Suplementación estratégica, esencial para mejorar producción y calidad de la leche

Por: 
CONtexto ganadero
17 de Junio 2022
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Suplementación estratégica al ganado
La suplementación estratégica es una forma de contribuir al mejoramiento de la producción ganadera. Foto: Captura de pantalla

La suplementación estratégica es parte fundamental de la nutrición animal y se puede relacionar con alimentos balanceados o comerciales pero en un sentido más amplio es toda aquella ración que se brinde a los animales, diferente a la dieta básica del potrero.

 

Así lo planteó Ricardo Arenas, médico veterinario, en un capítulo del Manual Práctico Ganadero elaborado por la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), donde señaló que las pasturas son la principal base alimenticia de la ganadería tropical y Colombia tiene allí una fortaleza diferencial para los mercados internacionales de leche y carne que hoy valoran positivamente estos productos provenientes de pasturas.

 

El pastoreo es el medio más económico de alimentar bovinos y bufalinos. Sin embargo, con el mejoramiento genético y por las dificultades climáticas de oferta forrajera se debe recurrir al suministro de alimentos adicionales para superar el déficit de nutrientes cuando la cantidad o la calidad del forraje es inadecuado para el mantenimiento y la producción del ganado.

 

La suplementación consiste en suministrar a los animales alimentos, nutrientes, aditivos o una mezcla de ellos para complementar la dieta base cuando esta tiene un desbalance entre los nutrientes suministrados por la pastura y las necesidades de mantenimiento, producción y reproducción del animal o cuando la cantidad de forraje es insuficiente. (Lea: La suplementación del ganado se puede hacer en cualquier época del año: expertos)

 

El negocio ganadero en Colombia tiene un gran futuro siempre que sus indicadores de producción mejoren sustancialmente. Estos indicadores responden, principalmente, a la reducida oferta cuantitativa y cualitativa de los forrajes en el trópico, el establecimiento de monocultivo de gramíneas, veranos y sequías prolongadas e inviernos intensos, así como la pérdida de las características fisicoquímicas y biológicas del suelo en terrenos degradados o erosionados, indicó Arenas.

 

 

 

 

Es aquí donde la suplementación estratégica juega un papel muy importante como herramienta para suplir o complementar la dieta de los animales permitiéndoles aumentar el consumo de materia seca y nutrientes que soporten la producción láctea altamente exigente en energía, proteínas y minerales, sin poner en riesgo la reproducción, la salud ni la condición corporal del ganado.

 

En la medida en que se suministra un alimento balanceado se logra disminuir la necesidad del forraje verde y se aporta un mayor volumen de nutrientes que se traducirán en mayor producción de leche.

 

Las necesidades nutricionales dependen tanto del tamaño del animal como de la producción de leche diaria, lo que significa que una vaca de mayor tamaño o la de alta producción lechera requiere más cantidad de nutrientes o de materia seca en su dieta diaria.

 

El consumo de materia seca de un bovino se encuentra alrededor del 2,5 % de su peso vivo, lo cual quiere decir que por ejemplo una vaca de 450 kilos debería consumir 11,25 kilos de materia seca diariamente. (Lea: 7 dietas para suplementar ganado durante el verano según la región)

 

El objetivo principal de la suplementación es aumentar el consumo total de materia seca y de energía respecto de aquellos que se pueden alcanzar con solo pastoreo, esto debido a que las vacas en producción se encuentran en un balance energético negativo, es decir, requieren energía suplementaria.

 

La suplementación estratégica busca aumentar la producción de leche por vaca mejorando así la rentabilidad; mejorar la calidad de la leche lo que se traduce en mejore precios; aumentar la capacidad de carga animal; mejorar la condición corporal e índices de reproducción que impactan directamente en la rentabilidad; y, aumentar la duración y la persistencia de las lactancias.

 

Tipos de suplementos

 

Existen diferentes tipos de suplementos que se pueden encontrar de acuerdo con la región y la temporada del año. Los más conocidos son los alimentos concentrados o balanceados que tienen un gran aporte nutricional el cual varía de acuerdo a la disponibilidad que ofrece tanto de energía como de proteína.

 

Su presentación comercial puede ser en harina, pellets o extruido, lo que facilita su absorción, principalmente, para animales en levante. La composición se encuentra en las etiquetas de empaque y su uso debe responder a una relación positiva costo/beneficio.

 

Los suplementos energéticos son los que aportan un buen nivel de energía. Los animales de producción de leche requieren esta energía adicionalmente para procesos de termorregulación, mantenimiento, crecimiento y gestación. La forma más común de suministrar un suplemento en la ganadería de leche es en el momento de los ordeños. (Lea: 3 pasos para crear el plan de suplementación en su finca)

 

Los suplementos proteicos estimulan directamente la producción de carne y leche. Dentro de estos se encuentran la mayoría de leguminosas con un porcentaje de proteína mayor al 15 % y su importancia está muy relacionada con el perfil de aminoácidos que contienen y la disponibilidad de estos.

 

Su uso debe ser controlado ya que se pueden presentar casos de timpanismo por alto consumo. La suplementación con nitrógeno no proteico como la urea debe manejarse en baja proporción con un máximo del 10 % de inclusión en la dieta para evitar intoxicaciones.

 

Los suplementos de fibra apoyan la absorción de otros nutrientes. Dentro de estos, las opciones más usadas en ganadería son la cascarilla de soya o de algodón, la pulpa de cítricos, afrechos de cebada o de arroz.

 

La suplementación con forrajes picados frescos o conservados es otra alternativa que si bien no aumenta la oferta de nutrientes son una herramienta importante que permite mantener la producción en épocas de escasez de pasturas.

 

La suplementación con fuentes de grasas son aquellas disponibles en la zona como el aceite de palma, palmiste o aceite de pescado y permiten aportar mayor energía a la dieta del animal mejorando el contenido de grasa en la leche y la condición corporal del animal. El porcentaje recomendado de dieta en los animales no debe superar el 8 % del total de la dieta porque afectaría la flora ruminal. (Lea: ¿Qué pasa cuando se suplementan los animales?)

 

La suplementación mineral, generalmente realizada con sal mineralizada, debe basarse en un análisis foliar de la pastura de dieta básica para así emplear un suplemento mineral de acuerdo con las necesidades. Los saladeros deben estar protegidos de la lluvia y el suministro de sal debe ser diario y a voluntad.

 

Suplementación con raciones totales mezcladas es usada en sistemas intensivos de producción de leche y puede mejorar el comportamiento productivo de los animales gracias a la estabilidad lograda en el pH ruminal por la homogeneidad de la dieta. Consiste en realizar una mezcla balanceada de diferentes materias primas que satisfagan las necesidades de los animales como dieta básica o como suministro parcial

 

En general, dijo Arenas, todos los suplementos funcionan bien siempre que se usen técnicamente y de manera constante teniendo en cuenta el tamaño del animal, la producción de leche y el tiempo de lactancia.