Conozca cómo influye la altitud y latitud en la calidad del pasto

Por: 
CONtexto ganadero
28 de Noviembre 2022
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Altitud y latitud en calidad de pasto
Los forrajes cultivados en ambiente de altura son más bajos en ligninida, por ende son más digeribles. Foto: agenciadenoticias.unal.edu.co

El manejo del forraje dentro de las fincas, suele imaginarse relativamente fácil, debido a que solo se necesita disponibilidad de fertilidad en los suelos y buen clima. Sin embargo, a veces se olvida que la altitud y la latitud son determinantes.

 

Si usted como productor nunca se ha preguntado por qué la duración de la luz día puede ser importante para el crecimiento del pasto, este es el momento de hacerlo, razón por la que a continuación le resolveremos todas las posibles dudas que le puedan llegar a su mente.

 

Jaime Elizondo, explica en su canal de Youtube, que esto es importante no solo porque el productor puede producir más en días más largos, sino que también ejerce un efecto en la calidad del pasto que produce. (Lea: 5 pastos y árboles que son tendencia entre los ganaderos)

 

“Sabemos desde hace mucho tiempo, que el heno de alfalfa de ambientes de altura, tendrá un valor nutricional muchísimo mayor que el mismo heno de alfalfa cultivado a baja altitud. Los forrajes cultivados en ambientes de altura son más bajos en lignina, lo que los hace más digeribles, además de tener mayor cantidad de energía”, dice Elizondo. 

 

Lo anterior puede relacionarse con cielos más despejados que maximizan la fotosíntesis, temperaturas nocturnas más bajas, minimizan la respiración con días más largos en una atmósfera más seca.

 

De acuerdo a Elizondo, “los factores que favorecen la fotosíntesis, la alta radiación solar, los días largos y soleados y las noches frescas, aumentan la calidad de los forrajes. La latitud también juega un papel importante en la calidad del pasto”.

 

Esto quiere decir que las temporadas de crecimiento son más cortas en aquellas latitudes que son más bajas, distribuyéndose de manera uniforme a lo largo del año, por lo que es menos intensa dependiendo de las lluvias; mientras que un ambiente de latitud alta, la temporada de crecimiento es corta, pero es intensa.

 

En palabras de Elizondo, “la duración del día durante la temporada de crecimiento aumenta con la latitud. Por ejemplo, en Alaska el puede brillar cerca de 20 horas en el verano, época de calor, mientras que en los trópicos solo brillará durante 12 horas razón por la que las plantas crean energía a través de la fotosíntesis durante el día y consumen energía a través de la respiración durante la noche”.

 

Los pastos crecen mucho más en Alaska que en los trópicos, siendo esta la principal razón. En cuanto a la calidad de los pastos, se puede decir que también es mayor en ambientes de latitud alta que en las más bajas, lo que se traducen en un mejor desempeño animal individual. (Lea: La altura del pasto para el bovino debe ser de 20 a 30 centímetros)

 

La diferencia producida entre la energía producida por fotosíntesis y la consumida por respiración es la energía que queda para el crecimiento de las plantas y para alimentar a los microorganismos del suelo a través de las raíces.

 

El experto se pregunta, “¿cómo afecta esto a nuestras decisiones? Primero consideremos el pastoreo, cuando lo hacemos a mayor altitud o latitud, sabemos que la lignina será menor, la fibra también será más baja y los rumiantes requieren de un mínimo de fibra para poder rumiar, por eso debemos considerar esto para lograr la mejor salud en nuestro ganado, evitando las diarreas y produciendo más por hectáreas”.