Así se propaga el Virus del Oeste del Nilo

Por: 
CONtexto Ganadero
13 de Junio 2016
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Virus del oeste del nilo
La enfermedad es ocasionada por un arbovirus del género Flavivirus, familia Flavivirida. Foto: cdn.ntrzacatecas.com.
Esta zoonosis que ya se ha evidenciado en el país en departamentos del Caribe como Córdoba y en Antioquia en los años 2005 y 2012, respectivamente, proviene de un mosquito de la familia Flaviviridae. Su picadura puede ser mortal en humanos, equinos, reptiles y aves. 
 
En el mundo están ‘de moda’ las enfermedades zoonóticas. En Colombia son populares el dengue, chikungunya y ahora el zika. Estos 3 males provienen del mismo insecto: aedes aegypti. El mosquito se reproduce con facilidad en zonas de temperaturas elevadas y en donde haya presencia de aguas estancadas. (Lea: 10 recomendaciones para prevenir los cólicos en los equinos)
 
Aunque esas enfermedades no afectan a los animales, hay otras como el Virus del Oeste del Nilo, conocido como VON, que no solo perjudica a especies como equinos, reptiles y aves, sino que los humanos también están en riesgo.
 
Diana Patricia Barajas Pardo, PhD en Biología y docente de la Universidad Cooperativa de Colombia, reveló cómo el mosquito puede infectar a las especies, de paso señaló que en Colombia solo se han reportado 2 casos de VON, uno en la zona Caribe y otro en Medellín.
 
“El mosquito se infecta luego de picar aves que ya poseen la enfermedad, y a través de sus picaduras transmiten el virus a los seres humanos, equinos (hospedadores accidentales) y pájaros especialmente silvestres que son huéspedes del VON y constituyen su principal reservorio natural, donde se amplifica el mal”, indicó la investigadora. (Lea: Inscríbase al evento científico de equinos más importante del país)
 
Esa cadena de especies que albergan el virus de oeste del Nilo, son las principales causantes de que controlar la enfermedad sea un asunto complejo, ya que al haber infección iatrogénica por cuenta de las transfusiones de sangre o de órganos, son las causas para que animales sanos se enfermen.
 
“También se han evidenciado infecciones del VON en reptiles y mamíferos carnívoros al consumir carne infectada con el virus, así como humanos infectados por manipulación de aves o cocodrilos infectados”, agregó Barajas Pardo.
 
En el caso de los caballos, la Organización Internacional para la Salud Animal, OIE (por sus siglas en inglés), sostiene que una vez están infectados presentan síntomas que van desde ligera descoordinación hasta postración. Algunos muestran debilidad, fasciculación muscular y problemas en los nervios craneales. La fiebre no es una característica normalmente presente en la enfermedad de los caballos. (Lea: Aspectos a los que se debe prestar atención en la odontología equina)
 
El cerebro y la médula espinal son los tejidos preferidos para el aislamiento del virus en los equinos. La entidad recomienda en caso de que un animal presente estos síntomas, se aplique el suero equino por enzimoinmunoensayo con IgM de captura para identificar el anticuerpo.
 
“En febrero de 2003, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, USDA (por sus siglas en inglés) autorizó una vacuna de WNV inactivada con formalina y derivada de cultivos de tejidos. En ese mismo año permitió un biológico de WNV que utiliza los canaripoxvirus como vector para uso en caballos. Estas vacunas han mostrado ser eficaces y seguras en equinos vacunados adecuadamente”, amplió la OIE en una publicación al respecto.
 
Aunque en Colombia solo se han reportado 2 casos, uno en 2005 en el Caribe y otro en 2012 en Medellín, es perentorio que haya vigilancia epidemiológica, especialmente por cuenta de la diversidad de aves que cuenta el país, en primera instancia y en segundo lugar por el peligro que pueden constituir las migraciones de pájaros desde zonas endémicas que es una de las vías para que el VON se propague. (Lea: Jornada de vacunación contra encefalitis equina venezolana)
 
¿Cómo detectar la enfermedad?
 
De acuerdo con la investigadora, el virus ocasiona en el hombre una enfermedad generalmente asintomática, pero también puede producir sintomatología leve similar a la influenza, (debe tenerse en cuenta un diagnóstico diferencial) con fiebre, dolor de cabeza, malestar general, diarrea, vómito y dolores musculares y en el menor de los casos ocasiona una grave enfermedad neurológica con encefalitis, meningitis, y ocasionalmente parálisis flácida o debilidad muscular severa, ya en casos más extremos hasta la muerte.