leguminosas, pega-pega, ventajas del pega-pega, bondades del pega-pega, leguminosas para ganadería, desmodium incanum, ganadería sostenible, contexto ganadero, ganadería colombia
Foto: CEG.

Cargando...

Pega-pega, una leguminosa rústica para valorar

Por - 01 de Marzo 2023

Estas especies de plantas son de suma importancia en la ganadería, ya que son fuente natural de proteína y fertilizadoras naturales principalmente de nitrógeno.


Estas especies de plantas son de suma importancia en la ganadería, ya que son fuente natural de proteína y fertilizadoras naturales principalmente de nitrógeno.   Dadas estas características los ganaderos, conscientes de las maravillosas ventajas de estas plantas suelen preguntar por semillas o por métodos para introducirlas o multiplicarlas en sus praderas. (Lea: Desmodium, leguminosa nativa con altas bondades para la ganadería)   Las leguminosas tienen cientos de especies, pero la idea es hablar de una que normalmente es confundida con malezas o plantas invasoras. Pero esta planta fuera de ser nativa, silvestre, rustica tiene otra serie de ventajas que vale la pena rescatar y aprovechar en los sistemas productivos.   Desmodium (Faboideae: Desmodieae) es un género de leguminosas que se distribuye a lo largo de América, desde Canadá hasta Argentina central y Uruguay. El género cuenta con más de 200 especies que se encuentran en áreas tropicales y sub-tropicales.   Dentro del género, se encuentra la especie Desmodium incanum, esta es una leguminosa perenne que se considera originaria de América tropical, de hasta 60 cm de altura, de apariencia leñosa, a veces rastreros y estoloniformes. (Lea: Leguminosas nativas "no son malezas, son buenazas” para bovinos)   Las hojas son trifoliadas con estípulas (nudo que soporta la hoja) persistentes. Las flores, de colores violetas, azules o tonos rosa, se disponen en racimos terminales erguidos (Burkart, 1987). El fruto es un lomento (conjunto de vainas individuales que encierran el fruto) y su diseminación a grandes distancias es a través de cada semilla que se desprende y que se adhieren fácilmente a la ropa y la piel de los animales debido a la presencia de pelos uncinados, razón por la cual se le atribuye su nombre común de “pega pega”. (Burkart, 1987; Vanni, 2001; Anzola, 2008).   El D. incanum o pega-pega es una forrajera de muy buena calidad y apetecible por los animales; en algunos casos la presencia de taninos genera problemas de palatabilidad. Es común en pastizales naturales, crece bien al combinarse con otras leguminosas y en asociaciones con gramíneas naturales o mejoradas, se propaga de forma silvestre y no se conoce hasta el momento problemas de toxicidad; tolera altas cargas de pastoreo, habita una amplia gama de suelos, persiste y se propaga en suelos muy ácidos (PH menores a 4,5) y de baja fertilidad (Fernández et al., 1988; Cameron et al., 1989).   Se adapta bien a climas húmedos y se puede encontrar en regiones planas y laderas de montañas. Soporta cargas elevadas y el pastoreo continuo, aunque si se prolongan mucho los tiempos de ocupación tiende a disminuir su contribución en rendimiento. Tolera sombra, poda y pastoreo, rebrotando muy bien después de periodos secos e incendios (Whyte et al., 1955 y Bermudes et al., 1968). (Lea: Aromo, una leguminosa que le cae bien al ganado)   Esta especie es un recurso alimenticio importante por su valor nutricional en términos de aporte de proteína del 15 al 20 %, de minerales y nutrientes, encontrándose contenidos de 0.18 % de fósforo, 0,25 % de calcio, y 0,46 % de grasa con un 26 % de Digestibilidad In Vitro de la Materia Seca (DIVMS), tiene rendimientos de hasta 6.000 kg/ha de Materia Seca (Velázquez et al., 2011).   Los aportes nutricionales en una asociación con gramíneas o en Sistemas de Silvo Pastoreo Racional Voisin (SPRV) contribuyen al incremento del valor nutricional por unidad de producción, ya que la pega-pega tiene la gran ventaja de ser una leguminosa con una gran capacidad para fijar Nitrógeno atmosférico a través de las relaciones simbióticas con bacterias del género Rhizobium. Whitney et al. (1967) reportó que esta leguminosa fijó en promedio 76 kg de Nitrogeno/ha/año.   Las especies de Desmodium son plantas que nodulan con un amplio rango de cepas de Rhizobium, pero esta nodulación para que sea efectiva se da con cepas específicas y/o nativas, que una vez establecidas, en el mediano y largo plazo pueden asociarse a diferentes leguminosas del sistema mejorando los porcentajes de fijación de Nitrógeno (Date, 1977). (Lea: La economía del nitrógeno y otros minerales)   Está característica permite mejorar rendimientos en pasturas asociadas a esta especie, manejando tiempos de ocupación menores a 3 días y con el reposo adecuado, para favorecer el desarrollo y propagación de esta leguminosa, se obtienen resultados positivos en términos de restauración de las reservas de nutrientes en el suelo, de aporte de nitrógeno a la relación suelo-gramínea-arbusto-árbol asociado, de aumento del número, tamaño y vigor de las estructuras vegetativas aéreas y terrestres de las especies asociadas, así como un aumento de los porcentajes de proteína y otros nutrientes en la asociación.   Igualmente las rotaciones largas favorecen la persistencia y diseminación de este tipo de plantas, ya que sus ciclos reproductivos superan los 30 días. También, benefician la disponibilidad o la producción de materia seca por hectárea, al favorecer la resiembra natural por la descarga de semillas al suelo y la germinación de semillas latentes, al igual que los rendimientos de las gramíneas por el efecto de la fertilización natural proveniente de las relaciones simbióticas y la biocenosis.   En una serie de trabajos realizados en Australia, en pastizales, Jones (1988) reportó que el reposo prolongado fue una vía para la recuperación de las áreas degradadas por el pastoreo y recomendó este método para aumentar las poblaciones de leguminosas y sus rendimientos. (Lea: King grass, pasto de corte apetecido por el ganado en el trópico)   En general el D. incanum es una leguminosa de porte bajo que es bien consumida por los rumiantes y se perfila como un buen alimento de calidad para el ganado, sobresale por su capacidad de adaptación a condiciones típicas del trópico, el aporte de proteína y otros nutrientes a la dieta animal, y la capacidad de fijar Nitrógeno mejorando los rendimientos y la calidad nutricional en la asociación de componentes forrajeros del sistema productivo.   *Marybell Muñoz Ingeniera agrónoma

Las más vistas