Tome nota de estas recomendaciones para un modelo de producción sostenible en el Caribe húmedo

Por: 
CONtexto ganadero
06 de Septiembre 2021
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Agrosavia entregó una serie de recomendaciones para desarrollar un modelo productivo sostenible que permita ser rentable y competitivo. Foto: editorial.agrosavia.co

Agrosavia plantea una serie de recomendaciones útiles para los ganaderos de esta región en una publicación. Aquí las presenta CONtexto ganadero.

 

Para la zona se promueve el uso de bovinos Cebú, criollos y sus cruces. En el caso del valor productivo y genético del ganado Romosinuano, al utilizarlo en cruzamiento con ganado Brahman comercial, lo convierte en una alternativa para mejorar la ganadería del Caribe colombiano. (Lea: Conozca cómo la sostenibilidad se convierte en una oportunidad para los productores)

 

Allí se indica que para iniciar con este modelo uno de los primeros aspectos a seguir es suspender  el uso de herbicidas, insecticidas, ivermectinas (se puede usar levamisol) y fertilizantes químicos en la finca.

 

Realizar control manual de especies vegetales (machete, gua­daña) o, con la ayuda de los animales, pastoreo no selectivo.

 

Tener cortos periodos de ocupación en la pastura y suficiente tiempo de descanso para su recuperación.

 

Entre los beneficios que ello trae está la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), favorecido por el uso de árboles, arbustos y variabilidad de especies.

 

Igualmente, el resurgimiento de especies, como árboles, arbustos, arvenses, leguminosas nativas, micro, meso y macroorganismos que van a interactuar con las pasturas y los bovinos, para formar un sistema sostenible de producción. (Lea: La sostenibilidad ambiental a partir de la ganadería es posible)

 

Reciclaje de nutrientes, por el aporte de residuos vegetales, raíces muertas, hojas maduras, ramas, flores y frutos que caen al suelo, provenientes de los árboles, arbustos, pastura y arvenses presentes en el modelo.

 

Algunas leguminosas que se pueden encontrar asociadas a sistemas ganaderos del Caribe son Desmodium incanum, Desmodium scorpiurus, Teramnus labialis, Centrosema molle, Desmodium intortum, Desmanthus virgatus y Rhynchosia mínima.. Arbóreas y arbustivas como Gliricidia sepium y Leucaena leucocephala.

 

Otro de los beneficios es la mejora de los contenidos de materia orgánica, propiedades físicas del suelo y nutrientes, por el retorno realizado a través de las excretas y orina depositadas por los animales.

 

En praderas de Agrosavia Sabanera con una carga de 4 animales por hectárea se producen 32,8 toneladas/año de bosta húmeda, equivalente a 5,25 toneladas de materia seca (ms), retornando al suelo 78, 63 y 79 kologramos/hectárea/año de nitrógeno, fósforo y potasio, respectivamente.

 

Con este sistema de producción también se consigue un buen desempeño animal, con cargas de 4 animales por hectárea y ganancias de 612 gramos/animal/día, lo que permite tener una producción de 892 kilogramos de carne en pie por hectárea al año y sacar animales cebados con 24 meses de edad. (Lea: ¿Para qué pasar a una ganadería sostenible y cómo hacerlo?)

 

El modelo se basa en la utilización de pasturas con alta producción de forraje, buena calidad nutricional y tolerancia a la sombra, que permitan mantener una carga animal alta durante todo el año.

 

Algunas pasturas que se pueden utilizar en el caribe húmedo son: guineas (Megathyrsus maximus) como mombaza, Agrosavia Sabanera, Tanzania, además de estrella africana (Cynodon nlemfluensis), y algunas urochloa, como mulato II y toledo.

 

El pastoreo rotacional le permite a la pastura tener un corto periodo de ocupación por parte del animal, no mayor a 3 días, aunque lo ideal es uno solo, o fraccionar el día en horas de pastoreo. El periodo de descanso puede ser entre 21 y 30 días; pero puede variar, dependiendo de la fertilidad del suelo, la profundidad de pastoreo, la distribución de lluvias y la época del año. Lo importante es utilizar la pastura antes de inicio de floración, o cuando detiene su crecimiento y las hojas bajeras empiezan a madurar.

 

El número de potreros de un módulo de rotación en una finca se determina con base en el periodo de descanso, ocupación de las praderas, además de la disponibilidad de agua y sombra. Los potreros son más productivos mientras menos tiempo de ocupación tengan y, entre más pequeña el área, mejor su utilización.

 

En este sentido, el modelo puede utilizar potreros fijos de 0,25 hectáreas, con 3 días de ocupación y 21 días de descanso, por lo que se nece­sitan ocho divisiones por módulo de 2 hectáreas. Si la finca es de mayor extensión se deben realizar montajes por módulos. (Lea: Conozca algunas experiencias de ganadería sostenible en el mundo)

 

También se pueden implementar franjas fijas de 50, 100 o 200 metros de ancho por el largo del potrero, dependiendo del área de la finca y del número de módulos que se quieran implementar. Dentro de la franja se colocan cercas eléctricas móviles donde se asigna el área a pastorear.

 

Por su parte, los requerimientos de agua en los bovinos están alrededor de 30 a 60 litros de agua por día. Se debe disponer de agua permanente de buena calidad en cada uno de los potreros, para evitar un gasto innecesario de energía con el desplazamiento del animal. Se recomiendan bebederos móviles, con capacidad de 250 a 500 litros.

 

Para la suplementación dependiendo de la zona y los suelos, se deben utilizar sales de buena procedencia que garanticen los minerales requeridos por los animales; pueden ser al 4 % y al 6 % de fósforo. El suministro debe ser diario y, dependiendo del peso de los animales, puede ser entre 50 y 100 gramos/animal/día.