Sacrificio clandestino, enemigo acérrimo de la ganadería

Por: 
CONtexto Ganadero
26 de Diciembre 2013
compartir
Planta de sacrificio
Durante 2013 disminuyó el uso de plantas de sacrificio ante el exceso de beneficio ilegal que se efectuó en varias zonas del país. Foto: CONtexto Ganadero.
Desde la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, se establecieron alianzas para mitigar esta problemática junto con la Policía de Carabineros. El delito genera anualmente pérdidas multimillonarias en el sector.
 
Concluye 2013 y la sensación que queda en el ámbito ganadero es que a pesar de los esfuerzos, el sacrificio clandestino de animales sigue siendo uno de los principales enemigos de la ganadería colombiana. Fedegán suscribió un convenio con la Dirección de Carabineros para trabajar en este aspecto, pero al final el balance evidencia que la gran mayoría de las denuncias hechas no pasan de los archivos y que el trabajo adelantado contra el sacrifico clandestino es insuficiente. (Lea: En Pivijay se consume carne en deficiente estado sanitario)
 
Según cifras reveladas por la Auditoría Interna de Recaudo del gremio cúpula de la ganadería, en regiones como Bolívar, Boyacá, Caquetá, Casanare, Huila, Magdalena, Nariño, Santander, Tolima y Valle del Cauca, el beneficio ilegal se disparó de forma alarmante porque personas inescrupulosas compran los animales, o los hurtan en el peor de los casos, y se dirigieron a cualquier cañada a realizar el faenado. Algo que, sin duda, no cumple los estándares mínimos de salubridad.
 
“Los profesionales de Recaudo y Encadenamiento Productivo, mes a mes nos reportaron con ubicación exacta, fotos y zonas aledañas, los puntos de sacrificio clandestino, para entregarle esas evidencias a las autoridades competentes. Pero los meses fueron pasando y las denuncias no se resolvieron”, expuso el encargado del área. (Lea: Policía desmanteló matadero clandestino en Bucaramanga)
 
Frente a esta problemática, Rafael Torrijos, gerente del Comité Departamental de Ganaderos del Caquetá, aseguró que hay ladrones, que vienen perjudicando en especial a los productores que tienen su finca a orillas de las carreteras, porque llegan hasta el lugar a robar las cabezas de ganado y luego las sacrifican ahí mismo.
 
“La historia es así: llegan a las fincas ubicadas en La Montañita y Morelia, que son poblaciones cercanas, se roban el ganado, lo benefician en cualquier potrero del predio, se llevan las canales en el carro y las venden. Por lo cual, el abigeato es el gran culpable del sacrificio clandestino”, recalcó Torrijos. (Lea: Abigeato y sacrificio clandestino siguen afectando a Sucre)
 
Este fenómeno no es distinto en el caribe colombiano. De acuerdo con información de la Corporación Autónoma Regional de Magdalena, Corpomag, en ese departamento se presenciaron escenas de muertes de animales en sitios inadecuados y a manos de personas que en su dotación y procedimientos no cumplieron con los requisitos exigidos por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima.
 
Corpomag afirmó que es necesario que se haga un esfuerzo con las administraciones locales para que las plantas cumplan los requisitos y no se presenten beneficios en el suelo o en la calle, en donde se mezclan las heces con la carne y en los cuales las vísceras, en ocasiones, son arrojadas a los ríos. (Lea: ¿Influye el método de sacrificio en la suavidad de la carne?)
 
Elber Muñoz, jefe operativo del Frigorífico Jongovito, en Pasto, Nariño, aseguró que la problemática cada vez es más grave, porque en las zonas donde no hay lugares aptos para el sacrificio, lo realizan en las peores condiciones sanitarias, poniendo en riesgo la salud de quienes adquieren los productos.
 
“Es una situación crítica, porque en Nariño los municipios de Pasto, Ipiales, Sandoná, Samaniego, Túquerres y Guachucal son los únicos autorizados por el Invima para realizar el beneficio de forma legal, el resto son mataderos ilegales que no cumplen con las normas o en el peor de los casos son clandestinos”, sostuvo Muñoz. (Lea: “El abigeato es el gran culpable del sacrificio clandestino”: Torrijos)
 
En el oriente del país también se registran altos índices de sacrificio ilícito de ganado. Según expuso una fuente de Santander a este medio, en el departamento hay en promedio 130 lugares dedicados a esta actividad, en donde prefieren arriesgarse a que le quiten su producto, en lugar de realizar el beneficio en sitios autorizados, porque sus costos se elevarían notablemente.
 
“En las veredas y zonas rurales es una práctica muy común, porque quienes se dedican a vender carne, no siempre tienen los recursos para pagar un camión hacia la planta, el impuesto sobre el beneficio, un carro especializado para traer las canales, por lo que realizan el sacrificio sin ningún control sanitario”, puntualizó la fuente. (Lea: Sigue sin freno el sacrificio ilegal en el país)
 
El llamado que hacen los productores y el gremio pecuario en general es para que las autoridades le presten más atención a las denuncias y hagan controles cuando se presenten este tipo de anomalías, ya que se pone en riesgo la economía de los ganaderos y la salud de millones de colombianos. Todo esto buscando que en 2014 el sacrificio ilegal de bovinos disminuya y se pueda garantizar la inocuidad del producto que llega a cada plato.