Cuidados de las vacas para un manejo posparto sin estrés

Por: 
CONtexto ganadero
10 de Febrero 2015
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posparto vacas
Del adecuado manejo preparto en vacas se garantiza un posparto sin traumatismo. Foto: CONtexto ganadero.
El manejo posparto en vacas comienza antes de parir. Controles sanitarios y nutricionales son fundamentales, según expertos, para evitar que las reses se estresen y disminuyan las posibilidades de volver a quedar preñadas.
 
Todo ganadero, ya sea de lechería especializada o doble propósito, busca aumentar su hato bovino y tener crías saludables capaces de fortalecer el negocio pecuario, independiente de la zona donde se encuentre. (Lea: Los hermanos Velásquez, detrás de la reproducción bovina en Colombia)
 
Diego Ortiz, investigador PhD de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, explicó que 2 meses antes de parir, la vaca se seca (reducir a cero lactancia) en un potrero especial en el que recibe porciones de concentrado de prelactancia de acuerdo al peso del animal más sal mineralizada al 8 %.
 
“Si se da sal de más porcentaje se afecta la glándula parótida y la vaca puede presentar distrofia lo que dificulta el parto”, afirmó el experto de la Corporación.
 
La preparación de la vaca con dicho alimento la mantendrá en la condición corporal adecuada para parir. De esta forma, una vez se note la inflamación de las glándulas mamarias, una leve producción de leche y aumento del tamaño de la vulva, se lleva al potrero de parto.
 
Ortiz recomendó al productor ubicar el potrero de nacimiento de la cría cerca de la casa de quienes atenderán el parto para garantizar el control de la ruptura de la placenta y salida del líquido amniótico.
 
Cuando comienza a parir la vaca, las personas presentes no deben halar la cría de ninguna extremidad y si se observa dificultad para que nazca por escasez de lubricación, se puede untar aceite mineral estéril. (Lea: La estimulación ovárica en la ganadería bovina)
 
“En el parto la cérvix aumenta de tamaño y las contracciones son más o menos simétricas. Cuando la cría esté naciendo no se puede inducir su salida con manos o lazo porque se contamina el útero y dañan sus estructuras y hasta se puede romper su cadera”, subrayó Ortiz quien dijo que solo en caso extremo son el médico veterinario y el ginecobstetra los profesionales autorizados para intervenir.
 
Esto en atención a que la cría abre espacio en el cuerpo de su madre para nacer de forma natural. Luego se espera la salida de la placenta con ayuda, si se desea, de la hormona oxitocina.
 
“En muchas ganaderías se aplica la oxitocina pero la dosis debe ser medicada”, recalcó el investigador.
 
En el periodo de posparto la vaca recibe una dieta alimentaria basada en sales mineralizadas al 12 % de calcio y se aumenta la cantidad de concentrado con lo que se asegurará su estado de salud y la producción de leche para la cría y el negocio pecuario. 
 
40 días después del parto se completa la actividad 'involución uterina' en la cual se chequea la vaca para corroborar que no haya contaminación de su aparato reproductor. “Algunos médicos recomiendan el lavado de útero”. (Lea: Estrés calórico en bovinos)
 
Finalmente, a los 60 días posparto la vaca inicia de nuevo los síntomas de calor y celo lo que indica que ya puede quedar preñada en cualquier instante.
 
Reducir el estrés posparto
 
José Reinaldo Suárez, profesional en gestión productiva y salud animal de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, manifestó que el hecho de parir representa un momento estresante para la res, sumado al inicio de ordeño hasta tanto se acomode a la curva de lactancia.
 
Ortiz compartió la misma opinión al justificar que parir representa dolor físico y desgaste al animal y por eso es común ver vacas “asustadas” como sinónimo de estrés tras parir y con niveles bajos de calcio y debilitamiento por la pérdida de sangre.
 
El complejo de vitamina B es un estimulante que ayuda a las vacas. Es un medicamento anti estrés”, anotó el investigador de Corpoica.
 
Una forma de controlar el estrés posparto, según el profesional de Fedegán, es diferenciar entre las vacas de lechería especializada de las doble propósito, en atención a que las primeras son separadas a los 2 o 3 días de sus crías lo que las afecta emocionalmente.
 
“A las vacas en lechería especializada les quitan las crías a los pocos días de su nacimiento y los animales por instinto quieren proteger a sus terneros. Esa separación estresa a la madre”, mencionó Suárez.
 
Sobre las vacas dedicadas a la ganadería doble propósito indicó que las crías permanecen varios meses con su madre y en el periodo de amamantar lesionan la ubre y golpean a la res para que baje leche, lo que genera dolor y estrés.
 
“El manejo de las vacas con una adecuada nutrición reduce el estrés posparto; es lo recomendable. Esta es una de las etapa más complicadas de la vaca”, opinó Suárez. (Lea: Monta estacional, herramienta para ganaderos ganadores)
 
Por su parte el PhD explicó que las novillas de primer parto retrasan el nacimiento de la cría y los “ganaderos desconocen que esto pasa siempre, mientras que las vacas de más edad se demoran menos en dar a luz”.
 
Si el productor aprende lo expuesto por los expertos garantizará el parto de su vaca sin traumatismo y tendrá la posiblidad de reproducirla más veces.