Así es el modelo para invertir en ganado de Conexión Ganadera

Por: 
CONtexto ganadero
23 de Agosto 2022
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proyecto conexion ganadera de uruguay
Desde hace 23 años, la empresa Conexión Ganadera en Uruguay permite que los ciudadanos puedan invertir en ganadería sin ser expertas en el sector. Foto: conexionganadera.com

Desde hace 23 años, la empresa Conexión Ganadera en Uruguay permite que los ciudadanos puedan invertir en ganadería sin ser expertas en el sector. Según ellos, es la primera y mayor empresa del Uruguay canalizadora de capital financiero al sector ganadero.

 

Fundada en 1999 por el ingeniero agrónomo Pablo Carrasco y Gustavo Basso, la firma ha convertido a habitantes de ciudad en inversionistas en ganadería. En este tiempo ha logrado inversiones por USD 120 millones con 400 mil reses engordadas y 1400 inversionistas.

 

De acuerdo con Conexión Ganadera, tienen “la misión de permitir a personas que no son expertas en ganadería realizar negocios en este sector sin pagar costos de aprendizaje y sin ocuparse”. (Crónica: “El secreto es trabajar con la naturaleza, no pelear con ella”: Disney Baquero)

 

Como explicaron, la empresa asiste al inversionista comprando los animales, encontrando al productor para que lo reciba, trasportando, vendiendo y luego liquidando el negocio según los porcentajes pactados en el contrato.

 

De este modo, se consideran como “la primera y mayor empresa del Uruguay canalizadora de capital financiero al sector ganadero”. Esto les ha permitido manejar uno de los inventarios bovinos más grandes del país y tener su propia marca de carne “l Terruño”.

 

En un reciente reportaje de Bloomberg, revelaron que se enfrentan a un problema mayúsculo: tienen 30 millones de dólares para comprar vacas, pero no tiene tierras donde meterlas. “Nuestro problema no son los inversores. Es encontrar lugares para poner el ganado”, indicó Carrasco.

 

Carrasco, de 65 años, es algo así como una celebridad local, gracias a sus frecuentes participaciones en un programa de radio donde él y otros invitados debaten sobre temas de actualidad, añadió Bloomberg. (Lea: Con crowdfarming se invierte en el campo desde la ciudad)

 

En ese momento, China no era el comprador dominante que es hoy. En cambio, los ganaderos estaban endeudados, luchando con un acceso limitado al capital bancario. Carrasco y sus socios vieron la oportunidad de modernizar la industria y ganar dinero canalizando a inversionistas hacia la ganadería.

 

Uruguay tiene una tradición que data de al menos un siglo en la que los compradores de ganado a pequeña escala confían el cuidado de sus animales a amigos o conocidos en el negocio de la ganadería, dividiendo las ganancias 50-50, lo que en Colombia se llama “contratos al partir”.

 

Como ganadero de tercera generación, adoptó esta práctica con mayores garantías para los inversores y la convirtió en economía de escala. “Conexión Ganadera” compra terneros, novillos y vacas reproductoras a nombre de inversionistas.

 

Luego alquila los animales a un rancho, que paga a los inversionistas-propietarios un ingreso anual fijo de 7 % por terneros y hasta 11 % por vacas reproductoras. Al final del contrato, generalmente entre 6 y 24 meses, los inversores recuperan su capital inicial.

 

Las inversiones mínimas oscilan entre USD 15.000 y 50.000 (entre $60 millones y $200 millones), dependiendo del número y tipo de ganado. Alguien que no sabe nada sobre ganadería puede convertirse en propietario, recibiendo el hierro asignado por el gobierno para marcar a sus animales.

 

Un novillo de 250 kg se compra en $700 ($2’800.000), se ceba a 450 kg en un año y se vende por $1,250 ($5’000.000). De eso, $756 (alrededor de $3 millones) irían al propietario y $454 (alrededor de $1’800.000) al ranchero. Conexión Ganadera recibe una tarifa de $40 ($160 mil) por cabeza.

 

¿Y si una o más vacas mueren? Los arriendos permiten a Conexión Ganadera tomar parte de las ganancias que habrían ido al ganadero por la venta de otros animales en el mismo rancho. (Reportaje: "Sosty es un canal para que todos seamos ganaderos sostenibles": CEO de Sosty)

 

Este mecanismo de redistribución brinda a los ganaderos un incentivo financiero para cuidar bien los activos de sus propietarios. Eso, sumado a la rápida apreciación del valor de una vaca, significa que ningún inversionista ha perdido dinero desde que se fundó la empresa.

 

Las inversiones en ganado que lanzaron Conexión Ganadera y sus competidores se volvieron tan populares, y las tácticas de marketing de algunas empresas tan agresivas, que el Banco Central de Uruguay comenzó a investigar hace 3 años si estaban ofreciendo servicios financieros no autorizados. En febrero advirtió al público que las empresas que anuncian inversiones en ganado no estaban sujetas a su supervisión.

 

El banco central concluyó su investigación de Conexión Ganadera en julio sin tomar ninguna medida, según un documento visto por Bloomberg. Sin comentar sobre Conexión Ganadera en particular, el banco central dice que no encontró irregularidades en dos casos, ordenó a dos empresas que dejaran de publicitar sus productos y continúa investigando a otras cinco empresas.

 

El acceso a las tierras de pastoreo es clave si Conexión Ganadera quiere aumentar el número de vacas bajo manejo. La compañía ya ha comprado unas 2000 hectáreas, pagando más de $5 millones por terrenos en nombre de los clientes desde que comenzó a ofrecer terrenos como inversión en junio.

 

La tierra está arrendada a una empresa ganadera, propiedad de Carrasco y su esposa. Los inversionistas obtienen un rendimiento anual del 3 % con un potencial al alza por la venta de créditos de carbono y la apreciación de los precios. Al final del contrato de 10 años, se venderá el terreno.

 

Carrasco dice que los precios de la tierra están en una meseta temporal antes de marcar su próximo movimiento alcista. El precio promedio por hectárea subió 6 %, a casi $3500 ($14 millones) en 2021, según datos recopilados por el Ministerio de Agricultura.

 

También es optimista sobre las perspectivas de la demanda de carne, ya que la ONU pronostica que el consumo de proteínas aumentará un 70 % hasta 2050. Carrasco incluso da la bienvenida a la aparición de nuevas tecnologías alimentarias, como la carne cultivada en células, que competirá con la carne de res.

 

“Que nos den una mano porque no vamos a poder suplir la demanda en el futuro”, remató.