¿Cuál debe ser la edad al primer parto de la vaca?

Por: 
CONtexto ganadero
22 de Junio 2022
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Parto de vaca con su cría
La edad del primer parto de la vaca depende de diversos factores pero también es clave para conocer su desempeño futuro. Foto: elproductor.com

Un factor que determina la eficiencia reproductiva es la edad al primer parto, en razón a que afecta directamente los costos de unidad de producción.

 

Así se plantea en un video de youtube de Infoagrícola 61, donde se señala que el primer parto se debe presentar en un momento apropiado, ni muy tarde ni muy temprano. La edad al primer parto es un indicador que proporciona información de madurez sexual y dice cuánto tiempo tarda un animal para poder reproducirse por primera vez.

 

Este punto puede verse afectado por la condición corporal y el inicio de la actividad hormonal del sistema reproductivo en la novilla. El peso es el parámetro principal para saber cuándo debe preñarse una novilla.

 

Una raza pequeña puede tener el primer servicio con un peso mucho menor que el de una grande porque los estándares de crecimiento son distintos. El peso es importante porque con buena nutrición  y suplemenación, con terneras sanas que no se hayan enfermado ni tenido problemas en el nacimiento, ni diarrea ni neumonía durante su levante pueden estar llegando a ese peso entre 18 y 20 meses de edad. (Lea: Antes, durante y después del parto de la vaca. Asistencia y casos especiales)

 

Entre tanto, en un artículo del portal zoovetesmipasion.com, adaptado de un trabajo de Dionel García Bracho y Carlos González Stagnaro, de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad del Zulia (Venezuela), se menciona que la representa el inicio del retorno económico de la inversión realizada en el levante de novillas.

 

Es el punto de partida donde la vaca comienza a producir crías para venta o reemplazo y leche para la venta siendo las dos fuentes de ingreso en las ganaderías de doble propósito.

 

Para las condiciones tropicales se busca que el primer parto de la novilla este entre 29 y 35 meses, lo cual sería posible si los animales alcanzaran la preñez como máximo a los 26 meses de edad.

 

En condiciones tropicales han sido reportados valores de edad al primer parto en ganado mestizo doble propósito entre los 32 hasta los 48 meses. Esto demuestra que existe un amplio valor de mejora que básicamente parece estar influenciado por el componente nutricional. Para el caso de las ganaderías especializadas los valores reportados para la edad del primer parto de la vaca está en los 24 meses.

 

Al considerar los sistemas ganaderos mejorado y tradicional, se encontró una diferencia de sólo 2 meses en la edad al primer parto de la vaca, mientras que al estudiar diferentes zonas en el mismo estudio se encontraron hasta 9 meses de diferencia, lo que indica que el efecto de la zona es más importante que el de manejo. (Lea: Siga estas 3 recomendaciones antes del parto de la vaca)

 

El manejo de la finca está relacionado a cada sistema de explotación y grandes diferencias entre dos fincas en una misma zona determina que exista un gran potencial de mejora para los índices productivos que pueden lograrse realizando algunos cambios en el manejo de la explotación.

 

Así mismo, a pesar de existir diferencias dentro de una misma raza, la influencia del componente genético sobre la edad al primer parto parece ser menos importante que las de manejo y ubicación agroecológica.

 

Los valores calculados entre genotipos manejados bajo las mismas condiciones no superan los tres meses de diferencia; de esta forma, se puede señalar que las diferencias entre mestizos cebú y cruces con alto contenido europeo fueron de 2,6 meses en un área de trópico bajo caracterizado por sequías que duran desde 4 hasta 7 meses.

 

Por otro lado, se han observado edades al primer parto que favorecían a las hembras de las razas criollas sobre las mestizas brahman y holstein. Sin embargo, la edad al primer parto está más influenciada por condiciones de manejo.

 

Un retraso en la edad al primer parto de la vaca es un signo de ineficiencia en la gestión de la finca teniendo múltiples efectos negativos desde el punto de vista económico, fisiológico y de manejo. (Lea: Recomendaciones cuando se presenta el retraso del parto en una vaca)

Desde el punto de vista económico, un incremento en la edad al primer parto reduce la velocidad del retorno económico por la vía de la producción de leche y carne en la explotación, disminuyendo de forma considerable la producción anual de la explotación.

 

Una elevada edad al primer parto de la vaca significan un mayor número de animales sin producir en la explotación, mayor competencia por los potreros, puesto que la finca tendría mayor superficie dedicada al levante y no a la producción de carne y leche.

 

Así mismo, se produce un número menor de novillas/año para el servicio, reduciendo la oportunidad de hacer una selección adecuada eliminando las de menor valor genético.

 

Es conocido que mientras más se atrasa el inicio de la producción de una novilla, menor será su vida útil dentro del rebaño, por lo cual se está realizando una inversión que tiene poca duración a largo plazo y que produce menos lactancias y crías por animal.

 

Además, un retraso en edad al primer parto produce un incremento en el Intervalo Generacional que reduce la mejora genética/anual, desaprovechando muchas veces la inversión que se hace en programas de inseminación artificial o trasplante de embriones.