Colombia está en “pañales” en temas fitosanitarios para exportar, Analdex

Por: 
Sully Santos
14 de Mayo 2015
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carne colombiana
El economista cree que la carne colombiana puede jugar en el escenario del comercio exterior. Foto: Periódico La Opinión.
Javier Díaz Molina, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, afirmó que exportar no es una tarea sencilla y requiere de trabajo y compromiso de todos los sectores productivos y más fichas participantes en el proceso.
 
 A propósito de los 3 años que cumple el Tratado de Libre Comercio, TLC, entre Estados Unidos y Colombia, el 15 de mayo, CONtexto ganadero entrevistó a Díaz Molina, quien también fue jefe de la División de Promoción de Exportaciones de la Vicepresidencia de Comercio Exterior de la Asociación Nacional de Industriales, ANDI.
 
El economista aseveró que Colombia se ha impuesto obstáculos para facilitar el comercio exterior desde la DIAN y la Policía Antinarcóticos y por ello se trabaja en la reestructuración del Estatuto Aduanero que se conocerá en junio próximo. (Lea: El embudo de los TLC)
 
Sobre el comercio de carne de res a mercados potencia como Estados Unidos, señaló que Colombia tiene la ventaja de ser un país libre de fiebre aftosa con vacunación, pero las zonas fronterizasy el contrabando que en ellas hay dificultan el proceso de exportación.
 
Sin embargo, cree que el país puede jugar en el escenario internacional de carne, especialmente ahora que la demanda mundial requiere alimentos que en Colombia se producen. Claro está, fue muy claro al decir que para que eso suceda se necesita cumplir con los estándares fitosanitarios exigidos por las mercados externos a las plantas de beneficio animal del país, y en general lo debe hace el sector agropecuario, que aún está en "pañales" en ese tema. 
 
CONTexto ganadero (CG): El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Colombia cumple 3 años este 15 de mayo, ¿qué beneficios ha traído para el sector agropecuario nacional la apertura del acuerdo?
 
Javier Díaz Molina (JDM): Colombia logró consolidar lo que Estados Unidos le había dado como preferencias arancelarias. Ingresar con 0 % de arancel a ese mercado, era una concesión unilateral de los EE.UU., que la podía retirar en cualquier momento y por tanto consolidar ese arancel 0 era el objetivo para no ponernos en desventaja frente a nuestros competidores, particularmente cuando se ve que Canadá, México, todo Centroamérica, República Dominicana, Chile y Perú han logrado ese mismo tratamiento de arancel cero, pues situarse por fuera de esa condición resultaba negativo para Colombia.
 
Ahora, creo que cuando entró en vigencia el acuerdo, estábamos en una coyuntura complicada porque Estados Unidos estaba en crisis y difícilmente se puede ver un crecimiento de nuestro comercio en esas condiciones.
 
Viene la recuperación de la economía americana que ha sido muy lenta y nos toca lidiar con la caída de los precios del petróleo, nuestro principal producto de exportación a los Estados Unidos, y eso ha significado un golpe muy fuerte en nuestra ventas al exterior. (Lea: "Colombia podría en 2023 exportar USD5.000 millones en carne":Lafaurie
 
Pero lo positivo es que productos diferentes a los minero energéticos empiezan a tener un desempeño más positivo en el mercado norteamericano. Si uno quita estas exportaciones encuentra un crecimiento del 7,5 % en las exportaciones hacia los Estados Unidos y empieza a ver una serie de productos que no se exportaban o que se comercializan en pequeñas cantidades con buen comportamiento, aunque con cifras aún pequeñas, como es el caso de los peces. Uno ve la tilapia y trucha entrando a los Estados Unidos y eso permite ser optimista de lo que ofrece el acuerdo hacia el futuro.
 
En el marco del acuerdo se ha trabajado en el tema sanitario y fitosanitario para el ingreso de frutas frescas a Estados Unidos. Es un tema que se ha venido desarrollando con manejo de los protocolos y creo que le permiten a uno ser optimista en cuanto a que este sector puede tener posibilidades en el futuro en el mercado de los EE.UU.
 
CG: Los TLC han sido vistos por unos sectores como enemigos de Colombia porque no se compite en igualdad de condiciones, sobre todo en el caso de países potencia como Estados Unidos, pero otros opinan lo contrario y creen que los acuerdos harán que la economía nacional esté realmente abierta, ¿Qué decirle a cada una de las partes?
 
JDM: Yo diría que la economía se globalizó y un país como Colombia no puede ser ajeno a ese fenómeno y el país debe saber cómo se inserta en esa economía internacional.
 
Cuando iniciamos el proceso de apertura, en los años 90, bajamos unilateralmente los aranceles, eliminando barreras administrativas al comercio, pero nos dimos cuenta rápidamente que nuestro socios comerciales no hacían lo mismo y por lo tanto Colombia estaba abriendo su economía, y lo que se decidió fue: abramos la economía pero negociadamente y se intentó que se diera eso alrededor del área de libre comercio de las Américas, pero eso no fue posible, entonces Colombia terminó negociando bilateralmente su acceso a otros mercados y fruto de ello se dio el acuerdo con México, Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, los que hemos negociado hoy y han entrado en vigencia.
 
Eso es un fenómeno del cual Colombia no podía quedarse excluido y optó por esa vía. La economía no estaba preparada para ese proceso y es culpa nuestra por no haber hecho la tarea interna. Hasta ahora, el país se desatrasa en infraestructura y el tema de costo país sigue siendo muy alto. Ahí hay mucha tarea por hacer para bajar los costos de transacción y que ese costo país sea más competitivo a nivel internacional. (Lea: Informe especial: Panorama ganadero tras 2 años del TLC con Estados Unidos)
 
En el tema agropecuario está el punto sanitario y fitosanitario. Nuestra infraestructura sanitaria se quedó atrás y creo que es una de las tareas pendientes, de ver cómo se refuerza la capacidad de las autoridades para atender ese tema, porque cuando uno sale a mercados internacionales piden certificaciones sanitarias y fitosanitarias y en muchos casos no son certificaciones gubernamentales sino de los privados, y ese es uno de los temas que en Colombia aún está en pañales.
 
CG: En un entrevista que le hicieron, usted habla de la facilidad y viabilidad que tiene el país para exportar, ¿qué argumentos hay para sostener lo dicho?
 
JDM: No sé en qué contexto fue, porque lo que yo he dicho es que exportar en Colombia no es fácil. Hay todo un laberinto de disposiciones que lleva a que esta no sea una actividad sencilla y por eso el país no es exportador.
 
El llamado que he hecho, es a que trabajemos en la facilitación del comercio; el tema de costo país está asociado con eso. Cuando se mira el tema de exportación y se ven las barreras que hay en el comercio de Colombia, el 80 %, que las sufren los exportadores e importadores, son autoimpuestas; es decir, no las imponen terceros países, sino nosotros mismos. El estudio que hizo el Centro de Comercio Internacional y la Universidad del Rosario muestra que más del 70 % de esas barreras están dadas por la DIAN y la Policía Antinarcóticos con todo lo que conlleva en materia de costos.
 
La tarea que se impone de manera inmediata es el tema de facilitación comercial. Los países en la OMC (Organización Mundial del Comercio) acordaron trabajar en eso y acá en Colombia sí que nos hacen falta.
 
CG: En esa línea, ¿qué se incluirá en el nuevo Estatuto Aduanero para facilitar los procesos exportadores?
 
JDM: Es un proceso que hemos estado desarrollando con la DIAN. Creo que allí estamos haciendo un trabajo positivo. Estábamos muy enredados, porque veíamos que el proyecto del Estatuto Aduanero recogía los intereses de la DIAN en materia de control y fiscalización pero no recogía los intereses de los empresarios del comercio exterior en materia de facilitación.
 
Afortunadamente, con el nuevo director de la DIAN, Santiago Rojas, entramos en un proceso a través del consejo gremial, que se convirtió en interlocutor, y a él llegaron otros gremios que no son parte del consejo, pero a los que les dimos cabida para tener un diálogo con la DIAN.
 
Hemos estado en las últimas semanas en un trabajo bastante complejo, pero yendo a los detalles ya hemos avanzado. Esperaría que a finales de junio (2015) podamos tener una versión de Estatuto Aduanero que permita y satisfaga los intereses de la DIAN, los empresarios y el sector privado.
 
Otro elemento que se ha trabajado con la DIAN, es el Operador Económico Autorizado, figura de comercio seguro, que surgió en los Estados Unidos a raíz de los atentados del 11 de septiembre (2001) para blindar cadenas logísticas y evitar que por la vía del comercio legal, el terrorismo afecte a la sociedad americana.
 
Esperamos conjuntamente, con el Estatuto Aduanero, que este sea un instrumento que nos permita ser más expeditos en el comercio exterior del país.
 
CG: ¿Considera que la carne de res colombiana podría estar en el mercado de Estados Unidos en el corto, mediano o largo plazo?
 
JDM: El mundo en general está demandando alimentos y Colombia tiene la posibilidad de convertirse en un proveedor y jugador activo en ese mercado internacional.
 
Uno de los productos que se está demando es la carne y Colombia puede jugar en ese escenario, máxime cuando ha logrado la declaratoria de país de libre de aftosa con vacuna. Pero para ser un jugador es necesario resolver problemas. (Lea: Precio del ganado en Colombia con tendencia al alza)
 
En primer lugar está todo el tema del control en las fronteras. Colombia tiene fronteras extensas en el oriente y el sur, y está el peligro con el contrabando de reses que vienen de países vecinos que puede afectar al país y puede dar al traste con esta declaratoria. Ahí hay peligro sanitario y el país debe remediarlo, más allá de la competencia desleal que significan esas operaciones de contrabando
 
El otro elemento es el fitosanitario con el tema de mataderos. Allí hay que avanzar en lograr que cumplan con los estándares que demanda el mercado internacional; es un elemento que ustedes conocen muy bien sobre el cual hay que trabajar para jugar internacionalmente.