¿Sabe usted qué cantidad de forraje cortar en el proceso de henolaje?

Por: 
CONtexto ganadero
23 de Noviembre 2020
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En el proceso de elaboración de henolaje, el productor debe tener claro que al cortar se genera u¡la muerte del tejido vegetal. Foto:on24.com.ar

El proceso de fabricación de heno implica muchos factores que no solo se bajan en el material o especie con la que se elabora, sino también en el periodo de corte y la cantidad de forraje a cortar para el óptimo desarrollo del heno.

 

Jesús Hemberg Duarte Vargas, médico veterinario zootecnista con maestría en Producción Animal de la Universidad Nacional Autónoma de México, indica que no solamente se deben analizar los acondicionadores, el estado fenológico, relación de materia seca con proteína cruda, sino también el manejo relacionado con la cantidad de forraje a cortar. (Lea: ¿Cómo es un buen heno?)

 

“Una de las recomendaciones enorme que se da, es que la capacidad de trabajo con la cortadora e hileradora duplica a las de las enrolladoras o enfardadoras, entonces hay que ser muy cuidadosos con el manejo de estos equipos porque si cortamos más de la cuenta, eso generará consecuencias graves para el material”, describe Duarte Vargas.

 

Una de estas consecuencias es que la especie o material se puede demorar más tiempo en secar y la otra afectación que puede producir es que se seque más de la cuenta, lo que hace que caigan las hojas y que queden solo los tallos, siendo las primeras las que producen mayor calidad en el heno.

 

“En leguminosas, el horario de trabajo durante el día es más limitado, lo que hace que se incremente la diferencia de capacidades operativas diarias. Hay que tener una lógica entre el corte y el enfardado, sabiendo que el primero es mucho más sencillo pero el segundo es más lento, por lo que debo estar en función de este ”, detalla Duarte Vargas. (Lea: Cómo recolectar una muestra representativa de heno y de ensilaje)

 

Para el experto, uno de los errores más frecuentes en todo el proceso de henificación es cortar mucho más forraje por día de la que se puede henificar. De esta manera, se trabajaría con material acumulado y con elevadas pérdidas de hojas, por un secado excesivo.

 

“Debemos analizar todo tipo de cosas, llevando un manejo que vaya de la mano con relacionamiento y operaciones con maquinarias. Estos aspectos se deben tener en consideración para tomar las mejores decisiones”, comenta Duarte Vargas.

 

El experto asegura que para que todo el proceso de henificación se pueda dar de la mejor manera, el productor no solo se debe dedicar a producir el material sino a investigar qué se puede hacer para mejorar, no solo la calidad del material, sino el rendimiento y eficacia que se emplean durante todo el proceso.

 

“En nuestro país nos hace falta trabajar en esto, pues no estamos llevando la parte ganadera y agrícola de la mano. Cuando esto pase, seguramente va a cambiar sus niveles de productividad. Si usted quiere ser diferente hay que hacer cosas distintas”, menciona Duarte Vargas. Para el experto, durante todo el proceso se debe cortar la cantidad de material que se puede henificar en un día, porque el forraje se conserva mejor en la planta que en el proceso.

 

Al disminuir el tiempo de permanencia del forraje cortado en el campo, se puede actuar ante el riesgo de ocurrencia de lluvias. El excesivo secado se relaciona con pérdida de color del heno, pues indica una posible destrucción de proteínas y minerales. (Lea: Fabricación de heno, la carta para enfrentar duras sequías)

 

En palabras de Duarte Vargas “debemos entender que nosotros estamos tratando con un ser vivo que al cortarlo, le generamos la muerte de ese tejido vegetal pero con un propósito que esos nutrientes se concentren para alimentar al animal”.

 

Además de esto, las pérdidas que se producen por el lavado de agua lluvia son mayores cuando el forraje está seco que cuando tiene todavía humedad. Lo que genera que las celular muertas pierdan sus capacidades de permeabilidad selectiva, produciéndose una gran pérdida de calidad por lavado o lixiviación de nutrientes.

 

Finalmente, Duarte Vargas aclara que “nunca se debe cortar una cantidad de material mayor a la capacidad diaria de confección en condiciones óptimas de trabajo. Siempre debe haber una coordinación entre la capacidad operativa en ha/día, por ello se debe aprender a dimensionar correctamente los equipos de trabajo”.