Así afecta al pequeño productor prohibir exportar ganado en pie

Por: 
CONtexto ganadero
17 de Agosto 2022
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Prohibición de exportar ganado en pie
La prohibición de exportaciones de ganado en pie generaría un impacto negativo porque el ganado de levante se verá depreciado al perder el mayor mercado que les demanda para abastecer las necesidades cárnicas de los países que hoy le compran.Foto: Fedegán

Miles de productores se verían golpeados en sus ingresos; se destruiría riqueza y se perderían los esfuerzos de años en la construcción de un mercado internacional.

 

Construir una oferta exportable no se hace de la noche a la mañana y menos en un sector cuyo producto tarda en “su fabricación” alrededor de 4 años, y cuyo sistema de precios impacta a toda la ganadería. Tampoco es fácil en un corto plazo llegar a mercados internacionales de la carne y del ganado bovino en pie.

 

Detrás de todo ello existen muchos mercados consumidores de servicios y proveedores de insumos para que un bovino esté listo para salir como bien final. También existen condiciones no controlables por los productores como es el clima, de la misma oferta y demanda de ganado y desde luego, por el mercado de insumos, afectados hoy entre otras por la guerra de Rusia en Ucrania. Pero también están muchos productores que dependen de esa actividad, siendo la mayoría de ellos pequeños productores, y por su puesto de su capital humano y de subsistencia de eso viven

 

Detrás de todo ello hay un sistema de precios que guía las acciones de cada uno de los que intervienen en estos mercados. Los productores, como en cualquier otra industria, no apuestan al azar a ver si el negocio funciona. Lo hacen con base en su experiencia sobre comportamiento del mercado. Y este sistema de precios beneficia o perjudica a todos los integrantes del mercado.

 

¿Cuál es el efecto de la prohibición de exportaciones de ganado bovino en pie?. Pues que se cae un dinamizador de la oferta de ganado que coadyuva a que las rentabilidades del negocio ganadero se sostengan. Cuando se prohíbe la exportación, el sistema de precios se reciente y va a la baja. En este evento muchos ganaderos pequeños, que Fedegán estima en 350 mil pequeños productores, ven reducidos sus ingresos. Genera muchas pérdidas en negocios que son de mediano plazo.

 

Pero además se produce un “efecto cascada”. La prohibición de exportaciones de ganado en pie tendría un efecto directo. El país perdería un comercio en el que tienen relación la venta de combustibles, pago de peajes, empresas transportadoras, contratación de veterinarias que suplen los medicamentos durante cada viaje y en los predios destinados a la exportación, vinculación de agencias marítimas, de aduanas y la proveeduría del servicio de catering para los barcos en los que se transportan los animales, todos ellos importantes generadores de empleo.

 

Si se toma como ejemplo el total de bovinos exportados durante 2021 (247.171 semovientes por un valor de 151,5 millones de dólares), se estima que los movimientos a lo largo de la cadena productiva pueden variar entre $850.000 millones a $950.000 millones de pesos. Es decir, alrededor de $1 BILLÓN al año, señala Fedegán.

 

“A todas luces, este comercio no solo va en la dirección de fortalecer el sector productivo, sino que garantiza niveles de producción acordes con las necesidades del mercado colombiano, pues es un incentivo positivo para el mantenimiento y ampliación del hato ganadero y con ello, la garantía de que Colombia cuente con un nivel de seguridad alimentaria suficiente en materia de proteína bovina”, explicó Lafaurie Rivera.

 

 

El entorno técnico de la producción bovina

 

Pero hay más efectos perjudiciales. Como en toda actividad comercial como por ejemplo el comercio de diciembre, en donde un gran número de productores se preparan para disponer durante ese mes un gran inventario de mercancías que sabe que se van a vender, pues en el de comercio de ganado ocurre una situación similar. Veamos:

 

Hay dos aspectos que son relevantes en esta actividad productiva: la estacionalidad-peso y el precio del novillo gordo.

 

Todos los ganaderos conocen los efectos del régimen de lluvias sobre la actividad productiva ganadera pero no los proponentes del proyecto de prohibición de exportación de ganado en pie porque no conocen el negocio ganadero ni cuánta gente estarían afectando.

 

Desde finales de septiembre hasta mediados de diciembre hay lluvias en Colombia. “Esas lluvias hacen que el novillo se alimente mejor y que para principios del año que sigue hayan alcanzado un peso adecuado (unos 300 kilogramos). Ese es el momento en que el ganadero debe venderlo. Es un novillo bien alimentado, tiene más peso y entre más peso, mejor ingreso obtiene el productor”, explicó el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie.

 

Luego viene, desde finales de diciembre, enero, febrero y finales de marzo, el verano. “Entonces, si el ganadero no vende el novillo, el animal de 300 kilogramos que tenía en diciembre pasa a ser uno animal de 250 kg en abril o mayo (ganado de levante). Por eso, para los primeros meses de cada año hay mayor oferta de kilos y entonces se pueden vender más, no necesariamente todo lo absorbe el mercado interno”. Si no lo hace, el retorno de su inversión se torna negativa.

 

“Por eso, en ese periodo hay mayor dinámica de exportación de ganado en pie y coincide con los meses previos al ramadán (noveno mes del calendario musulmán). Al haber mayor oferta, el ganadero los vende para evitar que su animal empiece a perder kilos y pierda dinero”, dijo José Félix Lafaurie.

 

Ahora bien, la prohibición de exportaciones de ganado en pie generaría un impacto negativo porque el ganado de levante se verá depreciado al perder el mayor mercado que les demanda para abastecer las necesidades cárnicas de los países que hoy le compran.

 

Cerrar las exportaciones conlleva a regresar a una ganadería que no era competitiva, a una ganadería de carne improductiva y desincentivada, atrasada genéticamente que la hace alejada de las exigencias de los mercados globales de consumo”. Es destruir riqueza que se ha creado con el paso de los años.

 

Pero también se estaría destruyendo un gran trabajo de muchos años que ha demandado grandes esfuerzos, realizado conjuntamente entre la institucionalidad pública y la privada, y es el estar presente en los mercados internacionales.

 

“Los compradores internacionales que actualmente tiene Colombia no proceden de los tratados de libre comercio. Han surgido de la gestión de diplomacia realizada entre las instituciones del gobierno y FEDEGÁN. Específicamente las exportaciones tienen como destino los países de Oriente Medio (Arabia Saudita, Jordania y Líbano) y el norte de África (Egipto)”.

 

Tampoco se puede despreciar el ingreso que le representa al país esta actividad. En el primer semestre de este año, las exportaciones de ganado en pie aportaron la cifra de USD 198,6 millones a la canasta exportadora colombiana y que el total de las ventas internacionales carne y novillos vivos llegaron a USD 285,4 millones y en 2021 superaron los 400 millones de dólares”, concluyó José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos (FEDEGÁN).