Ganadería La Playa, un modelo de desarrollo del brangus en Colombia

Por: 
Edgar Aldana Rosillo
25 de Abril 2022
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Brangus en Colombia
Miguel Mejía nació el año en que comenzó a funcionar la Ganadería La Playa y hoy está comprometido con la empresa. Foto: Cortesía

En el año 2000, después del terremoto de Armenia, Bernardo Mejía Álvarez y su señora decidieron empezar la Ganadería La Playa, en Calarcá (Quindío), dejando atrás los caballos y el café.

 

En ese mismo año nació el hijo de la pareja, Miguel, siendo todo ello un nuevo comienzo para la pareja que decidió dejar atrás la adversidad y seguir luchando para salir adelante.

 

El predio está ubicado en la vereda Bohemia del municipio de Calarcá y es una tierra en un 65 % en falda y 35 % plana, donde además confluyen diferentes climas por lo que sus animales han logrado una adaptación que les permite estar en cualquier parte del territorio nacional.

 

El área de la finca es de 25 cuadras, de las cuales tres las tienen en reserva ecológica, en guaduales y en árboles y 19 cuadras en rotación de potreros y 3 más en pastos de corte y botón de oro que es la principal leguminosa que complementa la dieta de los animales.

 

Como siempre le había gustado el ganado y los caballos optó por la primera actividad a raíz de unas visitas que había realizado a Argentina y a Estados Unidos donde se dio cuenta que la raza del futuro era el brangus y comenzó con tres animales. (Lea: La raza Angus y sus cruces, claves para la ganadería de carne)

 

En esos momentos en la zona solo se tenía ganado cebú y brahman cruzado pero él decidió irse por el brangus y hacerla él mismo con base en inseminación artificial y el método de absorción que proponía la Asociación Angus y Brangus. Esa era la forma de llegar al brangus, empezando por los cruces para llegar al brangus tres octavos puro que es lo que tienen hoy día después de más de 20 años.

 

Para ello hizo un estudio de mercado para ver qué se necesitaba y con la ayuda de la Asociación empezó el método de absorción. Primero está la fundadora, después esta da una cría que se llama la controlada de ahí la que nace es la avanzada y de allí ya sale la vaca o el toro puro.

 

En su finca está dedicado a la cría y levante únicamente, la primera opción de las hembras son los remplazos y la consolidación del hato, mientras que los machos van para la venta como toretes.

 

Se tienen unas áreas de manejo como son genética, nutrición, sanidad, manejo y ventas y mercado. “Para nosotros el principal punto de trabajo es la genética porque no ganamos nada con unos potreros muy lindos, con una comida muy buena, con sanidad y manejo, si no tenemos una genética que convierta a pasto esa carne de muy buena manera”.

 

Creía que una finca con tanta falda (terreno empinado) como es dicho predio tendría mucho problema para el manejo del ganado pero con el paso del tiempo fueron viendo una gran adaptación de los animales nacidos allí y notaron en los machos una gran resistencia en su tren trasero de tal manera que no tenía dificultad para subir o bajar. (Lea: Las 4 estrategias de la raza Angus Brangus para exportar carne Premium)

 

También se apreció una mejora en los aplomos y una condición corporal muy buena para el pastoreo que es el objetivo central de esta ganadería porque en el ganado puro hay dos líneas, los que se dedican a feria y los que crían para pastoreo, como es el caso de él.

 

“Ese ha sido el plus mío, que los toretes son unos animales que salen muy fuertes porque desde que nacen conocen la falda, el plano, la loma, el frío, el calor porque estoy en una ubicación donde tenemos todos los climas, entonces el animal sale muy fuerte para todo tipo de terreno”.

 

Esto ha hecho que se tengan animales de esta finca en diferentes partes del país, hay toretes desde el piso más caliente y plano hasta zonas altas como Santa Rosa de Osos donde el ganado está a 2.500 metros de altura.

 

En cuanto a la rotación de potreros señaló que tiene dos lotes, uno pequeño donde van los toretes que se separan de las mamás a los doce meses, y el lote grande que son todas las vacas que andan “en una sola tropa”.

 

Se hace rotación diaria, el animal entra a un potrero nuevo cada día y los potreros tienen un descanso de 30 a 32 días dependiendo la climatología. Se pone una cinta en la mitad y se va corriendo y se comen el potrero en un día en dos tandas, una en la mañana y la otra en la tarde.

 

El abonamiento se hace con productos orgánicos y de hecho toda la producción es sostenible porque allí no se da concentrado a los animales sino pasto, leguminosas, sal y agua. (Lea: Arranca el sello de calidad de carne Angus y Brangus)

 

Además se tiene un programa de cercas vivas que sirve en la alimentación del ganado ya que está el pasto combinado con botón de oro, quiebra barriga y matarratón. “Tenemos un compendio de lo que es la ganadería regenerativa, el pastoreo racional y en general una mezcla de todos esos programas”.

 

En su finca lleva registro de cuanto dato se produce porque la ganadería es su negocio y como tal debe hacer un seguimiento de los diferentes indicadores. A eso se suma el interés por estudiar del tema y capacitarse cada vez más en los diferentes temas de la raza. Se tienen unos grupos de estudio desde hace diez años.

 

Como parte de todo esto, uno de los mayores logros ha sido el manejo de los DEPS porque con ello han ido logrando resultados en peso al nacer que es uno de los puntos más importantes que se tienen actualmente; el peso al destete, al año y a los 18 meses para el manejo del primer servicio en la finca.

 

Hoy día se tiene un promedio muy parejo al nacimiento, en los destetes, se tienen unas vacas muy fértiles y un ganado dócil para el manejo lo cual hace que sea muy fácil.

 

Igualmente se manejan las DEPS de crecimiento y de marmoreo para el tema de la carne porque entre más blanda mejor se paga y es más demandada. En los DEPS de los toros se busca que traigan muy buena grasa intramuscular e ir metiendo eso en la genética colombiana para el mejoramiento continuo de la carne. (Lea: ¿En qué consiste la Diferencia Esperada en Progenie?)

 

El futuro de la ganadería, tanto de Colombia como a nivel mundial, está en el brangus, de hecho fue la raza que más creció el año pasado en todo el planeta cárnico, en particular Brasil que está volteando su hato ganadero hacia esta raza, según cuenta Mejía.

 

“Mi proyecto es continuar en esta misma ruta, haciendo mejoramiento genético continuo, trayendo los mejores toros que se consigan del mundo e ir mejorando todos los días los DEPS y trabajar sobre esa parte de medición para poder tener cada vez unas hembras más fértiles y de mejor calidad para generar una cría excelente”, concluyó.