La historia de la central genética de Reprovet y su creador Sebastián Isaza

Por: 
Pedro Fonseca
05 de Marzo 2018
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La empresa Reprovet ofrece venta de semen congelado de bovinos, equinos, ovinos y caninos. Foto: Reprovet
Desde que fue fundada en 2004, Reprovet S.A.S se ha convertido en una empresa líder en la prestación de servicios genéticos. Su gerente y creador Sebastián Isaza nos cuenta cómo fue el trabajo para consolidar a la central Sietecueros y ofrecer la mejor genética bovina del país.
 
Isaza confesó que desde pequeño sintió el amor por los animales del campo desde que se crío en la finca de su abuela. Por esta razón, cultivó su interés por estudiar medicina veterinaria tempranamente y aseguró que “nunca tuvo otra alternativa”.
 
“La familia de mi mamá ha sido ganadera toda la vida, con animales comerciales, nada especializado, nada grande. Siempre crecí en la finca de mi abuela en el suroeste antioqueño, desde chiquito quise ser médico veterinario”, dijo.
 
Primero comenzó un semestre de Veterinaria en la Universidad de Caldas, que se vio obligado a suspender porque en aquella época los paros eran constantes y no podía avanzar en sus estudios. (Lea: Aprenda de reproducción del toro con la Fundación Capitán Yunyi y Reprovet)
 
Fue entonces cuando tuvo la oportunidad de viajar a México y estudiar medicina veterinaria y zootecnia en la Universidad de Guadalajara, donde encontró un programa acorde a su proyecto profesional, que empezó a formular desde muy joven.
 
Desde un principio, se enfocó por la reproducción de grandes especies, y no tanto por las especies menores, como ofrecía el pensum de la carrera en la Universidad de Caldas, que todavía admira y reconoce porque es más amplio del que recibió en su momento. 
 
“Desafortunadamente, nunca tuve formación en pequeños animales ni medicina interna y de varias especies de interés zootécnico, sino que toda la carrera prácticamente fue enfocada a la clínica y reproducción de grandes especies en la Universidad de Guadalajara”, indicó.
 
No obstante, el programa de la institución mexicana le permitió descubrir su especialización en especies mayores, de la mano de un tutor que le brindó una guía para terminar como especialista en reproducción y mejoramiento genético.
 
Cuando concluyó su carrera en México, se trasladó a estados Unidos para realizar su internado en reproducción en el Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia, específicamente en el Colegio Regional de Medicina Veterinaria de Virginia-Maryland.
 
“Yo tuve la oportunidad de estudiar con el Dr. Will Einstone, que fue uno de los colaboradores encargados del proyecto de la clonación de la oveja Dolly. (…) Después de tuve el apoyo del Dr. Gerhardt Schurig, de origen chileno, que fue uno de los creadores de la vacuna RB51 contra brucelosis”, contó.
 
Según Isaza, el científico austral siempre estuvo interesado en que los latinoamericanos estuviéramos involucrados en los programas de formación de biotecnología en Estados Unidos, y por eso aprovechó la oferta del Colegio Regional, especialmente por su programa de embriología.
 
Asimismo, agradece el apoyo del Dr. Tulio Prado de la Universidad de Tennessee, a quien no duda en calificar como su mentor. En conjunto, los 3 docentes le ayudaron a emprender este camino y afianzar sus conocimientos para crear la empresa Reprovet y la Central Genética Sietecueros.
 
Reprovet, empresa líder en servicios genéticos
 
Para obtener su título de la Universidad de Guadalajara, Isaza tenía que realizar la práctica y por eso regresó a Colombia. Aquí encontró un puesto en la empresa Sembrio en Medellín, del Dr. Luis Alfonso Rodríguez, a quién también le retribuye por haberle abierto las puertas.
 
“Él fue la primera persona que me dio la oportunidad de trabajar acá. Me enseñó mucho y fue una parte importante en el desarrollo profesional práctico. Allí estuve casi un año y después decidí tomar otro rumbo”, afirmó el médico veterinario.
 
Luego de varios trabajos, finalmente optó por crear su propia empresa Reprovet en 2004 y montaron la primera central. Sin embargo, la fortuna no estuvo de su lado al inicio, porque a los 3 meses se inundó la finca y tuvo que trasladar todos los equipos y los toros para otro terreno.
 
Actualmente, la central genética Sietecueros está ubicada en la vereda Samaria de Carmen de Viboral, municipio del oriente antioqueño ubicado a 60 km de Medellín y a 20 del aeropuerto José María Córdoba.
 
Según la reseña de la empresa, esta zona guarda ciertas ventajas dadas por su localización central y por las condiciones medioambientales, ideales para la producción de material genético. (Lea: Conozca las tareas en genética del Centro de Biotecnología Evolution)
 
Desde el momento de su fundación, han venido mejorando la infraestructura, modernizando la planta física y los laboratorios, dotados con tecnología de punta e instalados según todos los parámetros internacionales.
 
El equipo humano está conformado por un grupo interdisciplinario de profesionales especializados en reproducción animal que trabajan constantemente para cumplir con todos los estándares de calidad. Justamente hace pocos días recibieron nuevamente el aval del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA.
 
Nosotros certificados para exportación de material seminal desde el 2006. Cada cierto tiempo nos vienen recertificando, y hoy tuvimos la visita del funcionario del ICA para acreditarnos en el 2018, que nos acaba de dar un concepto favorable”, señaló Isaza.
 
Hoy en día, han establecido un convenio con el departamento de Reproducción de la Universidad de Tennessee, con los doctores en Medicina Veterinaria Tulio Prado y Jim Schumacher, especialistas en Reproducción y Cirugía Interna de la misma entidad.
 
Entre otros servicios, ofrecen cultivo microbiológico de material seminal y uterino, pruebas de fertilidad en machos y hembras, evaluación de pajillas mediante un sistema de análisis computarizado, venta de semen e insumos para transferencia de embriones.
 
La simbiosis de la ganadería pura y la comercial
 
En cuanto a su predilección por ganadería pura, aclara que no se trata de dejar de lado a la ganadería comercial, pues la segunda contribuye a la alimentación de la población, y además se nutre de la primera.
 
Yo creo que hay una simbiosis. Para nosotros, es importante que las ganaderías puras puedan aportar su granito de arena al mejoramiento genético de las ganaderías comerciales, que tienen el volumen de producción de proteína animal”, sostuvo.
 
En su propósito de contribuir al desarrollo de la ganadería en Colombia, se enfocó por brindar servicios genéticos que son fundamentales para el sector, pero manifestó que no posee ningún tipo de preferencia. (Lea: La importancia de estar actualizado en biotecnología reproductiva)
 
“A veces es mal visto discriminar el tipo de ganadería, pero yo no lo he veo así, sino que siempre hay una ganadería encargada de albergar la información de genealogías, de los registros de raza, de los registros de desempeño, que debe brindar a la comercial”, agregó Isaza.
 
Nuevos protocolos de exportación
 
Al cabo de 14 años y más de 2 millones de dosis congeladas, actualmente trabajan con los mejores reproductores de todas las razas bovinas que se trabajan en nuestro país (incluyendo las criollas), así como con ovinos, equinos y caninos.
 
El gerente de Reprovet expresó que quieren continuar aprovechando la genética de los ejemplares nacionales para emprender negocios de exportación, pues se ha dado cuenta del reconocimiento internacional de nuestra ganadería.
 
Según explicó, mientras que otros países se ven obligado a ofrecer su genética en el mercado y buscar compradores, a Colombia llegan criadores con el firme propósito de adquirir semen de ejemplares nacionales. El problema es la ausencia de protocolos.
 
Por eso, insistió en que tanto ganaderos como laboratorios y entidades nacionales deben trabajar de la mano para cumplir con los requerimientos y estructurar un mercado constante que no se reduzca a pedidos esporádicos.
 
Colombia tiene una calidad impresionante de ganados cebuinos, al cual todo el mundo viene a comprarle. Hemos tenido la limitante de no poder exportar nuestro material, lo cual hace difícil la comercialización internacional del semen, pero cada vez vamos mejorando el estatus sanitario, los protocolos y las certificaciones, y yo espero que este año podamos tener luz verde para efectuar envíos a varios países latinoamericanos”, comentó.