Productores de leche reaccionan ante cuestionamientos de escasa competitividad

Por: 
CONtexto ganadero
30 de Julio 2020
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“Nuestra producción láctea es en general minifundista”, sostuvo Carlos Jairo Gómez.
“Nuestra producción láctea es en general minifundista”, sostuvo Carlos Jairo Gómez. Foto: Creado por Dashu83 / Freepik.es

Productores de leche de la Sabana de Bogotá responden a investigador de Fedesarrollo quien sostiene que a pesar de las ayudas del gobierno el sector lechero no mejora su competitividad. Afirman que la producción es minifundista y no se puede comparar con Nueva Zelanda. Aseguran que la industria es desigual y ante polémica de importaciones, disminuyeron precio de compra.

 

La polémica generada a raíz de la importación de 40.000 toneladas de leche en polvo que tuvo como protagonista a la empresa Alpina, se convirtió en la oportunidad para que otras empresas procesadoras redujeran el precio pagado al productor a los ganaderos de la Sabana de Bogotá.

 

Así lo manifestó Carlos Jairo Gómez Torres, vicepresidente de la Asociación de Ganaderos de Facatativá, Asoganaderos, en respuesta a la desigualdad que vive el sector y a la columna editorial publicada por Mauricio Reina, investigador de Fedesarrollo, en la que sostiene que el problema del sector lechero es su escasa competitividad.

 

Reina sostuvo en su columna editorial del diario Portafolio titulada “El Problema de la Leche”, del 23 de julio, que “mientras la producción promedio de litros por vaca en Colombia ha aumentado 8 % desde el año 2000, en Brasil se ha incrementado alrededor de 70 %, en la Unión Europea más de 30 % y en Estados Unidos más de 25 por ciento”. (Lea: El problema de la leche)

 

Renglón seguido dijo que “Alguno dirá que ese rezago refleja una falta de apoyo estatal. No hay tal: el gobierno ha aplicado muchas políticas sectoriales, pero no ha logrado mejorar la productividad del sector”.

 

Ante esto Gómez, quien representa igualmente a productores de Cundinamarca y Boyacá ante la junta directiva de Fedegán, las zonas más productivas de leche del país, afirmó que “a los analistas económicos se les olvida que la leche en Colombia y en general en los países emergentes, es una herramienta de tejido social, pues, nuestra producción láctea es en general minifundista”.

 

Hizo un llamado a recordar también que el hato promedio de Colombia es de 16 vacas y, por tal motivo, es muy difícil ser competitivos a nivel mundial. “Los pequeños productores cumplen a cabalidad con su primer objetivo, salir de la pobreza”.

 

Dijo que es cierta la necesidad de organizar con el Gobierno una agenda para la cadena productiva, además, con temas importantísimos como son: Ganadería sostenible, asistencia técnica y transferencia de tecnología que incluyan a los actores de formación técnica y profesional.

 

Aseguró que no se puede comparar a un campesino de Nueva Zelanda, que produce mínimo 800 litros diarios, a uno colombiano con 20 litros, además que mientras dicho país cuenta con una población de 40.000 productores, en Colombia hay 350.000 familias mal contadas.

 

“Estoy seguro que son muchas más las familias que viven de la leche. Solo un ejemplo me lleva a afirmarlo: en el último ciclo de vacunación anti aftosa entre Cundinamarca y Boyacá, se registraron alrededor de 180.000 predios solamente en estos dos de 32 departamentos que tiene el territorio colombiano. (Lea: Cuencas lecheras, motores de la producción nacional)

 

Empobrecimiento generalizado

 

Un gran productor de leche de la sabana de Bogotá quien solicitó reserva de su identidad dijo que “la industria procesadora nos bajó el precio en $50 por litro con retroactividad al pasado 15 de junio”.

 

Subrayó que ahora los industriales se quieren hacer los que no tuvieron nada que ver con la importación de las 40.000 toneladas de leche polvo, pero lo cierto es que bajaron los precios.

 

Aduce que la situación real del mercado en Colombia es que el consumo de leche se desplomó por la falta de dinero en los hogares.

 

“Es un empobrecimiento generalizado que se atribuye de manera particular a la pandemia, y en dicha coyuntura, los procesadores, encontraron el motivo para abusar una vez más de nosotros los productores”, recalcó. (Lea: Así está el mercado de la leche en Colombia)

 

Fue enfático en decir que esa situación es el reflejo de la desunión que reina en el sector, a lo que suma la notable desigualdad. ¿Qué sucede en el Consejo Nacional Lechero, CNL? Resulta que está conformado por todos los procesadores, de tal manera que en un debate de alto nivel los productores terminan no solo arrinconados sino sin poder de decisión.

 

El ganadero de la Sabana de Bogotá expresó que en dicho organismo adoptan decisiones de acuerdo a los intereses de sus grandes grupos que no buscan más que el bienestar económico de sus empresas.

 

“Lo más triste es que lo hacen a costa de los 300 mil productores o más que no tienen ninguna representación ni unión para exigir”, resaltó. El manejo de los procesadores unido al tema de los TLC está llevando a los productores a la quiebra.

 

Ahora los investigadores se pronuncian en contra del sector pues Fedesarrollo, salió a decir que el gobierno le ha proporcionado ayudas al sector lechero y este no logra ser competitivo. “Que nos diga cuales ayudas tienen ellos en conocimiento”, manifestó.

 

Precisó que los $4.000 millones que anunció el gobierno como apoyos para el sector lechero, sin duda alguna, serán entregados a los procesadores y no a los productores primarios que son los que hacen las inversiones en tierras, animales, mejoramiento productivo y genético y conservación del medio ambiente, al igual que en infraestructura, sanidad animal, capacitación y certificaciones de todo tipo.