El petróleo arrasa con la cultura ganadera en los Llanos Orientales

Por: 
CONtexto Ganadero
07 de Marzo 2014
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Coleo llanero
El coleo, práctica que tuvo sus inicios a mediados del siglo XVI, es practicado cada vez por un menor número de personas. Foto: Unal.
Ante el aumento de empresas de hidrocarburos que han instalado sus bases en esta zona del país, la actividad bovina ha ido perdiendo terreno, incluso desaparecido en muchos casos, situación que ha encendido las alarmas en los gremios vacunos. 
 
Un estudio realizado por la Universidad Nacional de Colombia en la región de la Orinoquía evidenció que la generación de ganaderos que como en épocas pasadas se dedicaba al cuidado de sus animales durante el día, cantaba coplas en la noche y gustaba del coleo los fines de semana, está llegando a su fin.
 
Carolina Mora Fernández, bióloga del claustro universitario, fundadora de la Fundación Reserva Natural La Palmita y una de las personas que adelantó la investigación, aseguró que gran parte de los habitantes locales en la región se han inclinado por realizar actividades que cada vez tienen que ver menos con la ganadería. (Lea: La ganadería, tema de primer orden en Casanare)
 
La cultura como tal se está transformando hasta un punto en el que se pueden perder muchas tradiciones autóctonas. Toda esta riqueza cultural se está perdiendo por la forma de uso y esta nueva forma de la apropiación del territorio”, agregó Mora Fernández durante la presentación del estudio.
 
Así las cosas, es evidente que las personas nativas en esta región de la Orinoquía dejaron los silos y los henos atrás, para trabajar en el sector de los hidrocarburos donde se desempeñan como vigilantes, brocheros, entre otros oficios, con los que obtienen al final del mes un pago seguro y mayor al que en muchas ocasiones les reporta la gandería tradicional.
 
Alfonso Pachón es uno de ellos. Este acacireño informó que una persona que se dedica a la ganadería además de invertir los 30 días del mes para estar pendiente de la actividad, recibe cuando le va bien $1 millón. (Lea: En Casanare buscan salidas a la crisis agropecuaria)
 
En cambio, una persona que se dedica a oficios varios en una petrolera, se puede estar ganando fácilmente en el mes entre $1 millón 500 mil y $4 millones. Por eso la gente está dejando la ganadería atrás y se está metiendo al petróleo”, aseveró Pachón.
 
Actualmente, los grandes finqueros dedicados a la ganadería deben traer personas de otros departamentos del país como Caldas o Antioquia, que no tienen las tradiciones del llanero puro, para que se dediquen de lleno al trabajo de la finca y lo relacionado con el sector.
 
Para Margarita Restrepo, integrante de la Asociación de Productores de leche de Casanare, lo más preocupante de la situación se verá en el futuro pues, según manifestó, la actividad petrolera en esta zona del país no durará para siempre.
 
Lo que está pasando en la Orinoquía es terrible porque cuando se acabe el petróleo ¿qué va a hacer la gente que se metió de lleno en esa actividad y abandonó la ganadería solo por el dinero?. Por eso, los pagos deben comenzar a hacer equitativos entre las fincas bovinas y las empresas petroleras”, concluyó Restrepo. (Lea: Ganaderos de Casanare manifiestan sentirse abandonados)
 
En consecuencia, el campo llanero poco a poco se está quedando sin quien lo conozca, quien sepa trabajarlo y sin administradores. Pobladores de la Orinoquía esperan que el Gobierno se acuerde de esta región y no dejen que esta actividad económica desaparezca definitivamente.