El ramio, una forrajera con alto contenido de proteína

Por: 
CONtexto ganadero
29 de Diciembre 2017
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Planta de Ramio. Foto en.wikipedia.org wiki Ramie.jpg
Conocida como ramié o rhea, es una excelente alternativa de alimentación para diferentes especies de animales. Su principal bondad es que contiene de 21 a 24 % de proteína y un abundante contenido de caroteno (140 mg/kg).
 
Es una planta que tiene diversos usos. En la industria es materia prima para la fabricación de telas, y en la agricultura y ganadería para la alimentación animal, pues tiene un alto contenido de proteínas y vitaminas.
 
Es originaria de Asia Oriental, cultivada ancestralmente en China y en Japón, cuyo nombre científico es Boehmeria nivea.
 
En el trópico de Centroamérica y Sudamérica se ha adaptado de manera excelente, especialmente en zonas con altitudes entre 200 y 1 800 msnm y con temperaturas de 17,5 a 28,0 °C.
 
Según investigaciones, el género Boehmeria Jacq posee más de 100 especies, las mayorías tropicales y subtropicales, en las cuales se incluyen plantas herbáceas y arbustivas.
 
Calidad del forraje
 
Investigaciones realizadas en Tucumán, México, con una precipitación de 950 mm y una temperatura media anual de 19,7 °C, demostraron que es posible realizar el corte de esta especie para forraje cada 45, 60 y 75 días(Patiño et al., 2006).
 
Los valores totales de materia verde oscilaron entre 96 t/ha y 121 t/ha cuando la frecuencia de corte fue de 45 y 75 días, respectivamente. En cuanto a los contenidos de materia seca, el mayor porcentaje se obtuvo en los cortes cada 75 días (planta entera: 23,9 %; tallo: 22,8 %; y hoja: 25,3 %).
 
Sin embargo, se debe destacar que de las cosechas cada 45 días se obtuvo el material de mejor calidad nutritiva y digestibilidad, y que en este estadio los tallos son menos fibrosos y se aprovechan mejor.
 
El porcentaje de materia seca se incrementa a medida que aumenta la edad del rebrote o el intervalo de tiempo entre podas sucesivas (Elizondo, 2004). La calidad nutricional de la hoja disminuye cuando aumenta la edad del rebrote, ya que el porcentaje de proteína cruda y la fibra neutra detergente también disminuyen.
 
Este autor indica que las hojas y la parte superior de la planta constituyen la materia prima para producir una harina comparable a la de alfalfa, con 21 a 24 % de proteína y un abundante contenido de caroteno (140 mg/kg).
 
El follaje del ramié presenta contenidos de proteína cruda superiores a los de la mayoría de los alimentos balanceados que se encuentran en los mercados, por lo que constituye una excelente fuente de alimentación animal.
 
En  términos  generales, las hojas presentan un mayor contenido de materia seca y de proteína cruda que los tallos, por lo cual representan la mejor parte para alimentar a los animales.
 
Multiplicación del ramié
 
Se produce mediante rizomas, estacas y/o semillas.
 
La propagación por semillas no es la más conveniente, pues las pequeñas plántulas muestran un lento crecimiento desde la implantación hasta el primer corte (100 a 120 días); por rizomas, en cambio, el tiempo de crecimiento en el mencionado periodo es significativamente menor (70 a 90 días).
 
Los rizomas se deben cortar en trozos de 10 a 15 cm de longitud, colocar en surcos de 10 a 12 cm de profundidad y tapar adecuadamente (Elizondo y Boschini, 2002). La distancia de siembra oscila de 0,60 a 1,20 m entre hi- leras, y de 0,30 a 0,60 m entre plantas.
 
B. nivea tiene dos épocas de implantación: otoño y principio de primavera; esta se debe realizar en otoño para que la planta arraigue bien antes del invierno y emerja con fuerza en la primavera (Elizondo y Boschini, 2002).
 
Su ciclo es primavero-estivo-otoñal. Cada dos a tres años es importante reforzar la fertilidad del suelo mediante la aplicación de nitrógeno, potasio y calcio. Después de cada corte de forraje o durante períodos secos prolongados se debe realizar un riego. Es necesario un buen control de las plantas arvenses durante la primera etapa de desarrollo del cultivo, hasta que las plantas produzcan un sombreado suficiente como para eliminar a aquellas por sí mismas.
 
Exigencias del cultivo
 
El ramié se adapta bien a suelos con una textura franca, franco-arcillosa o franco-limo- arcillosa; estos deben poseer grandes cantidades de materia orgánica y buen drenaje, con un pH ligeramente ácido, el cual tiende a la neutralidad.
 
Sus necesidades hídricas son importantes, ya que requiere precipitaciones entre 800 y 1 000 mm, o riego complementario. La sequedad atmosférica y los vientos cálidos y desecantes limitan la producción de materia verde en esta especie.
 
De otra parte, es un cultivo que ha mostrado gran resistencia a enfermedades y plagas durante varios  años  de  evaluación. 
 
Empleo en la ganadería
 
Existen diferentes investigaciones en función del empleo de esta planta para la alimentación animal.
 
De acuerdo con lo señalado por Rubens (2008), cuando se cultiva el ramié para forraje se pueden obtener hasta 14 cortes al año, con cultivos establecidos que rinden hasta 300 t de material fresco (42 toneladas de materia seca) por hectárea por año. El follaje es apetecible y se ha demostrado que es valioso no solo para el ganado bovino, sino también para los cerdos y las aves de corral.
 
El ramié puede ser utilizado como fuente de forraje cuando su contenido de proteína se incrementa entre los 45 y 60 días después de la siembra o del último corte (Manual Agropecuario, 2002; Burgos et al., 2011).
 
En plantíos ganaderos de Guatemala el ramié se probó en forma de harina, a partir de plantas de 0,50 cm de altura, y se determinó que la adición de 5 % de esta harina en mezclas de alimento balanceado para aves proporciona suficientes cantidades de vitamina A y riboflavina (Rubens, 2008).
 
Por otra parte, Murgueitio (2000), Murgueitio e Ibrahim (2001) y Murgueitio, Rosales y Gómez (2001) señalaron que B. nivea es ampliamente utilizada en sistemas de corte y acarreo, así como en bancos de proteína puros y en huertos, para la seguridad alimentaria en diferentes zonas de América Latina. Muchas familias y productores también lo emplean como alimento en diferentes categorías de animales.
 
El único problema asociado con el suministro de ramié al ganado es su elevada absorción de minerales, especialmente de molibdeno, en suelos ricos en este elemento; ello puede corregirse al añadir sulfato de cobre a la ración animal en dosis apropiadas.