Nutrición de la moringa, qué tener en cuenta

Por: 
CONtexto ganadero
11 de Enero 2023
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Nutrición de moringa
La moringa se desarrolla satisfactoriamente al emplear un sustrato con estiércol bovino. Foto: La Vanguardia

La moringa se caracteriza por mostrar un crecimiento acelerado, alcanzando los 7 o 12 metros de altura en buenas condiciones. Conozca la investigación en la que se evaluó la nutrición de esta planta en etapa de vivero.

 

El estudio elaborado por investigadores de la Universidad de El Salvador expone que la moringa se desarrolla perfectamente en climas áridos, semiáridos y húmedos de suelos con buena filtración y pH de 4.5 a 9. Diferentes investigaciones plantean que la moringa posee un entorno excepcional en el ámbito medicinal tanto para humanos como para animales. (Lea: El Árbol Moringa es nutritivo y multipropósito

 

La moringa “posee un potencial como valor agregado para agroindustria al emplear hojas, flores, corteza y razón. Dicha especie puede propagarse de manera asexual y sexual, siendo esta última la más empleada para su reproducción.

 

La contribución de la moringa en el desarrollo de las áreas rurales radica en el aprovechamiento de todas las partes de la planta, por lo que al establecer viveros de dicha especie no solo se garantiza la sustentabilidad, sino también da paso a un panorama de desarrollo económico rural. 

 

Los autores mencionan que la moringa se desarrolla satisfactoriamente al emplear un sustrato con estiércol bovino, no olvidando que esta especie tiene la capacidad de establecerse en la mayoría de los suelos sin adiciones de fertilizantes.

 

En esta investigación se evaluó la planta bajo diferentes dosis de influencia de fuentes de nitrógeno, fósforo y potasio en las variables de crecimiento y fisiológicos durante la etapa de vivero en donde la humedad promedio anual es superior a 24°C y la humedad relativa del 72%.

 

La siembra de las semillas de moringa se hizo de manera directa en bolsas de polietileno que se llenaron con sustrato previamente desinfectado con el método de solarización compuesto por mezcla de suelo arenoso y estiércol bovino.

 

Con el fin de analizar el efecto ejercido en las plantas de moringa tras la aplicación de diferentes fuentes y dosis, la toma de datos estuvo enfocada en altura de planta, diámetro de tallo y número de hojas en distintos días después de germinado.

 

Los resultados de la investigación mostraron que al analizar las variables de crecimiento no se presentaron diferencias estadísticas significativas, pero en cuanto a la altura, hubo un tratamiento que presentó un mayor incremento con un valor de 100.02 cm.

 

En cuanto al tallo, el estudio pudo evidenciar que el promedio más alto fue el tratamiento en el que se incluyeron dosis de amonio con un diámetro de 0.73 cm a los 70 días de germinación.

 

Para el número de hojas promedio se tuvieron resultados con promedio más alto en los que las hojas tuvieron un crecimiento de 14.6 hojas por planta.

 

Los autores mencionan que “al analizar el contenido proteico, las plantas de moringa, que obtuvieron el mayor porcentaje de proteína cruda fueron aquellas donde se empleó el sulfato de amonio dando un valor de 33.12%. (Lea: Moringa oleífera, alimento ecológico para bovinos en cualquier época)

 

En conclusión, los investigadores encontraron que las diferentes fuentes de nitrógeno, fósforo y potasio, y la influencia en las plantas de moringa durante la fase de vivero, mostraron que al emplear sustrato basado en tierra negra y estiércol bovino a una relación 1:1 con 5.42% de materia orgánica, pueden obtenerse plantas con características aceptables en altura de planta, diámetro de tallo y área foliar a nivel de vivero.