Malla quirúrgica para tratamiento de hernias umbilicales en bovinos

Por: 
CONtexto ganadero
21 de Septiembre 2022
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Malla quirúrgica para tratamiento de hernias umbilicales
Uno de los tratamientos efectivos contra las hernias umbilicales de los bovinos es mediante el uso de mallas quirúrgicas. Foto: ganaderia.com

Las hernias umbilicales hacen parte de las patologías más importantes del ganado bovino, estas se presentan comúnmente en los primeros 3 meses de edad, con prevalencias que pueden alcanzar el 15 % de los terneros.

 

Así lo señala un trabajo de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (UDCA), donde se menciona que dentro de las causas están el daño físico, trastornos digestivos, aumento de la presión abdominal, pérdida en la condición muscular y mutaciones genéticas.

 

Estas pueden ocurrir entre el 5-8 % de los animales en producción con un factor de heredabilidad de 1 al 3 % dependiendo de la raza. Dentro de los costos de las hernias umbilicales se incluyen los costos de los medicamentos, el tratamiento quirúrgico y la pérdida de valor en la cría de los animales.

 

En algunos estudios citados por la Universidad, se ha encontrado que existe mayor predisposición a la presentación de hernias en algunas razas, en donde la incidencia puede ser mucho más alta en ganado holstein en relación a otras razas.

 

Esta patología consiste principalmente en una protrusión del contenido abdominal o la salida de órganos de la cavidad abdominal a través del anillo umbilical. En terneras es más común la hernia umbilical congénita, siendo generalmente aceptado que esta es heredada por factores tanto dominantes como recesivos. (Lea: Por qué no operar las hernias en los bovinos)

 

De acuerdo con el portal ganadería.com, las hernias umbilicales congénitas se manifiestan en las primeras semanas de vida. Una mayor frecuencia en la consanguinidad familiar en la descendencia de ciertos toros permite concluir una predisposición genética, probablemente poligénica (con la participación de influencias ambientales modulantes).
 

Entre las causas de hernias umbilicales adquiridas están las prácticas inadecuadas utilizadas durante el parto asistido, especialmente si hay necesidad de realizar maniobras obstétricas y posteriormente ejercer tracción para ayudar a la cría a salir del canal de parto; esta maniobra puede ser excesiva cuando la cría no está bien posicionada, es demasiado grande o la madre presenta estrechez pélvica y no existe dilatación adecuada de las estructuras asociadas; estas manipulaciones ejercidas sobre el becerro van a provocar la separación y debilitamiento de los músculos abdominales, ocasionando la presentación de la hernia.

 

Otras causas pueden ser la debilidad o lisis del anillo en el curso de las onfalitis, la succión del ombligo entre becerros, la distención de la pared abdominal a causa de presión interna (parto distócico, sobrealimentación, timpanismo), lesiones externas, cuerpos extraños migrantes salidos del abomaso o de los preestómagos y úlceras abomasales.
 

El diagnóstico presuntivo se realiza a la inspección y se confirma por la palpación del anillo herniario. Cuando a la palpación de esta estructura, es posible introducir más de cuatro dedos, la reducción de la hernia se complica y es necesario utilizar una prótesis para reducir la hernia adecuadamente. En el pasado, se ha utilizado pericardio de bovino, actualmente existen mallas de material sintético más eficientes y fáciles de conseguir.

 

La utilización de malla de polipropileno de uso humano para la reducción de hernias umbilicales en bovinos, generalmente es una práctica reservada para animales con alto potencial genético para la producción de leche. Si este procedimiento quirúrgico no se realiza dentro de los primeros meses de edad, el cuadro clínico puede agravarse provocando la muerte del animal, lo cual causará pérdidas al ganadero. (Lea: 3 factores que provocan hernias umbilicales en bovinos)

 

El procedimiento de reducción inicia con la valoración de la hernia, mediante la palpación del anillo herniario con la finalidad de delimitar el tamaño de este y determinar que estructuras anatómicas pudieran estar involucradas.

 

Una vez fijada la malla, se procede a colocar la primera línea de puntos separados, involucrando el borde de la herida y 1 cm de tejido abdominal, hasta suturar toda la herida. Se realiza a continuación una segunda línea utilizando el mismo patrón de sutura (puntos separados simples) a una distancia de 1-1.5 cm con respecto a la primera línea de sutura.

 

Posteriormente se vuelve a humectar con la solución antibiótica y se sutura la piel y tejido subcutáneo utilizando Nylon, calibre 0.7 mm., con un patrón de sutura de puntos en “U”. Como último paso se procede a limpiar el área quirúrgica, aplicar un antiséptico y cicatrizante sobre la herida. 

 

Luego de la operación se debe alojar a la becerra en un corral limpio con cama abundante. Ofrecer forraje verde y agua adlibitum. Aplicar diariamente cicatrizante sobre la herida. Administrar antibióticos como Penicilina Benzatínica a una dosis de 22,000 UI/Kg PV durante 5 días cada 24 horas y un analgésico no esteroidal durante 3 días como Meglumine de Flunixine a una dosis de 1.1 mg/Kg PV cada 24 horas. Se recomienda retirar los puntos a los 15 días.