Las 2 caras de la moneda de los ganaderos en Magdalena

Por: 
CONtexto Ganadero
25 de Abril 2016
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sequía Colombia Magdalena
La sequía ocasiona baja producción láctea y aumenta el precio del kilo de carne por la escasez de novillos. Foto: avisa.org.ve / CONtexto Ganadero.
La producción de leche de los rumiantes doble propósito ha bajado por la sequía, al igual que su corporalidad. Pese a eso, la misma escasez de novillos ha hecho que el kilo de carne esté al alza en el departamento de Magdalena.
 
Escasez de pastos, pozos profundos secos y ausencia de suplementos es lo que se vive en el departamento de Magdalena en pleno abril, cuando los productores esperaban abundantes lluvias. (Lea: Cifra de animales muertos por el verano supera los 40 mil)
 
La muerte de reses y la pérdida de peso en novillos de entre 200 y 400 kilos, son consecuencia del verano. Así lo dio a conocer Elías Sarquis, ganadero en la región: “no sé quién nos va a ayudar. Estamos sufriendo mucho por agua y comida. Los animales están flacos, no pesan nada y se mueren”.
 
Según el productor, los pequeños ganaderos venden los animales a bajo precio por la pérdida de su corporalidad y los más grandes que tienen aún alimento, aprovechan la escasez de novillos gordos para comercializarlos en frigoríficos a precios altos.
 
“A nosotros no nos dan nada por el ganado porque está flaco. Pero los grandes se aprovechan y venden el kilo caro”, anotó el productor.
 
Ausberto Beleño Benavides, profesional en El Banco, Magdalena, de Gestión Productiva y Salud Animal, del Fondo Nacional del Ganado, FNG, manifestó que en la región venden la tonelada de silo a $410 mil y el kilo de carne está por encima de los $3.400 por la escasez de comida y ganado, lo que en medio de la crisis dispara el precio de todo.
 
“El paraíso que teníamos se acabó. Cero pasto. Hay menos producción de leche, silos caros y carne cara”, expuso. (Lea: Nuches en bovinos, un mal que afecta la productividad)
 
Anaxímenes Torres Jiménez, ganadero y administrador del frigorífico municipal de El Banco, manifestó que hace 15 años se vivió una sequía como la actual, luego llegó el invierno de 2010, que arrasó con sus animales, y hoy padecen por la ausencia de agua en pleno abril cuando esperaban aguaceros como los que se han visto en Bogotá y Bucaramanga en los últimos días.
 
Las pocas lluvias que han caído sobre potreros de la zona han hecho rebrotar la plaga Purgón, la cual daña las pocas pasturas que pueden surgir. “Vivimos una crisis verraca. Ya se me murieron 2 animales, los otros están flacos. Estamos muy mal y sin ayudas del Gobierno. Con pocas lluvias lo que ha sucedido es que nace una mata que acaba con el pasto”, recalcó Torres Jiménez.   
 
Además añadió que tenía 40 vacas en producción de leche y en la actualidad solo ordeña 10, mientras los terneros se sostienen con el poco alimento que genera las reses, lo que ha llevado al productor a buscar y picar cualquier clase de material vegetal para dar al hato.
 
Sobre el comercio de carne, expuso que en la planta municipal se sacrificaban en promedio 16 novillos al día y se pasó a solo 6 por la ausencia de ganado gordo.
 
“Se sacrifican pocos animales porque no hay ganado. En el matadero se lucha para encontrar qué sacrificar y eso subió el precio de la carne. Acá se vende por libras, y está a $6.000 para el consumidor”, aseguró Anaxímenes Torres. (Lea: Especulación con precios de comida para ganado afecta al sector)
 
Escuche lo que dijo Torres Jiménez
Ante los marcados contrastes que se viven en la región de ganadería doble propósito, los productores esperan que llueva pronto o que las ayudas gubernamentales se hagan efectivas. De lo contrario, seguirán las muertes de reses.