Las heces de animales con parásitos son la respuesta de muchos interrogantes

Por: 
CONtexto ganadero
21 de Junio 2021
compartir
ganadería, ganadería colombia, noticias ganaderas, noticias ganaderas colombia, contexto ganadero, parásitos, control de parásitos, control de parásitos gastrointestinales, prevalencia parásitos gastrointestinales en Colombia, cuidado parásitos gastrointestinales en Colombia, influencia parásitos gastrointestinales en colombia, resistencia parásitos, dinámica de parásitos en los pastos, parásitos en las pasturas
El experto menciona que en las heces de animales en Colombia es común encontrar dos tipos de parásitos que afectan el abomaso del bovino. Foto: es.wikipedia.org - Anatomía Veterinaria (@anatovet)

El reconocimiento de los parásitos a simple vista es muy difícil, razón por la cual se debe hacer un análisis en un microscopio, mediante la muestra de materia fecal. Conozca qué es lo que se puede observar al realizar este proceso.

 

Nelson Moreno, médico veterinario zootecnista y actual coordinador técnico ganadería en MSD Colombia, indica que “cuando sacamos la materia fecal y la miramos en un microscopio podemos ver que los parásitos se están moviendo. En el primer análisis se van a encontrar dos tipos de microorganismos, Haemonchus sp y Cooperia sp porque la prevalencia en Colombia de estos dos es muy alta”. (Lea: Así es el ciclo biológico de algunos parásitos que afectan a los bovinos)

 

Los primeros están moviéndose cuando se trata del abomaso, pues es el sitio donde se empieza a desdoblar todo lo que el animal come. En este punto, estos parásitos son blancos, alargados y redondos, llegando a irrumpir fuertemente el abomaso.

 

“Lo que hacen es abrir una herida para empezar a consumir y hacer su labor de parasitismo, que es vivir de otro ser vivo. Lo que sucede cuando estos microorganismos invaden el abomaso es que se irrita, porque es hematófago y se encarga de consumir la sangre”, describe Moreno. (Lea: 8 claves de éxito para un control integrado de parásitos)

 

Luego de esta irritación, viene una inflamación hasta llegar al punto de volver poco funcional al abomaso. Esto trae como consecuencia que el sistema gastrointestinal del animal comience a tener graves problemas.

 

En palabras de Moreno, “el abomaso funciona a un pH de 2.5 para que así se convierta el pepsinogénio en pepsina y ahí es donde se empieza a desdoblar la proteína, o sea que hay más ganancia de peso, más litros de leche y más kilos de carne. Entonces cuando el Haemonchus está haciendo daño, se genera que se cambie el pH y no se puede pasar de pepsinogénio a pepsina”.

 

Esto quiere decir que no se puede desdoblar la proteína, razón por la que lo que el animal se está consumiendo pasa derecho y es defecado por el mismo. Este es el caso de los bovinos que permanecen comiendo pero no ganan peso y tienen baja productividad.

 

Los parásitos lo que hacen es que evitan que lo que es consumido por el animal sea bien digerido, pasando derecho. Entonces se puede decir que es un enemigo porque me está haciendo perder dinero. Es por esto que tengo que controlar ese parásito”, expone Moreno.

 

Otro de los microorganismos que se puede encontrar en las heces de los bovinos es la Cooperia, se ubica en el intestino y es ahí donde absorbe la mayoría de nutrientes, ocasionando que se presente una especie de moco alrededor de este sitio.

 

“Esto hace que se inflame toda la zona y que por esto se presenten diarreas y poco apetito por parte de los animales. Cuando esto pasa tenemos que darnos cuenta de esta situación y controlarla”, expone Moreno.

 

Lo anterior explica el por qué cuando los animales tienen parásito dejan de comer, pues aun teniendo los mejores pastos y concentrados de excelente calidad, estos optan por no ingerirlos debido a que sienten molestia en su estómago.

 

Finalmente, Moreno resume que con la presencia de parásitos, “se llega a tener anorexia por parte de los animales que dejan de comer, sumándole que esto ocasiona pérdidas de dinero por parte de los ganaderos. En el caso de los Haemonchus, los animales comen pero no convierten nada y todo esto son afectaciones económicas”. (Lea: Elimine las fuentes de contagio de parásitos en sus predios con estas recomendaciones)