coordinadora de seguimiento epidemiológico de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán y el Fondo Nacional del Ganado, FNG, explicó que el consumo de cobre en exceso altera principalmente el hígado de los rumiantes. (Lea: Ganadero, aproveche las lluvias que están cayendo en su predio)
 
“Por prudencia, el producto de esos animales no se consume. Las intoxicaciones están sujetas a múltiples causas”, dijo Polanía.
 
Ismael Zúñiga, subgerente de salud y bienestar animal de Fedegán-FNG, manifestó que la lestospirosis es una enfermedad bacteriana que afecta a porcinos, bovinos y humanos.
 
La bacteria lesptospiras se aloja en ratas, caballos, cerdos, perros y vacunos. Cualquiera de esos seres vivos la puede adquirir por contacto con agua contaminada, alimento o suelos con orina de animales infectados.
 
Los síntomas de la enfermedad son fiebre, anemia, deficiencia respiratoria, inflamación de la membrana cerebral, producción de leche viscosa,  la vaca padece mastitis, abortos o tiene terneros débiles o muertos. En los machos se ve sangre en la orina.
 
Mauro Antonio Rojas Gutiérrez, profesional de gestión productiva y salud animal de Fedegán, en Florencia, Caquetá, manifestó que el agua contaminada con heces transmite otras enfermedades, entre esas la salmonella, cryptosporidium y la E. Coli.
 
“Estos microorganismos generalmente afectan a los animales más jóvenes. Los bovinos adultos pueden tener una mayor resistencia a los efectos del agua contaminada. Una enfermedad que sí afecta a los animales adultos es la leptosporidiosis, que puede diseminarse mediante el agua contaminada y que produce una mayor tasa de abortos, que normalmente tienen lugar de 2 a 5 semanas después de la infección”, dijo Rojas Gutiérrez.
 
No siempre los ganaderos saben detectar el agua contaminada, pero hay consejos que guían al productor a evitar que sus animales se hidraten con el líquido incorrecto.
 
Aguas subterráneas
 
Las altas concentraciones de sulfatos son comunes en aguas subterráneas y de pozos. Las concentraciones de más de 800 miligramos por litro afectan el metabolismo mineral y causan deficiencias de cobre, zinc, hierro y manganeso en las reses.
 
Aguas superficie
 
Las altas concentraciones de sulfatos se pueden encontrar en aguas de la superficie, claro está, cuando han sido drenadas de las tierras salinas.
 
Los efectos son igual de dramáticos para el ganadero si sus reses consumen aguas contaminadas con estas sustancias, sea subterránea o se halle en la superficie. (Lea: Multiplicar conocimientos ayuda a mejorar la producción ganadera)
 
Ríos desconocidos
 
Los ganaderos que se ven en aprietos por encontrar agua para sus animales los dejan beber el líquido en sitios desconocidos sin conocer el tiempo que lleva allí o si se mezcló con heces u otro elemento contaminante.
 
Si el ganadero hace trashumancia se recomienda evitar que los animales consuman agua de fuentes desconocidas.
 
Agua con heces
 
Las heces ocasionan enfermedades en los rumiantes y cuando se encuentran en el agua son difícilmente perceptibles. De ahí la importancia de evitar que la consuman de ríos o predios jamás visitados. 
 
Pruebas al agua
 
El ganadero debe sacar tiempo para hacer pruebas en laboratorio del agua que proporcionará a sus animales para evitar que enfermen, y no como sucede en la actualidad, que realizan pruebas después de observar síntomas de intoxicación en el hato.
 
“El ganado puede tolerar  baja calidad del agua mejor que los humanos, pero si las concentraciones de algunos compuestos específicos del agua son demasiado elevados, el ganado puede verse afectado”, resaltó Rojas Gutiérrez.
 
Los bovinos pueden no mostrar signos clínicos de enfermedad por consumo de agua contaminada, pero, insistió el profesional de Fedegán, se afectará el “crecimiento, la lactación o parámetros reproductivos y por ello, se causan pérdidas económicas al productor. Incluso se afecta la calidad de la leche”.