Fedegán-FNG ayudó a identificar y controlar el Mión de los pastos

Por: 
CONtexto Ganadero
04 de Junio 2014
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Mión de los pastos
Este insecto puede acabar con los forrajes del ganado en una sola noche. Foto: agropecuariasvarias.blogspot.com.
Estos insectos chupadores pueden acabar un potrero de la noche a la mañana, jornada en la que centran sus ataques. Para prevenir la presencia de esta plaga, el gremio ganadero realizó, junto a Corpoica, una investigación en la Costa Caribe.
 
Por un periodo cercano a los 5 años, la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán; el Fondo Nacional del Ganado, FNG; y la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, realizaron la investigación ‘Alternativas para el manejo integrado de El Mión de los pastos en la región Caribe Colombiana’, con el objeto de hacer más eficiente la producción, mejorar la rentabilidad y disminuir el riesgo de presencia del insecto en los hatos bovinos.
 
Durante el estudio, ejecutado en más de 100 fincas de 5 departamentos en esta zona del territorio nacional, se lograron clasificar los predios según su estado de infestación, así: fincas libres de Mión; fincas recién colonizadas por Mión (1 - 3 años de ataque); y fincas con varios años de historia con fuertes ataques (4 años en adelante).
 
El resultado de la investigación, que estuvo a cargo de Nora Jiménez Mass, científica de Corpoica, fue entregado en el año 2001 y gracias a él los productores bovinos de la zona Caribe y del resto del país lograron conocer al insecto, cómo enfrentarlo y conocer mecanismos eficientes para prevenirlo en sus predios. (Lea: La importancia de ejercer control sobre las plagas en los predios)
 
Todos los años, después de las primeras lluvias, en muchísimos poteros se presenta una plaga que seca los pastos o la hierba. Esta plaga, a la que se le conoce como Mión de los pastos, seca el forraje y hace que el ganado pierda peso y la producción de leche baje”, afirma Jiménez Mass.
 
De acuerdo con la revista Carta Fedegán, durante los meses sin lluvia, es decir el periodo entre diciembre y abril, el problema número uno de la ganadería en la Costa Caribe es la deficiente disponibilidad de forraje.
 
Una de sus causas –además de la baja cultura de producción de alimentos para épocas secas– es la presencia de esta plaga que afecta principalmente a la pastura Colosuana, siendo uno de los factores predisponentes, la rotación de praderas que no va acorde con los ciclos biológicos del parásito”, informa la publicación.
 
Gracias al arduo trabajo realizado por Fedegán-FNG y Corpoica, se lograron identificar y dar a conocer diferentes recomendaciones para que los productores ganaderos de Colombia identificaran y controlaran la plaga en sus hatos, previniendo así un problema mayor en su productividad y competitividad. (Lea: Esterilizan insectos para evitar que se reproduzcan y dañen cultivos)
 
Recomendaciones
 
La investigación arrojó unas recomendaciones para cada clase de predio, desde el que está trabajando para no contraer la plaga, hasta el que ya ha tenido varios años una lucha constante contra el insecto.
 
Para potreros en descanso meses después de entradas las lluvias se recomienda ocupar dicho potrero, a la entrada de lluvias cuando el pasto tenga un mínimo de desarrollo que permita el pastoreo. Asimismo, vigilar primeros focos e intentar manejo”, añade el estudio
 
Para potreros que siempre estén ocupados pero con baja presión de pastoreo, el análisis afirma que es prudente hacer el monitoreo y manejo de primeros focos con aumento de presión de pastoreo. (Lea: ICA y Corpoica buscan controlar y erradicar polilla guatemalteca)
 
Para potreros compactados, con pastura bajita (10 centímetros), pendientes fuertes y potreros aledaños afectados, es necesario acudir a dos acciones: renovar o recuperar potreros siguiendo curvas de nivel para que el suelo retenga humedad, y la pastura tolere mejor el daño y se recupere más rápido; y recurrir al control manual de malezas y siembra de leguminosas nativas e introducidas; y establecer una barrera con pasto resistente”, acota la publicación.
 
En el caso de que el predio con pastura susceptible al Mión no tenga ningún uso en ganadería, se debe hacer henificar, cortamalecear bajo (menos de 10 centímetros) y sembrar leguminosas como maní forrajero, clitoria, kudzú y hortalizas, etc., culmina el reporte de la investigación.
 
De esta forma, el insecto Mión de los pastos dejó de afectar los forrajes de los ganaderos, en especial la de los productores en el Caribe colombiano, mejorando ostensiblemente la producción, la cantidad de alimento para las reses y la competitividad de la región.