Estas son las consecuencias de un desequilibrio mineral en bovinos

Por: 
CONtexto ganadero
15 de Julio 2019
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Los desequilibrios minerales pueden provocar la aparición de enfermedades metabólicos en los bovinos. Foto: defrentealcampo.com.ar

El mejoramiento de la producción lechera con base en una mejor fertilización ha ocasionado alteraciones en el suministro de proteína o minerales, ocasionando desbalances que han sido asociados a la presentación de enfermedades metabólicas.

 

Alejandro Ceballos Márquez, MVZ de la Universidad de Caldas y MSc en Salud Animal de la Universidad Austral de Chile, argumentó que la intensificación de los sistemas productivos ha ocasionado cambios en el equilibrio mineral de los forrajes que llevarían a estas patologías.

 

En su exposición para el III Seminario internacional Competitividad en carne y leche, se presentan alteraciones asociadas a un exceso de potasio (K) así como a la deficiencia o interacción antagónica entre minerales. (Lea: Por qué mantener el balance de minerales en los bovinos)

 

Según el experto, el exceso de fósforo (P) es uno de los factores predisponentes para la presentación de parálisis puerperal, pues interfiere en los mecanismos que regulan el balance de calcio (Ca). De igual modo, una presencia elevada de K induce a una menor absorción de minerales como Ca y magnesio (Mg).

 

Además, como el calcio participa en el mantenimiento de la tonicidad del útero, su disminución podría asociarse con patologías como distocias o retrasos en la involución uterina. Con respecto al Mg, Ceballos Márquez anotó que su déficit es el responsable de tetania de los pastos o tetania hipomagnesémica, produce reducción en el apetito, baja fermentación ruminal y anemia.

 

En su investigación realizada en lecherías especializadas en Antioquia y Caldas, encontró varios factores por una menor absorción de Mg entre los que están un aumento de de K en la dieta, la alta concentración de amoníaco en el rumen, la deficiencia de energía y el exceso de P.

 

Sumado a esto, una deficiencia de elementos menores genera alteraciones en la respuesta inmunológica del animal, cuando falta el suministro de cromo (Cr), cobalto (Co), cobre (Cu), selenio (Se) y zinc (Zn). (Lea: Deficiencias minerales en vacas pueden suplirse con forrajes)

 

Por ejemplo, un menor consumo de cromo reduce la capacidad de respuesta tanto celular como humoral, en tanto que la escasez de micronutrientes como cobalto, cobre o selenio mina la capacidad microbicida de los leucocitos, y la de zinc afecta la producción de anticuerpos.

 

Esta caída en la respuesta inmunológica incidiría en el tracto reproductivo, provocando la aparición de agentes patógenos potencialmente productores de infecciones genitales. Estas alteraciones también podrían presentarse por estrés oxidativo.

 

Este fenómeno ha sido asociado con problemas tanto en machos como en hembras, como trastornos de la morfología y funcionalidad espermática, retención de placenta, abortos y nacimiento de crías débiles. (Lea: Conozca los factores que causan estrés oxidativo en sus bovinos)

 

Para hacer un diagnóstico del desequilibrio mineral, Ceballos anotó que se puede determinar mediante el conocimiento de información regional y la práctica de diferentes pruebas, cuyos resultados conducirán a diseñar medidas preventivas en relación a los desequilibrios. 

 

Respecto a la información regional, precisó que se deben conocer los antecedentes donde está el predio que se deben complementar con análisis de concentración del mineral en tejidos o análisis foliares para conocer el consumo de forraje.