Sacar adelante los Fondos ganaderos pide Hernán Araujo

Por: 
Edgar Aldana Rosillo
18 de Febrero 2020
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Los fondos ganaderos fueron instrumentos valiosos de apoyo al pequeño y mediano ganadero y por eso se busca que no se acaben. Foto: larepublica.co - fondoganaderodeltolima.com

A pesar que en Colombia alcanzaron a existir 25 fondos ganaderos, en la actualidad sólo sobreviven dos que se resisten a desaparecer y buscan su redención.

 

El gerente del Fondo Ganadero del Cesar (uno de los que subsisten), Hernán Araujo Castro, al igual que el expresidente de la Federación Nacional de Fondos Ganaderos (Fedefondos, gremio que desapareció), Elías Borrero Solano, coinciden en que ha faltado voluntad política del gobierno para apoyar este instrumento. (Lea: “Tenemos mucha expectativa con el proceso de certificación”: Elías Borrero Solano)

 

Según Araujo, los fondos ganaderos, que son entes independientes a Fedegán y al Fondo Nacional del Ganado, son el instrumento más completo para apoyar, desarrollar y poner a trabajar a pequeños y medianos ganaderos en cualquier lugar del país.

 

Es una entidad que capta recursos para hacer una labor social consistente en darle trabajo a ganaderos que han recibido tierras, por ejemplo de la Agencia Nacional de Tierras, pero no tienen con qué ponerla a producir, explicó Araujo.

 

Cuando se entrega la tierra se debería montar un proyecto productivo porque si no lo hay y lo único que tiene son árboles, lo primero que hace es alquilar la tierra para alimentar reses y obtener un arriendo; después venden la madera y si le dan un número determinado de reses que no le permita obtener si quiera un salario mínimo terminan vendiendo las reses, señaló el dirigente. (Lea: ¿Podrán sobrevivir los Fondos Ganaderos de Colombia?)

 

El único instrumento que captaba una plata de inversionistas privados eran los fondos ganaderos que compraban ganado y se lo entregaban en participación a aquellos productores que tienen las condiciones más o menos adecuadas para su sostenimiento.

 

A ellos se les hace control por medio de visitas cada tres meses, se les da asistencia técnica, capacitación e incluso en algún momento los fondos ganaderos (que no tienen que ver con Fedegan ni con el Fondo Nacional del Ganado) fueron facilitadores de drogas e insumos y sales mineralizadas que se les descontaban cuando se hacía la liquidación.

 

De esta manera, explicó Araujo, al pequeño productor que le dan la tierra se le está montando el proyecto productivo y al día siguiente empieza a recibir dinero porque comienza a ordeñar las vacas y si es una ganadería de doble propósito la utilidad se va a generar con el aumento de peso a través de las crías y destetes y eso es cada año. (Lea: Los Fondos Ganaderos tienen una experiencia que vale la pena aprovechar)

 

Si por ejemplo hubo 16 destetos, entre machos y hembras, al ganadero le puede corresponder un 50% o un 55% y una parte se le paga con acciones del fondo para poderlo capitalizar y el resto se le entrega en ganado. Si son hembras le sirven para que vaya haciendo su propio pie de cría, explica el directivo.

 

Recuerda que cuando comenzaron los fondos ganaderos, hace 35 años, en el Banco de la República existía un departamento para hacer redescuento directo a los fondos, con tasas preferenciales.

 

Sin embargo, indicó, a raíz del escándalo del Grupo Grancolombiano y la modificación de la Constitución, a los fondos ganaderos les tocó la peor parte porque se acabó el apoyo del Estado pero los obligaron a seguir con la labor social que tenían y eso empezó a afectar sus finanzas. (Lea: Comités ganaderos de Córdoba respaldan regreso del Fondo a Fedegán)

 

Posteriormente se saca una norma donde se permite el redescuento directo con la banca de segundo piso con la vigilancia de la Superintendencia Bancaria (hoy Superfinanciera) pero ahora el control es de la Supersociedades. Ese proceso fue muy complicado y sólo el Fondo Ganadero del Caquetá lo pudo lograr después de muchos trámites.

 

Entre tanto, Borrero señala que los fondos fueron un modelo que funcionó muy bien en el pasado con acceso al crédito de fomento y una vigilancia estrecha por parte del Fondo Financiero Agropecuario en su momento para que esos recursos se invirtieran en programas de ganado de cría y en la medida en que iban entregando ese ganado iban aumentando sus hatos con un 70 % por lo menos de ganado en participación representado en cría. El otro 30 % era ganado de levante y ceba para obtener un poco de liquidez.

 

Sin embargo, dijo, se acabaron los créditos, se hizo una labor importante en la Federación Nacional de Fondos Ganaderos (Fedefondos) pagando la deuda emitiendo acciones para que los fondos no se descapitalizaran pero después faltó control por parte del mismo gobierno y de las autoridades competentes como la Superintendencia de Sociedades. (Lea: Conozca las nuevas condiciones de las líneas especiales de crédito para ganaderos)

 

Pr su parte Araujo recuerda que se presentó un acto de corrupción donde se involucró la administración, alguna entidad bancaria y Finagro y terminaron blanqueando un dinero y haciendo un proyecto de tinte social entregando ganado y haciendo mejoramiento genético que en mínimo porcentaje fue realidad, denuncia el directivo.

 

Entonces el ministro de turno se encargó de desprestigiar a los fondos ganaderos, labor que continuaron sus sucesores y de esta manera acabaron con este instrumento, denunció Araujo.

 

Cuando se modificó la Constitución la plata que debían los fondos ganaderos por esos redescuentos que hacían con el Banco de la República, los obligaron a entregarle acciones al Ministerio de Agricultura y se convierten en organismos adscritos a ese despacho y deben cumplir las directrices que éste dicte pero nunca se ha preocupado por los fondos pese a su experiencia, explicaron los dirigentes.

 

En la actualidad solo quedan dos fondos de 25 que había y siguen luchando para que no los liquiden pero “los mayores obstáculos y enemigos están en el sector oficial, el Ministerio de Agricultura, el Banco Agrario y todas las entidades con las que se relacionan y que tienen que ver con el Estado”, afirma Araujo. (Lea: Para que la ganadería crezca, necesita más apoyo del Gobierno)

 

El dirigente dijo que se ha tratado de tener acercamientos con los diferentes ministros, incluso con el que está entregando, Andrés Valencia, a quien se le ha enviado una serie de documentos sin obtener respuesta alguna. Se ha pedido que se revise este instrumento para hacerle los ajustes que sean del caso pero no dejarlos acabar porque es una experiencia que no se puede tirar por la borda pero ha sido imposible.

 

A su turno, Borrero manifiesta que la situación de los fondos ha sido crítica porque los diferentes gobiernos no le prestaron atención a este instrumento y la consecuencia fue la liquidación de la mayoría de ellos. Se acabó el crédito de fomento al cual en el pasado los fondos tenían acceso. (Lea: Con Estrategia 360°, MinAgricultura busca proteger a los productores)

 

“Desafortunadamente el Ministerio nunca le prestó atención a este instrumento, en repetidas ocasiones hablábamos con los ministros, les decíamos lo importante que era velar por esas instituciones y a los propios ganaderos que eran accionistas no les importó si no cuando empezaron a morirse”, recuerda el expresidente de Fedefondos.

 

Advierte que los fondos que quedan están privatizados, algunos miembros de las juntas se quedaron con las acciones y empezaron a liquidar sus ganados.

 

No obstante, dice, debería volverse a reactivar los fondos con unas condiciones especiales y una vigilancia muy estricta sobre los créditos que deberían ser a tasas de fomento para mejoramiento ganadero y a largo plazo.

 

Pero el gobierno nunca ha mostrado voluntad, los diferentes ministros de agricultura que han pasado no le han puesto atención al tema y por eso es difícil que vuelvan a ser lo que fueron, manifiesta el exdirigente. (Lea: Minagricultura propone agenda agropecuaria de largo plazo)

 

Ahora que el país volvió a tener la certificación de libre de aftosa con vacunación es una buena oportunidad para reactivar los fondos que quedan pero es difícil porque no hay voluntad política.

 

Sin embargo, Araujo afirma que ahora se va a insistir con el nuevo ministro para tratar de lograr alguna instancia donde se analice conjuntamente este instrumento, lo conozcan y lo evalúen sin sesgo y tratar de sacarlos adelante. (Lea: Fedegán augura gran gestión a nuevo Minagricultura)