ABC para aprender a dar vitaminas al ganado

Por: 
Sully Santos
12 de Febrero 2016
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vitaminas ganado vacas
Las vitaminas hacen parte de la dieta nutricional diaria del ganado bovino. Foto: www.actualidadganadera.com.
La deficiencia de vitaminas puede desencadenar en la aparición de enfermedades que frenarán los márgenes de productividad en el negocio pecuario de leche y carne. Este es el abecé sobre la mejor forma de darlas al ganado.
 
El suministro de las vitaminas se debe hacer a diario. En Colombia, donde la ganadería se desarrolla a base de pasturas, el requerimiento de ellas debe suplirse con los forrajes, principalmente.
 
Sin embargo, se pueden presentar casos en los cuales los rumiantes las recibirán como un suplemento que se añade junto con los concentrados, silos o henos. (Lea: Nutrición del ganado: más que dar pastos, agua y suplementos al azar)
 
Luis Castello, zootecnista de la Universidad de Wisconsin-Madison, y gerente general de Nutryr SA y Nutrir Caribe, explicó que las vitaminas actúan como “cofactores y elementos indispensables en ciertos procesos metabólicos”, y su deficiencia podría generar síntomas y patologías irreversibles, algunas de ellas “graves”.
 
Por eso, aseguró que se deben dar de “manera permanente en las raciones o dieta del animal”.
 
Habla Castello sobre la importancia de las vitaminas en el ganado
 
Grupos de vitaminas
 
El grupo de las vitaminas liposolubles, manifestó Castello, se hallan en los forrajes y las hidrosoluble, como la B, se producen en el rumen.
 
Las liposolubles corresponden a las A, E y siempre se suministran en los forrajes, mientras que la D se sintetiza en la piel de los rumiantes que se exponen a los rayos del sol.
 
¿Qué se hace si hay deficiencia de minerales en los forrajes?
 
Las temporadas prolongadas de sequía perjudican los forrajes en cuanto a volumen y calidad. Si los bovinos consumen durante tiempos extensos este tipo de alimento, comenzarán a tener deficiencias de minerales. (Lea: La mejor vacuna contra la mastitis entra por la boca, según Ceballos)
 
El zootecnista ahondó en este punto y aseguró que un estudio de la Universidad de Wisconsin reveló que las reservas de vitamina A se pierden en novillos en un término de 40 días y en vacas lecheras luego de 120 días, producto del suministro de pasturas de deficiente calidad.
 
No obstante, las vitaminas se pueden y deben dar como suplemento cuando se presume o se ha hecho una evaluación de suelos que confirma la ausencia de nutrientes indispensables en la producción de leche y carne.
 
¿Cómo se dan las vitaminas?
 
Luis Castello recomendó el suministro oral junto a otros suplementos alimenticios animales. De esta forma, afirmó, se miden mejor las raciones y el productor se ahorra dinero. 
 
Por el contrario, el suministro de vitaminas vía venosa o parental, además de su alto precio, puede generar pérdida en la corporalidad y episodios de estrés en el rumiante.
 
“Desafortunadamente dar vitaminas vía oral no es muy popular en Colombia. La recomendación es tener un paquete que se añade a la pre mezcla con el proteinado o las sales mineralizadas. Se deben tener de proveedores serios que aseguren que la calidad se conserva en este tipo de mezclas", subrayó el experto en nutrición animal. (Lea: Alimentos perfectos para vacas lecheras)
 
 Las cantidades que se den están sujetas al peso del rumiante y línea productiva. “Los requerimientos de vitaminas se determinan por el nivel de producción y tamaño de animales. Se puede decir que los de más producción tienen más necesidades de macro y microminerales. No es lo mismo dar a un pollo de engorde que a un bovino de 500 kilos”, aclaró el zootecnista.
 
Un mal uso produce intoxicación
 
Las vitaminas dadas como suplemento a los bovinos no perjudican la producción del lácteo. Por el contrario, añaden al producto más calidad y le aseguran al consumidor la compra de un alimento de alta calidad. Lo mismo sucede con la carne.
 
Pese a eso, el hato bovino es vulnerable a sufrir intoxicaciones si las vitaminas no se dan en las raciones indicadas.
 
Según el gerente de Nutryr SA, las vitaminas liposolubles se pueden acumular en el hígado, cuando se exceden en su uso. (Lea: Importancia de los minerales en el ganado de leche)
 
Las zonas más vulnerables en Colombia
 
En las regiones del Caribe donde las sequías son más extensas los suelos pierden más nutrientes. En consecuencia, el ganado, al no conseguir un pasto de alta calidad, debe recibir el suplemento vitamínico.
 
“En Sucre y Cesar, donde hay estacionalidad en forrajes, se debería suplementar vía oral con vitaminas”, recomendó Castello.
 
Enfermedades por escasez de vitaminas
 
Los ganaderos pueden estar alerta a ciertos síntomas que identifican la escasez de vitaminas en el hato.
 
Cojeras, rigidez en miembros, baja ganancia de peso, pelaje áspero y poco brillante, pérdida de apetito y diarrea son recurrentes en semovientes con falta de vitamina A.
 
Los bajos niveles reproductivos, la retención de placenta, casos de metritis y mastitis aparecen cuando no hay suficiente vitamina E.
 
En el caso de la deficiencia de la vitamina D, los animales muestran dificultades para movilizarse, porque no hay suficiente calcio y fósforo. Es posible incluso percibir fracturas y el nacimiento de crías con deformidades.
 
“La vitamina D se sintetiza en el rumen, pero para ello es indispensable que los animales coman sales con cobalto, un mineral”, dijo el gerente de Nutryr SA. (Lea: 7 factores que determinan la calidad del heno)
 
Alex Gutiérrez, zootecnista y experto en nutrición animal, recordó que el alimento primordial en la ganadería son las pasturas y en ellas cada bovino puede encontrar todos los requerimientos nutricionales para vivir y ser productivo, antes de incorporar en su dieta suplementos, los cuales se darán tras conocer qué tipo de minerales no está recibiendo.
 
Luis Carlos Marrugo, ingeniero agrónomo, manifestó que todos los minerales son esenciales y en los pastos la idea es encontrar el balance adecuado de cada uno de los 14 que existen. Entre los más requeridos están el nitrógeno, fósforo, calcio, magnesio, potasio y azufre.