Los nutrientes del suelo N, P, K

Por: 
CONtexto ganadero
12 de Marzo 2019
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El K está involucrado en la actividad de más de 60 enzimas, en la fotosíntesis y en el movimiento de sus productos (fotosintatos) a los órganos de almacenamiento (semillas), en la economía del agua. Foto: Fedegán

El objetivo del uso de fertilizantes para las praderas es asegurar que los nutrientes esenciales estén presentes en la cantidad y oportunidad requeridas para ser absorbidos por las plantas, con mínimas pérdidas que contaminen el medio ambiente. Veamos el Nitrógeno (N), el Fósforo (P), y el Potasio (K),

 

Nos dice INIA -Chile, en el Manual Bovino de Carne (Editor: Verónica González M. / Marylin Tapia M., 2017), que la aplicación de fertilizantes hace la diferencia en producción entre una pradera fertilizada y aquella que no lo es. Así lo indican evaluaciones realizadas por INIA Remehue, Osorno y explicada cada uno de los elementos y su función. Veamos el N, F, K, que son requeridos en cantidades relativamente grandes, junto con el magnesio, azufre y calcio.

 

Nitrógeno

 

El nitrógeno (N) es el elemento más abundante en las plantas, representando entre el 2 y 4% de su materia seca. Es parte de la clorofila y es responsable del color verde oscuro de tallos y hojas, del crecimiento vigoroso, macollaje, producción de hojas, y del alargamiento y formación de los granos. 

 

Su aplicación en altas dosis sólo es recomendable cuando se siembran gramíneas puras o de corta duración, que requieren crecimiento rápido.

 

En el caso de mezclas de gramíneas y leguminosas para tener praderas permanentes, la aplicación de altas dosis al establecimiento es dañino pues se inhibe el proceso simbiótico

(el nitrógeno es muy abundante en la atmósfera; sin embargo, las plantas no pueden utilizarlo en su forma elemental y tienen que obtenerlo del suelo principalmente en forma de nitratos o amonio).

 

La fijación biológica de nitrógeno es un proceso clave en la biósfera, por el cual microorganismos portadores de la enzima nitrogenasa convierten el nitrógeno gaseoso en nitrógeno combinado.

 

El grupo de bacterias -al que se conoce colectivamente como rizobios- induce en las raíces o en el tallo de las leguminosas, la formación de estructuras especializadas (nódulos), dentro de los cuales el nitrógeno gaseoso es reducido a amonio.

 

Se estima que este proceso contribuye entre el 60-80% de la fijación biológica de nitrógeno. La simbiosis es inhibida si existe un exceso de nitrato o amonio en el suelo. Esta simbiosis contribuye con una parte considerable del nitrógeno combinado en la tierra y permite a las plantas leguminosas crecer sin fertilizantes nitrogenados y sin empobrecer los suelos; por tanto, se recomienda aplicar dosis bajas (25 a 30 kg/ha), que suplan el periodo entre la germinación y el comienzo de la fijación simbiótica, ya que en plantas que han nodulado normalmente pueden haber deficiencias.

 

Fósforo

 

El fósforo (P) en las plantas es menos abundante en comparación con N y K. Su contenido en plantas deficientes en P normalmente alcanza a 0,1% de P en la materia seca.

 

El P es un elemento esencial para el crecimiento, la división celular, elongación radical, desarrollo de semillas y frutos y madurez temprana.

 

Los síntomas de deficiencia normalmente comienzan en las hojas más viejas y se caracterizan por una coloración azul-verdosa a rojiza.

 

La corrección de P en el suelo se logra con fertilización a la siembra, donde las dosis serán en función del tipo de suelo y la magnitud de la deficiencia.

 

Potasio

 

El potasio (K) es el segundo mineral más abundante en la planta después del nitrógeno. El K está involucrado en la actividad de más de 60 enzimas, en la fotosíntesis y en el movimiento de sus productos (fotosintatos) a los órganos de almacenamiento (semillas), en la economía del agua y en la generación de resistencia contra varias plagas, enfermedades y condiciones de estrés.

 

El síntoma general de deficiencia de K es la clorosis a lo largo del borde de la hoja, seguido por una quemadura de las hojas viejas. Los síntomas aparecen en las hojas viejas debido a la movilidad de este nutriente. Las plantas muestran crecimiento achaparrado y entrenudos acortados.

 

Tomado de: INIA en Manual Bovino de Carne. Editor: Verónica González M. / Marylin Tapia M., 2017.