Cuáles son esas proporciones "ideales" de una vaca lechera balanceada

Por: 
CONtexto ganadero
07 de Octubre 2022
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Vaca en concurso
Aunque la vaca perfectamente balanceada es difícil conseguir sí hay unos parámetros que permiten medir cuál sería ese ideal. Foto: todolecheria.com.ar

El término vaca balanceada hace referencia a un animal que integra armonía fortaleza, calidad y que mantiene proporciones que le dan forma.

 

Según el experto y Gerente de Unidad de Negocios en Semex Alliance, Horacio Larrea, en una nota del portal todolecheria.com.ar, se denomina vaca balanceada a aquella que, además de tener equilibrio entre fortaleza y calidad, guarda las proporciones ideales de conformación que le dan forma a su cuerpo, y que le van a permitir lograr su objetivo de poder producir mucha leche durante varias lactancias, y sin problemas. 

 

Al respecto, el autor cita a otro experto como es Tom Byers, quien luego de 30 años de trabajar para Holstein Canadá, llegando a ser por muchos años Jefe de Calificadores de esta Institución, ha contribuido a promover la cultura de la crianza balanceada, que tanto ha distinguido al país del norte por muchos años.

 

Byers ha explicado cómo se deben evaluar las vacas y ha mostrado cuáles son las proporciones ideales de una vaca balanceada, tomando como base el largo de la cabeza del animal.

 

De acuerdo con el profesional, el ancho de la cabeza a la altura de los ojos debe ser igual a la mitad del largo de la cabeza; el largo de la cabeza equivale al largo del cuello, al largo de la zona dorsal, al largo de la zona lumbar y al largo de la grupa. (Lea: Diferencias en la conformación del ganado entre carne y leche para principiantes)

 

El ancho de la grupa equivale a la mitad del largo de la cabeza, lo mismo que el ancho de la inserción posterior, medido a la altura del nacimiento del pliegue de la ubre junto a la pata.

 

El largo de la cabeza también se refleja en el largo de la ubre (vista de lado y tomando desde donde nace la inserción anterior hasta la parte más distante de la ubre posterior).

 

También el largo de la cabeza debe ser igual a la altura de la ubre posterior, medida desde el nacimiento de la inserción cerca de la vulva, hasta el piso de la ubre.

 

Vista desde adelante, el ancho del pecho de la vaca debe ser igual al largo de la cabeza, y este largo debe replicarse desde la punta de la paleta hasta la articulación escapulo-humoral (encuentro), nuevamente desde allí hasta el codo, y luego nuevamente del codo hasta el metacarpo.

 

En el tren posterior, podemos ver el largo de la cabeza que va desde la articulación coxofemoral hasta la articulación femorotibiorotuliana, de ahí nuevamente a la punta del garrón, y del garrón o corvejón hasta la corona, en la parte delantera de la pezuña. (Lea: ¿Cómo debe ser la relación ideal entre peso y altura del bovino?)

 

Muy pocas vacas tienen estas proporciones tan perfectas, pero cuanto más se acerquen a esta “forma ideal”, mejor conformada será la vaca.

 

“Creo firmemente que estos principios de la vaca sólidamente constituida siguen tan vigentes como siempre, pero seguramente en los tiempos actuales y con la aparición de nuevas tecnologías, hoy debemos combinar este principio con la selección por resistencia a enfermedades y rasgos de eficiencia de conversión, los que no son visibles a simple vista, pero que tienen enorme impacto en la rentabilidad de cualquier ganadería”, sostiene Larrea.