Con estas pautas usted puede evaluar la alimentación de su ganado

Por: 
CONtexto ganadero
21 de Julio 2021
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Además de la evaluación de la condición corporal del ganado, los productores también deben fijarse en las heces o en el tiempo de rumia para saber si sus semovientes están bien alimentados. Foto: Fedegán FNG

La pauta más básica para determinar si sus animales están recibiendo la nutrición adecuada es la condición corporal (CC), pero no es ni debería ser la única que usted debe tener en cuenta. La evaluación de las heces y el tiempo de rumia también son otros parámetros importantes.

 

Los expertos Víctor Humberto Suárez y Gabriela Marcela Martínez en la sección sobre “Buenas prácticas y bienestar animal en el tambo” presentaron algunos indicadores prácticos que se emplean para detectar desequilibrios nutricionales.

 

 

Score de estructura de heces

 

El primero es revisar la bosta, que puede ser un indicador cualitativo de la relación entre la vaca y su dieta, pues puede permite corregir las falencias que existan en ella. (Lea: Estos son los requerimientos nutricionales en los bovinos de ceba)

 

La evaluación de las excretas se hace con las tres “c”: consistencia, color y contenido, que brindan una idea del funcionamiento del rumen. Así pues, con el fin de facilitar su estimación, el score se puede reducir a cuatro clasificaciones:

 

  1. Bosta líquida: propia de ciertas enfermedades o de pasturas de alta calidad con bajo contenido de materia seca.
  2. Bosta blanda: característica de bajo contenido de fibra, de dieta alta en concentrados o también de acidosis crónica, entre otros.
  3. Bosta normal de tipo “volcán”, representa un equilibrado porcentaje de fibra.
  4. Bosta seca: alto contenido de fibra y bajo de proteína, baja digestibilidad o bajo consumo de alimento, anorexia.

 

 

El tiempo de rumia

 

Este método es un indicador de la fibra que contiene la dieta suministrada. Se hace observando el comportamiento de un número representativo del lote. Si menos del 50 % de las vacas echadas está rumiando, se debe revisar si están consumiendo la dieta o si la cantidad de fibra es la correcta.

 

 

Score corporal del animal

 

La condición corporal (CC) puede ser definida como la cantidad de reservas energéticas que posee en este caso la vaca. Su determinación es particularmente importante en momentos claves como el secado, el ingreso al preparto, el parto y el pico de producción.

 

Mediante la observación/palpación de diferentes partes del cuerpo es posible determinarla. Si bien el proceso resulta sencillo, es importante calibrar el ojo. Es necesario que siempre sea la misma persona la que lleve adelante las determinaciones de condición corporal ya que es una medida de tipo subjetiva.

 

Las regiones para observar para llevar adelante la determinación son:

 

  • Columna vertebral: ¿Es plana o hay una cresta? ¿Puede usted ver o sentir fácil-mente muescas?
  • Costillas largas: ¿Se puede ver o sentir fácilmente las costillas? Si las puede ver, ¿cuántas ve?
  • Costillas: ¿Puede ver las costillas? ¿Qué siente? ¿La terminación es aguda o redondeada?
  • Huesos de la cadera: ¿Son los huesos de la cadera redondeadas o angulares?
  • Grupa: ¿La zona de los huesos de la cadera es plana, hundida o hueca?
  • Base de la cola: ¿Hay un hueco entre la cabeza de la cola y la grupa? ¿Es una V profunda o superficial en forma de U?
  • Muslo: ¿Está el área hueca, plana o redondeada? Es la estructura muscular definida.

 

 

Escala

 

Se puntúa del 1 al 5 (siendo 1: muy flaca y 5: muy gorda) y se pueden usar escalas intermedias como 2,5 o 2,75, con lo cual se busca determinar con la mayor precisión este puntaje. (Lea: ¿Cómo puedo evaluar si mi ganado está bien alimentado?)

 

CC1: Existe una profunda cavidad alrededor de la base de la cola. Los huesos de la cadera y las últimas costillas son prominentes y fácilmente palpables. (Lea: ¿Sabe cómo detectar problemas en los requerimientos nutricionales de sus bovinos?)

 

CC2: La cavidad alrededor de la base de la cola aún persiste, pero es menos profunda. Además, los huesos de la cadera siguen siendo prominentes, pero las últimas costillas aparecen algo redondeadas.

 

CC3: Ya no se visualiza una cavidad alrededor de la base de la cola. Los huesos de la cadera se ven suavizados con bordes redondeados. Una moderada capa de tejido graso cubre la parte superior de las últimas costillas.

 

CC4: Se observa una cubierta de grasa alrededor de la cola. Los huesos de las caderas tienen un aspecto netamente redondeado. Una gruesa capa de tejido cubre la parte superior de las últimas costillas.

 

CC5: La base de la cola se encuentra cubierta totalmente por una gruesa capa de grasa; pue-den formarse polisomas (se reconocen por formar quistes grasos visibles). Los huesos de la cadera tienen un aspecto totalmente redondeados. No se visualizan las costillas de los animales.

 

 

Importancia del monitoreo

 

Es importante monitorear a los animales periódicamente (o al menos al 25 % cuando son hatos grandes), dado que los puntajes bajos de CC pueden indicar problemas reproductivos y, a su vez, baja producción de leche, en tanto que altos valores representan un riesgo a enfermedades metabólicas (hipocalcemia, cetosis), problemas reproductivos (metritis) y digestivos (desplazamiento de abomaso).

 

Variación sugerida de la CC en la etapa productiva: En el parto de 3,0 a 3,5, al servicio en 2,5, en el último tercio de la lactancia 3,0 a 3,5, y en período seco de 3 a 3,5. Entre otras, las últimas precisiones que hicieron sobre CC fueron:

 

  • No más de un 15 % de las vacas deben parir con una CC menor a 3.
  • No más de un 15 % de las vacas deben parir con una CC superior a 3,50.
  • No más del 15 % de las vacas debe llegar al servicio con una CC menor a 2.