Conozca los pasos para diagnosticar la mastitis subclínica en vacas

Por: 
CONtexto ganadero
01 de Octubre 2015
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mastitis subclínica
La mastitis subclínica no se detecta con solo ver la ubre de la vaca. Se necesita hacer prueba de diagnóstico con la leche. Foto: CONtexto ganadero.
La mastitis subclínica es silenciosa, afecta a vacas en periodo de lactancia de cualquier edad y es la puerta de ingreso a la enfermedad clínica, la de mayor gravedad.
 
Con las medidas de precaución adecuadas, los empleados en finca y ganaderos pueden efectuar la prueba de California Mastitis Test, CMT, para detectar la enfermedad en campo, con lo que se proseguirá a crear un plan de prevención o de aplicación de medicamentos, si la enfermedad está en un estado avanzado.
 
Guillermo Alarcón, médico veterinario y profesional en la subgerencia de Salud y Bienestar Animal del Fondo Nacional del Ganado, FNG, explicó que la prueba se hace con una mezcla entre California y leche. (Lea: Ganadería puede ser sostenible con manejo de clima, sanidad e inocuidad)
 
Explicó que los productos se ponen en compartimentos en la misma proporción y luego se mezclarán por un periodo de tiempo específico con el fin de comprobar la presencia de la enfermedad, o descartarla.
 
“Si la prueba es positiva se ve una gelatina. La viscosidad dependerá de la gravedad del caso de la mastitis subclínica”, dijo.
 
Roger Mellenberger, miembro del departamento de Ciencia Animal, en la Universidad del Estado de Michigan; y Carol J. Roth, del área de Ciencia Lechera, en la Universidad de Wisconsin-Mádison; revelaron la hoja información sobre la prueba de Mastitis California.
 
Los pasos
 
De forma detallada los 2 expertos extranjeros indicaron los pasos a seguir para hacer la prueba con resultados satisfactorios. “Se toma una muestra de leche de cada cuarto en una raqueta de CMT limpia”, indicaron. 
 
 La raqueta tiene 4 pequeños compartimientos marcados con A, B, C, y D para identificar los cuartos de los que proviene cada muestra. (Lea: Toda finca requiere de un plan sanitario)
 
En primer lugar se tomará una cucharada de leche, aproximadamente 2 centímetros cúbicos que se pondran en cada cuarto. El segundo paso consiste en agregar igual cantidad de CMT a cada compartimiento. En tercer lugar se mezclarán los líquidos durante 10 segundos, comor máximo.
 
Finalmente, se leerá el resultado de la prueba que aparecerá por un tiempo de 20 segundos. “La reacción recibe un calificación visual. Entre más gel se forme, mayor es la calificación", se concretó en la hoja de información de la mastitis subclínica.
 
Si el resultado no muestra espesamiento indica que no hay infección, si se percibe un ligero espesamiento, se comprende que hay detectado un caso leve de mastitis.
 
Cabe resaltar que no hay infección si en ninguno de los 4 compartimientos se espesa la mezcla. Si en 1 o 2 de ellos se forma la gelatina, sí la hay. Ya para comprender si es un caso positivo débil, evidente o fuerte se analiza:
 
Positivo débil: Se define espesamineto de la mezcla, pero sin tendencia a formar gel. Si la raqueta se rota por más de 20 segundos, el espesamiento puede desaparecer. 
 
Positivo Evidente: Inmediato espesamiento de la mezcla con ligera formación de gel. Mientras la mezcla se agita, esta se mueve hacia el centro de la copa y se expone al fondo del borde externo. Cuando el movimiento se detiene, la mezcla se nivela y cubre todo el fondo de la copa.
 
Positivo Fuerte. Hay formación de gel y la superficie de la mezcla se eleva (como un huevo frito). Esta elevación central permanece después de detener el movimiento de rotación de la raqueta de CMT. (Lea: Colombia tiene forma de mejorar la calidad de su leche)
 
Alejandro Ceballos Márquez, médico veterinario y zootecnista de la Universidad de Caldas, con maestría en nutrición en rumiantes de la Universidad de Austral de Chile y doctorado en epidemiología cuantitativa de la Universidad de la Isla del Príncipe Eduardo, Canadá, señaló que la mejor vacuna contra la mastitis es la nutrición, toda vez que los rumiantes con defensas altas pueden evitar el ingreso de patógenos, aunque no se puede descuidar el aseo de ubres, pezones y equipos de ordeño.
 
Alarcón consideró que la aparición de la mastitis subclínica se puede deber a causas ambientales, de ubicación e incluso por tareas ineficientes de aseo, por lo que recomendó llevar a cabo las buenas prácticas de ordeño cada día.