Las vacas alimentadas con linaza producen lácteos más nutritivos

Por: 
CONtexto ganadero
26 de Marzo 2020
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La inclusión de la linaza en la alimentación de vacas lecheras contribuye a obtener un producto con mayor valor nutritivo como es el caso del Omega3. Foto: perulactea.com

Las vacas lecheras que se alimentan con semillas de lino producen leche más nutritiva, según un nuevo estudio realizado por la Oregon State University (OSU), citado por el portal mundoagropecuario.com

 

El estudio encontró que su leche contenía más ácidos grasos omega-3 y menos grasas saturadas.

 

Las dietas altas en grasas saturadas pueden aumentar el colesterol y causar enfermedades del corazón, mientras que los ricos en omega-3 y otros ácidos grasos poliinsaturados pueden reducir el riesgo de enfermedades del corazón, según han demostrado los estudios. (Lea: Alternativas novedosas para reducir los gases que producen las vacas)

 

De acuerdo con Gerd Bobe, el científico principal del estudio, el alimento tradicional para el ganado mezcla de maíz, granos, heno de alfalfa y ensilaje de pasto produce productos lácteos con bajas concentraciones de omega-3 y otras grasas poliinsaturadas.

 

Diez vacas preñadas en los predios de la Universidad fueron alimentadas con diferentes cantidades de linaza, hasta el siete por ciento de su dieta diaria. Los investigadores intentaron determinar la cantidad de linaza que maximizaría la cantidad de omega-3 en la leche y los productos lácteos sin afectar negativamente su producción y textura. (Lea: Los ácidos grasos omega-3 y omega-6 ayudan en la reproducción bovina)

 

“Estábamos buscando un punto dulce”, dijo Bobe, un experto en nutrición humana y animal. “Demasiado de algo bueno puede ser malo, especialmente cuando se trata de mantener la consistencia con los productos lácteos”.

 

Los colaboradores del departamento de ciencia y tecnología de alimentos de OSU ayudaron a convertir la leche en mantequilla y queso fresco, que luego se analizaron para determinar su textura y composición nutricional.

 

El estudio encontró que alimentar a las vacas con hasta seis libras de linaza extruida mejoró el perfil de grasa sin afectar negativamente la producción y textura de la leche y otros productos lácteos. La extrusión presiona la semilla de linaza molida cruda en gránulos con calor. (Lea: Proteínas de quínoa en polvo pueden revolucionar alimentación de veganos)

 

Con seis libras por día, los ácidos grasos saturados en la grasa de la leche entera cayeron un 18 %, los ácidos grasos poliinsaturados aumentaron un 82 % y los niveles de omega-3 aumentaron un 70 % en comparación con la alimentación sin semillas de linaza.

 

Se observaron mejoras similares en la mantequilla y el queso.

 

Aún así, las grasas saturadas representaron más de la mitad de los ácidos grasos en los productos lácteos, mientras que el aumento de las grasas poliinsaturadas no comprometió más de casi el nueve por ciento del total.

 

Los investigadores también notaron que la mantequilla refrigerada era más suave y menos adhesiva gracias a la menor cantidad de ácidos grasos saturados. Además, las vacas producían la misma cantidad de leche mientras comían linaza. (Lea: Leche y carne con omega 3 en Colombia, más que nutrición)

 

Aunque la linaza cuesta más que los alimentos tradicionales para el ganado, Bobe espera que aún pueda ser un suplemento alimenticio asequible para las vacas porque los productos enriquecidos con omega-3 pueden venderse a un mayor precio.

 

“Muchos consumidores ya están dispuestos a pagar más por los alimentos de valor agregado, como la leche enriquecida con omega-3”, dijo.

 

La semilla de linaza o lino es uno de los cultivos más antiguos del mundo, y basa su popularidad en el tipo de fibra producida y su contenido de aceite rico en ácidos grasos omega-3.

 

Su aceite tiene un rol fundamental en la alimentación humana y animal  Además, el subproducto obtenido después de la extracción del aceite, conocido como harina o expeller de linaza, es una fuente de proteína y ácidos grasos omega-3, especialmente para las especies rumiantes.

 

Recientemente, se ha comenzado a redescubrir los atributos de la semilla de lino y sus derivados en la alimentación animal, debido a su efecto potencial de alterar la composición de los ácidos grasos de los huevos, la carne y la leche. Por lo tanto, proporciona un beneficio extra para la salud de los consumidores.

 

La alimentación estratégica del ganado con subproductos de la linaza, busca mejorar los parámetros productivos y de salud de los animales, incluyendo la fertilidad, y además busca incrementar los niveles de ácidos grasos omega-3, tanto en carne como en leche para optimizar el aporte de estos compuestos en la alimentación del ser humano.

 

La harina o el expeller de linaza son una excelente fuente de proteína para el ganado lechero. Se trata de un subproducto muy palatable que no afecta el consumo de materia seca. La calidad de su proteína es similar a la de la canola, con la diferencia de que el contenido de proteína es mayor en la linaza que en la canola.

 

Por otro lado, el alto contenido en ácidos grasos omega-3 ha demostrado mejorar la fertilidad del ganado lechero de forma consistente. Sin embargo, la suplementación con insumos ricos en aceites poliinsaturados debe ser abordada con precaución, considerando no sobrepasar un 5% de grasa total de la materia seca de la dieta, de lo contrario se afectará la función normal del rumen, pudiendo alterarse el contenido de materia grasa de la leche, sobre todo en situaciones de acidosis ruminal.