5 tropiezos que dificultan que Colombia mejore en genética bovina

Por: 
Sully Santos
11 de Junio 2015
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genética bovinos
Sin nutrición y manejo animal no se expresa el potencial genético. Foto: CONtexto ganadero.
La genética bovina nacional va más allá de comprar pajillas, inseminar y tener una cría. El mejoramiento incluye parámetros que en Colombia, según expertos en ganadería, se desconocen o no se aplican y limitan que haya hembras y toros que expresen todo su potencial en producción y reproducción.
 
Pese a que se han dado algunos avances en mejoramiento genético animal en el país, de acuerdo a lo dicho con fuentes consultadas por CONtexto ganadero, son más los tropiezos que se presentan en las ganaderías de leche y carne, casi todos ellos causados por 5 limitantes que no le permiten al país avanzar. 
 
Paula Andrea Hernández, directora ejecutiva del Comité de Ganaderos del Quindío, dijo que “no existen políticas para el sector. No hay incentivos en el país”. Este tropiezo ha provocado, anotó, que aun cuando los ganaderos hayan invertido en genética animal, porque les dijeron que, en el caso de la leche, era un negocio rentable, no han podido comercializar el producto que con tanto esfuerzo han generado en fincas tecnificadas.
 
Hernández dijo que eso se suma al desconocimiento que tiene un número elevado de productores pecuarios sobre las bondades de la genética animal. “El Sena y las secretarías de Agricultura dan charlas del tema, pero no todos manejan los mismos conceptos de cómo hacer el mejoramiento genético y para qué sirve".
 
Jorge Borda, ganadero de leche en Antioquia, compartió una opinión similar a la dirigente del Comité de Ganaderos de Quindío, al referirse al desconocimiento que existe entre los ganaderos, sobre todo entre los pequeños y medianos, respecto del mejoramiento genético, que no se limita a la compra y uso del semen de toro. (Lea:  Levante intensivo de terneras para disminuir edad del primer parto)
 
Relató que en el país se encuentran varias casas comercializadores del material genético, pero el ganadero no siempre sabe qué comprar y para qué. Como muestra de eso, señaló la gran cantidad de vivencias que tienen los inseminadores, personas que ofrecen el servicio y venden las pajillas en diferentes regiones del país.
 
“El ganadero llama al inseminador y le dice que tiene una vaca en calor y que necesita que la insemine con un toro bueno; uno de $40 mil (pajilla), pero no sabe la responsabilidad que tiene la selección del toro”, describió Borda.
 
Los ganaderos compran genética muchas veces por el precio de la pajilla, desconociendo las cualidades genéticas del material y de los objetivos planteados en el predio con cada animal. “La cría que nazca de esa inseminación será el futuro reemplazo y si el ganadero no sabe de cruces y genética, se falla”, afirmó el ganadero antioqueño.
 
A la falta de políticas públicas, el desconocimiento en la compra y uso del material genético, se suma lo que Mauricio Moreno Roa, presidente de la Asociación de Criadores de Ganado Cebú, Asocebú, llamó carencia de un plan de evaluación de mejoramiento genético.
 
Ese plan, explicó Moreno Roa, abarca el establecimiento de parámetros de medición de los animales en finca, tanto de carne como de leche, para con ellos determinar el volumen de leche producida, los porcentajes de grasa, proteína y células somáticas encontrados en el lácteo, la ganancia de peso, capacidad reproductiva y los estándares restantes que cada programa desee incluir para, finalmente, determinar cuáles son los toros mejorados, estándar y negativos disponibles en un predio.
 
Este plan de mejoramiento genético, según el presidente de Asocebú, está presente en países europeos y algunos de América como Estados Unidos, Brasil y Canadá. Colombia, por el contrario, no tiene inspecciones de control de leche con una reglamentación eficaz, lo cual se debería hacer oficialmente. (Lea: Análisis genómico, herramiento contra la mastitis bovina)
 
“Hoy en día algunos países tienen planes de evaluación genética de sus toros que son reconocidos y aceptados en el mundo, pero en Colombia no tenemos nada de eso; excepto el programa de Asocebú que tiene pruebas de evaluación de toros brahman y que se hará en leche con las razas gyr y guzerá”, aseveró Moreno Roa.
 
El dirigente aclaró, además, que las asociaciones colombianas sí tienen control lechero pero “no con la rigurosidad que se debe tener, con evaluaciones genéticas como se hace en países que tiene el plan de mejoramiento genético”.
 
Otro tropiezo que el representante del ganado cebú en Colombia mencionó fue la relación que tiene el mejoramiento genético con la nutrición y el medio ambiente. Para él, de nada sirve tener en finca una vaca con una alta capacidad de producción de leche, porque su genética así lo ha demostrado, si no recibe una correcta alimentación y manejo para aprovechar esa bondad de sus genes.
 
Más tropiezos
 
Los costos, de acuerdo con Borda, no representan un tropiezo porque se pueden conseguir pajillas desde 25 mil hasta $250 mil, pero reiteró que por el contrario sí son limitantes las demoras que se presentan con las importaciones del material por cuestiones de vigilancia y control al momento de su ingreso al país. 
 
Otro inconveniente que impide que las ganaderías nacionales de carne y leche avancen en mejoramiento genético, señaló Moreno Roa, es creer que los animales presentes en exposiciones y ferias, con tan solo observarlos, puedan expresar su capacidad productiva y reproductiva. 
 
“Se ha hecho el mejoramiento en características fenotípicas, pero no es real y objetivo decir que un toro es más de 1.300 en libras de leche o en términos de kilo 500 en grasa u 11 kilos en proteína. Salimos a exposiciones y decimos: esa vaca como es de buena y eso no es suficiente”, apuntó Moreno Roa.
 
De esta forma, los 5 tropiezos que todavía entorpecen el avance en mejoramiento genético bovino en el país son la falta de políticas públicas, ausencia de un plan de mejoramiento genético con estadísticas, desconocimiento del para qué sirve hacer transferencia de embriones o inseminar una vaca, demoras en importación del pajillas y la falsa creencia sobre que la genética se expresa sin nutrición y manejo de reses en el predio.