Cómo mitigar los efectos del estrés por calor en el ganado bovino

Por: 
CONtexto ganadero
23 de Julio 2021
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La productividad tanto de carne como de leche disminuye por el estrés calórico del ganado por lo cual es importante brindar condiciones adecuadas para el bienestar de los animales. Foto: portalveterinaria.com

El estrés por calor en el ganado bovino afecta el bienestar de los animales y esto ocasiona una caída en su productividad con las consecuentes pérdidas económicas, por lo que es importante tomar medidas para su mitigación.

 

En muchos casos no se llega a identificar el tamaño del impacto que provoca el calor en la crianza de animales debido al desconocimiento o descuido de los productores, según lo señala una publicación del portal certifiedhumanelatino.org.

 

La alta exposición al calor y la radiación solar puede tener consecuencias negativas no solo en el ganado de engorde, sino también, en las vacas lecheras y otras especies, como cerdos y gallinas.

 

Este estrés por calor ocurre porque la tasa de aumento de calor (además de la producción metabólica) excede la tasa de pérdida o disipación de calor. Esta condición impide que la temperatura corporal de los bovinos permanezca neutra, lo que hace que consuman un mayor volumen de agua y reduzcan su ingesta de alimentos. (Lea: Efectos del estrés por calor depende de la raza de ganado)

 

En consecuencia, la actividad física disminuye para intentar liberar menos calor corporal a través de la producción metabólica. En el caso de los bovinos de engorde, si no existe un ajuste fisiológico y de comportamiento en las condiciones en que se mantienen los animales y la pérdida de productividad es alta en la fase de engorde, el registro del lote sacrificado mostrará pérdidas importantes.

 

Una de las principales pérdidas que se observan es la del menor provecho de la carcasa. Se puede notar cuando esto ocurre, ya que algunas de las señales más comunes que provoca el calor excesivo son la respiración acelerada de los animales, la boca constantemente abierta, las narinas dilatadas y la lengua fuera para poder respirar mejor.

 

Entre los factores que ayudan a identificar el estrés por calor en el ganado bovino está la disminución de la producción de leche entre 10 y 20 %; frecuencia respiratoria superior a 80 movimientos por minuto en el 70 % de los animales del lote; temperatura rectal superior a 39,2ºC en el 70 % de los animales del lote o superior a 39ºC durante más de 16 horas seguidas; reducción de al menos 10 a 15 % en la ingesta de alimentos; y, mayor consumo de agua.

 

Actualmente, existen formas de fomentar el bienestar animal y mitigar los efectos del estrés por calor en el ganado bovino como proporcionar a cada lote de animales una dieta acorde a sus necesidades nutricionales y adaptarla, cuando sea posible, para reducir la producción de calor metabólico.

 

Otra forma es disponer de espacios con sombra para que los animales puedan protegerse, evitando el contacto directo con la radiación solar. Esta puede ser natural, compuesta de vegetación, o artificial, con la construcción de una malla sombra, generalmente de plástico o telas de polietileno, que retenga al menos 80 % de la radiación. (Lea: Reduzca el impacto del estrés térmico en los bovinos)

 

En ambas condiciones, el área de sombra debe tener el tamaño suficiente para que todos los animales puedan resguardarse, recomendándose que sea de 3,5  m2 a 5 m2 por animal.

 

Este sistema reduce la incidencia de los rayos solares en los animales, pero es insuficiente para regular su temperatura corporal si continúan las condiciones climáticas y atmosféricas adversas. Por eso, otra opción es invertir en pulverizadores de agua y ventilación automática siempre que sea posible, ya que pueden reducir en gran medida los efectos que el calor produce en los animales.

 

Un estudio de Nutron/Cargill confirma que el animal que está a la sombra respira a un ritmo más lento y que su temperatura corporal es más baja que la del animal expuesto directamente al sol. Esto requiere menos consumo energético y, en consecuencia, sobra más energía para que los animales sigan siendo productivos.

 

La conversión alimenticia y biológica para animales a la sombra fue de un 11% y 15% mejor, respectivamente, según el estudio. Solo el 1 % de los animales a la sombra mostró respiración acelerada, mientras que 16 % de los animales que no disponían de áreas con sombra presentaron un cuadro de dificultad respiratoria.