Qué determina la longevidad de las vacas

Por: 
CONtexto ganadero
26 de Marzo 2020
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Para garantizar la longevidad y rendimiento de una vaca se debe revisar las características de la raza. Foto: cuantotiempovive.com

La vida productiva de una vaca es uno de los factores que más deberían evaluar los ganaderos al adquirir un animal, buscando que sea más productivo y duradero en la explotación, disminuyendo sus costos de mantenimiento.

 

El rendimiento de una vaca dentro de la finca es uno de los principales objetivos que tienen los productores al momento de formar su hato ganadero, razón por la cual, el factor más importante es la longevidad, que depende directamente de aspectos intrínsecos y extrínsecos. (Lea: Conozca el tiempo de vida útil de sus vacas)

 

Humberto Guáqueta, médico veterinario, PhD y especialista en reproducción bovina y salud de hato, indica que la longevidad se encuentra determinada por varios factores:

 

En primer lugar se encuentra la genética del animal, “porque es claro que existen razas que han demostrado ser más longevas que otras, al contar con una mayor adaptación al medio ambiente, por sus características de resistencia y longevidad, por lo tanto, tienen mucha más vida útil que otras”, explica Guáqueta.

 

Por todo esto, es importante revisar la longevidad de la raza con la cual se está trabajando, es decir, analizar si es un animal que tiene un largo ciclo de vida o no, y cuáles son los entornos en los que se quiere establecer dicha raza.

 

Además, de acuerdo con el experto, otro de los aspectos que vale la pena mencionar es la importancia y trascendencia de ésta característica, ya que “la industria de la inseminación artificial dentro de sus programas de mejoramiento genético, ha venido buscando toros que transmitan una mayor vida productiva, para que sean más rentables y se puedan obtener mejores animales en los hatos”, indica Guáqueta.

 

Éste profesional manifiesta que genéticamente se han realizado muchos estudios entre y dentro de las razas, mostrando las principales ventajas y desventajas de cada una de ellas y comparando su rentabilidad y vida productiva.

 

También se debe tener en cuenta que, en el caso de Colombia, el hato está conformado por cerca de 23 millones de cabezas de ganado, de las cuales el 70 % corresponden a ganado de carne, que se encuentra localizado en trópico bajo con una alta influencia de razas cebuinas. El “Bos Indicus”, es un animal que tienden a presentar una buena resistencia y una gran longevidad, debido a su origen milenario y a largos procesos de adaptación a condiciones ambientales adversas. (Lea: ¿Qué se debe tener en cuenta al comprar una vaca?)

 

“El restante 30 % del hato ganadero está conformado por un 28 % en ganadería de doble propósito y solamente el 2 % de lechería especializada; influenciadas genéticamente por razas taurinas, entre las cuales el Pardo Suizo, Jersey y Normando han mostrado mayor longevidad; teniendo en cuenta que hay algunas razas como la Holstein que, por sus elevadas producciones de leche y el estrés metabólico que conlleva, tiende a desgastarse fisiológicamente más y por ende a acortar su vida productiva”, afirma Guáqueta.

 

Los otros factores que determinan la longevidad corresponden a la nutrición y sanidad con la que sean manejados los bovinos en cada predio ganadero, pues según el experto, un animal desnutrido, enfermo o con cualquier patología, tiene una mayor posibilidad de descartarse o eliminarse prematuramente de un hato, mientras que los animales sanos y bien nutridos tendrán más longevidad y persistirán mucho más tiempo en la explotación.

 

En contraste con lo anterior, algunos estudios han demostrado que muchas vacas, especialmente en las explotaciones lecheras muy intensivas, los ganaderos desechan un porcentaje importante de vacas por problemas reproductivos y sanitarios a edades muy tempranas, incluso al terminar la primera lactancia. En los Estados Unidos, por ejemplo, en la mayoría de las explotaciones las novillas son preñadas alrededor de los 14 o 15 meses, alcanzando su primer parto a los 24 y algunos investigadores señalan promedios de 2.8 hasta 3.9 partos en varias razas lecheras.

 

Por tales motivos, se puede concluir que para tener una vaca más longeva con la cual se mantengan ciclos reproductivos y niveles productivos eficientes, es necesario revisar la raza con la cual se está trabajando, así como todos los aspectos de manejo nutricional y sanitario que se le proporcionen. (Lea: 5 medidas para evitar la pérdida prematura de crías en la ganadería)