Animales sanos y libres de vacunas, recomiendan ganaderos de Ubaté

Por: 
CONtexto ganadero
26 de Marzo 2020
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“No usar las vacunas nos ha ayudado en el control de la Neospora, que es una enfermedad con mayor incidencia de problemas reproductivos y de abortos en el Valle de Ubaté”, Giovanni Pinilla. Foto: CONtexto ganadero.

No existe control del uso correcto de las vacunas. Los ganaderos se dejan convencer por personas que no son profesionales y sin un diagnóstico previo, aplican vacunas vivas, atenuadas y modificadas y se les viene encima una tormenta de abortos y de eso, precisamente se deben cuidar.

 

En cuanto a las vacunas reproductivas a las que acuden muchos ganaderos para garantizar exitosos periodos de preñez, hay quienes difieren de su uso, y prefieren en cambio, acudir a métodos completamente naturales para tener animales sanos y sin enfermedades y dejar a un lado el bombardeo de vacunas a las que son sometidas las vacas. (Lea: Los tratamientos homeopáticos más usados en la ganadería mundial)

 

Deben partir de la base de tener animales con la menor afectación posible. Hoy día es difícil hacerlo con la sobrepoblación de animales en fincas pequeñas o minifundios en donde hay cercanía de un predio a otro, y donde no existen barreras que controlen la posible diseminación de las enfermedades.

 

Toda la vida he sido ganadero especializado en lechería. Desde niño en la ganadería de mi padre y ahora en la explotación de mi familia y en hatos de la región de los que soy asesor, y siempre, hemos trabajado por tener un hato sano”, dijo Giovanni Pinilla, ganadero, médico veterinario y presidente de la Asociación de Ganaderos del Valle de Ubaté.

 

En un hato de 30 hembras de las cuales ordeña 25 no utiliza ninguna vacuna que no sea diferente a las de enfermedades de declaración obligatoria, es decir, contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina.

 

De hecho, afirma que con el transcurso de los años ha logrado que sus vacas sean negativas a leucosis, IBR y también, a la diarrea viral, todas enfermedades que afectan la preñez y el desarrollo reproductivo.

 

También ha logrado ser negativo a otras enfermedades como la lectospira, brucella y tuberculosis.

 

“La única enfermedad que nos afecta es la neospora, pero hemos sabido controlarla”, agregó.

 

Bombardeo de vacunas

 

Para el dirigente y la de los productores del Valle de Ubaté, su convicción es que las explotaciones y las vacas están actualmente sujetas a un bombardeo infinito de vacunas. (Lea: Ganadero, conozca en qué consisten las vacunas reproductivas)

 

Según Pinilla, los ganaderos están vacunando con varios serotipos de influenza, e igualmente, sucede con diversos tipos de clostridium y leptospira, o con el virus de la diarrea viral.

 

Administrar en un animal toda la cantidad de antígenos y de carga viral que contiene una inyección, tarde o temprano nos va a cobrar la injerencia sobre los animales”, resaltó.

 

Actualmente asesora a varios productores ganaderos donde lo primero que hace es concientizarlos de trabajar con la menor cantidad de vacunas posible.

 

Es un convencido que, si tienen animales libres de leucosis, cuentan con un sistema inmunológico más fuerte.

 

Isopáticos

 

El dirigente gremial trabaja con la Isopatía –sustancia creada con los mismos compuestos que causa la enfermedad–, es decir, con la homeopatía. (Lea: Esencias florales, terapia para animales de granja)

 

“He visto que no usar las vacunas nos ayuda mucho, particularmente, en el control de la Neospora, que es una enfermedad con mayor incidencia de problemas reproductivos y de abortos en el Valle de Ubaté”, agregó.

 

Llevó a cabo un tratamiento con leucosis y logró controlarla sin el uso de vacunas.

 

En su opinión las vacas son seres vivos, que sienten, a las que les han cambiado su hábitat. Las ordeñan dos y tres veces al día, las mantienen bajo un alto nivel de estrés porque hay falta de comida, o porque en la mañana se encuentran a temperaturas de menos cero o menos 2 ºC, y al medio día, las somenten a 25 ºC. Son disparidades que las afectan.

 

“En la ganadería no existe un control sobre el uso correcto de las vacunas. A veces los ganaderos se dejan convencer por personas que no son profesionales y sin un diagnóstico previo, aplican vacunas –vivas, atenuadas y modificadas– y se les viene encima una tormenta de abortos y de eso, precisamente se deben cuidar”, puntualizó Pinilla.