¿Por qué la endometritis afecta la fertilidad y cuál es la prevalencia en el país?

Por: 
CONtexto ganadero
23 de Septiembre 2021
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Según lo estudiado por la experta, la prevalencia de endometritis en el país es alta. Foto: iracbiogen.com.ar - Fedegán

Las endometritis afectan en gran medida la fertilidad de los animales. Conozca las razones que llevan a los expertos a lanzar esta afirmación y los cuidados que se deben tener con los animales dentro de las explotaciones ganaderas.

 

Carolina Herrera, médica veterinaria y zootecnista especialista en Reproducción bovina, indica en una charla en Fedegán que la primera razón por la cual la endometritis deja consecuencias graves en la fertilidad del animal es porque “hay un daño en el tejido del endometrio entonces eso hace que puedan existir muertes embrionarias porque al estar afectado, no puede permitir una buena implantación”. (Lea: Lo que sucede antes, durante y después del parto de la vaca)

 

La segunda de las razones mencionadas por la académica es que cuando la vaca se insemina, si hay un proceso inflamatorio en el útero, se tendrá producción de prostaglandinas y si hay una fecundación al momento de la implantación no habrá suficiente progesterona de parte de los cuerpos lúteos para que el embrión se pegue.

 

De acuerdo con Herrera, “otra de las cosas es que si hay daños en el endometrio o si en algún momento hubo una retención de placenta o cantidad de pus exagerada en el útero, entonces muchas veces esos líquidos pueden regurgitar hacia las trompas de Falopio”.

 

En estas trompas hay unos organismos que se llaman ámpula y es el espacio donde se encuentra el espermatozoide con el ovulo. Por lo que si al llegar, la ámpula no tiene las condiciones naturales y biológicas necesarias para que se unan y formen las células, tampoco se llevará a cabo el proceso de fecundación.

 

En palabras de Herrera, “puede que la ecografía de la vaca esté muy bien y nutricionalmente también pero puede que haya una obstrucción en las trompas de Falopio y un daño en la ámpula entonces no hay fecundación y si esto no pasa, no hay nada”. (Lea: Conozca los síntomas y las etapas del parto de la vaca)

 

A esto hay que sumarle factores como la salpingitis, que es la inflamación en las trompas de Falopio que también afecta en gran medida la fertilidad. La experta asegura que esta es muy difícil de identificar y diagnosticar.

 

“Algo muy importante es que la mayoría de las pérdidas embrionarias no las detecta el productor o el veterinario porque la vaca está repitiendo. Es por esto que hubo un estudio que se hizo en el que se encontró que cuando una vaca se insemina, sino queda preñada debe estar volviendo a acalorarse entre 18 y 21 días después de ese servicio, pero si después de este tiempo se acalora entre el día 27 y 35, eso me puede estar diciendo que sí quedó preñada pero esa gestación no continuó”, describe Herrera.

 

Esta se convierte en una forma de darse cuenta si realmente la vaca no quedó preñada o por el contrario tiene una muerte embrionaria temprana.

 

Prevalencia

 

La experta menciona que “en el 2017 junto con el doctor Londoño, hicimos un trabajo con las vacas entre 35 y 45 días de parto y vimos que acá la incidencia de endometritis era muy alta. Entonces empezamos a hacer trabajos de la mano de nutricionistas para empezar a trabajar todos los problemas desde el preparto”.

 

Además añade que “por eso hicimos cambios drásticos en el cuidado de las vacas, mejoramos las transiciones, los ganaderos se fueron enfocando más en prevenir porque es mucho más barato traer una vaca sana a un parto para que continúe su lactancia a no cuidarla y llegar a un postparto donde voy a perder tiempo para preñarla y en el que me toca invertir en tratamientos de enfermedades metabólicas, infecciosas y vacunas. Eso se va volviendo una bola de nieve y por eso empezamos a trabajar de la mano con la nutrición, suplementación mineral, manejo de hormonas y todo lo que pueda mejorar el medio uterino”. (Lea: Siga estas 3 recomendaciones antes del parto de la vaca)