Ganaderos del Caquetá se la juegan por el cuidado ambiental

Por: 
CONtexto Ganadero
07 de Julio 2015
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Conservación para el Desarrollo y la Paz en el Piedemonte Amazónico
La iniciativa cobijará a 70 productores ubicados en el sur del departamento. Foto: CONtexto Ganadero.
El gremio pecuario del departamento y el Fondo Patrimonio Natural para la Biodiversidad suscribieron un convenio denominado ‘Conservación para el Desarrollo y la Paz en el Piedemonte Amazónico’, el cual busca promover el uso de praderas nativas y preservar las cuencas hídricas.
 
Ante los altos niveles de deforestación que tiene Caquetá, el departamento sigue trabajando intensamente en reducirlos a su mínima expresión. En procura de ese objetivo, el Comité de Ganaderos regional y el Fondo Patrimonio Natural para la Biodiversidad suscribieron un convenio para ejecutar un proyecto que le apunta a trabajar por los pequeños productores pecuarios de la zona, recuperando de paso aquellas zonas devastadas por el paso del hombre y la actividad bovina. (Lea: Más de 6 millones de hectáreas de bosque se han perdido en 20 años)
 
Se trata del proyecto ‘Conservación para el Desarrollo y la Paz en el Piedemonte Amazónico’, el cual busca mejorar la gestión productiva de los ganaderos caqueteños, a través de un mecanismo de habilitación de los servicios ambientales en áreas estratégicas para la transformación del paisaje, sin olvidar la reconciliación que debe haber entre la producción bovina y el ambiente.
 
Rafael Torrijos Rivera, presidente del gremio ganadero departamental, afirmó que otro de los propósitos del proyecto es que haya un acompañamiento no solo de los productores, sino de las entidades públicas y privadas para que los productores trabajen no solo por el cuidado ambiental, sino también por una mejor calidad de vida.  (Lea: Caquetá suma esfuerzos para proteger la biodiversidad)
 
“El propósito fundamental del gremio es establecer divisiones sostenibles de praderas en donde se habilite el pastoreo rotacional para los ejemplares que tiene el pequeño productor dedicado al doble propósito y, al tiempo, estimular la devolución de área y suelo ganadero al bosque. Eso se hará a través de la implementación de un modelo de cultivo forestal en las zonas en donde se van hacer las divisiones de los potreros”, reseñó Torrijos Rivera.
 
El mecanismo de intervención que se utilizará, permitirá que sean sembrados alrededor de 500 árboles por hectárea, en donde han sido priorizadas las especies nativas como es el carbón carbonero, el cual brinda excelente sombra y leguminosas. A eso se le suma una propuesta denominada corredores de conectividad en las fincas, con ellos se pretende recuperar aquella flora y fauna que se ha perdido por cuenta de la deforestación. (Lea: Primer municipio verde y protector de aguas del país está en Caquetá)
 
“Estaríamos haciendo presencia en algunos de los municipios del sur del Caquetá como son Belén de los Andaquíes, San José del Fragua, Albania y Valparaíso, en donde se pretende iniciar las actividades con cerca de 70 productores. El imperativo es que se puedan tener unos acuerdos de conservación de 10 hectáreas de bosque como uno de los objetivos fundamentales del cambio de mentalidad de finquero y, sobretodo, de la puesta en marcha de un proyecto de planificación, en donde se definen esas áreas especiales de conservación y se le da una utilización diferente al suelo de la finca”, remató el dirigente local.
 
Aún no se encuenran definidos los rubros económicos que requerirá el proyecto, pero se estima que estarán cercanos a los $600 millones. La ejecución de la iniciativa empezará en próximos días. (Lea: Caquetá: iniciativas con potencial que ofrecen beneficios desiguales)