Productores rechazan erradicación manual con glifosato

Por: 
CONtexto Ganadero
06 de Mayo 2016
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erradicación de cultivos glifosato colombia
Los productores no ven en la erradicación la solución a la siembra de coca y amapola. Foto: ambitojuridico.com / mundo.sputniknews.com.
Empresarios y representantes del agro piden que no se haga un exterminio total de la mata de coca, sino que se piense en un plan de sustitución que sería más económico y no generaría tantos perjuicios sobre la tierra.
 
El pasado miércoles el Consejo Nacional de Estupefacientes, CNE, avaló la fumigación terrestre con glifosato. Esa determinación les permitirá a los uniformados de la Policía Antinarcóticos aplicar directamente el químico sobre la hoja de coca. (Lea: Polémica sobre fumigación con glifosato divide al Gobierno)
 
Según reveló un diario nacional, entre las medidas que se deberán adoptar está la realización de una evaluación a la prueba piloto que venía haciendo la Policía Antinarcóticos desde finales del año pasado en Chocó y Nariño, así como la implementación de un plan de manejo ambiental, que debe ser avalado por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales.
 
Sin embargo, diversas voces consultadas por CONtexto Ganadero rechazaron la medida anunciada por el CNE, ya que consideran que la erradicación de los cultivos ilícitos debería hacerse utiliando otra modalidad y no recurriendo a un químico como el glifosato.
 
César Jerez, miembro de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina, ANZORC, fue en fático al decir que “las fumigaciones y erradicaciones fracasaron en Colombia”. De acuerdo con el vocero ubicado en el Catatumbo, el aumento en los cultivos de coca se debe a que el Gobierno no ha brindado ninguna alternativa en materia de sustitución a quienes se dedican a sembrar ilícitos. (Lea: El llamado de los gremios a propósito de la prohibición de usar glifosato)
 
“En este momento avanza una fuerte campaña de erradicación manual en varias regiones del país. De acuerdo a los informes entregados, el balance a la fecha es que pudimos paralizar ese trabajo. Los campesinos se están enfrentando a la erradicación y se resisten a esa actividad. Implementar la eliminación total con ese agente potencialmente cancerígeno como es el glifosato es insistir en una medida fracasada”, argumentó Jerez.
 
Por su parte, Davilco Montoya, productor y representante ganadero del Putumayo, condenó el uso del glifosato para erradicar los cultivos como la coca o la amapola, ya que el químico afecta la riqueza que tiene la tierra y de paso va degradando poco a poco la región que hace parte de la Amazonía colombiana.
 
“En vez de seguir contaminando y acabando lo único que se puede trabajar en esta zona que es la tierra, deberían darle un apoyo económico a la gente que se dedica a sembrar esa clase de sustancias, para que cambien esa actividad y le saquen provecho al suelo de forma legal”, expresó Montoya.  (Columna: El dilema 'ético' del glifosato)
 
Para el ganadero la erradicación no es el camino correcto para enfrentar una problemática como la siembra de coca y amapola, por lo que a su juicio el dinero usado para el glifosato debería destinarse al apoyo de las comunidades que en los ilícitos su única actividad de sustento.
 
En tanto, Yesid Beltrán, ganadero caqueteño y conocedor de la coyuntura que genera la siembra de narcóticos, aseguró que cualquiera que sea el método usado para erradicar los cultivos obliga a una inversión altísima por parte del Estado. Bajo el sistema manual es necesario montar esquemas de seguridad, ubicación de las zonas, entre otras herramientas que permitan atacar una a una las plantas que haya en el lugar escogido.
 
“Me parece que distraerse usando aviones, glifosato, hombres erradicando y causando daños sobre el medio ambiente o incluso afectando cultivos lícitos no es el camino. Todos esos recursos deberían invertirse en alternativas productivas, construcción de centros de acopio de productos y fomento de mercados, lo que disminuirá la deforestación y la contaminación de aguas por cuenta del tóxico utilizado durante el proceso”, argumentó. (Lea: Fumigaciones con glifosato generan abortos en los bovinos)
 

La erradicación manual daría inicio en unos 6 meses. Sin embargo, el rechazo a la medida es generalizado, especialmente entre quienes conforman el sector productivo.