Pastos tetraploides: los híbridos que nutren bien al ganado de leche

Por: 
CONtexto Ganadero
21 de Abril 2016
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raigrás en lechería Pastos tetraploides
Los raigrases son una fuente de alimento de calidad para los rumiantes. Foto: Mauricio Olaya Forero.
Los pastos se han cruzado para tener variaciones con valores más eficientes en cuanto a nutrición para el ganado, ya sea en pastoreo directo, corte, silo o heno. En la Sabana de Bogotá se han usado raigrases tetraploides que cumplen estas funciones en sistemas de lechería especializada.
 
Se encuentran los raigrases ingleses, cuya característica principal es tener más resistencia pero no se distinguen por su alta calidad, y los italianos que son de mejor valor pero no tienen larga duración como los anteriores. (Lea: Controlar malezas es clave para enfrentar el cambio climático)
 
Ante eso, se han cruzado ambos para buscar un vigor híbrido con lo que varían sus cromosomas hasta alcanzar una variación tetraploide que permite potencializar sus mejores valores en un solo pasto.
 
Mauricio Olaya Forero, ganadero en Tausa, Cundinamarca, usa hace más de 30 años raigrases tetraploides en sus sistema junto con pastos nativos para tener una cobertura alimenticia mixta que favorece la producción de leche de su hato Holstein, Simmental y rojo Noruego.
 
Su elección de los pastos tetraploides provenientes de Europa se debió a que se adaptaban a las condiciones ambientales de la Sabana de Bogotá, donde acondicionó 2 clases de híbridos para tener una mejor respuesta nutricional en su ganado.
 
Es así como sembró el tetraploide anual que se maneja mejor como pasto de corte, según dijo el productor, al ser una pastura de alta calidad que no responde tan bien al pastoreo. “Por sus condiciones lo hacen más funcional de esta manera”, sostuvo. (Lea: Soluciones para recuperar hato lechero en Colombia)
 
De igual forma sembró otra clase de tetraploide perenne o intermedio que da mejor respuesta en pastoreo directo. Este posee hojas pequeñas, mientras que el raigrás anual se identifica por tener hojas anchas y largas, lo que lo hace muy palatable.  
 
Los raigrases tienen un rango entre 18 y 20 % de proteína pura, 75 % de digestibilidad, un promedio de energía en lactancia entre 1,2 y 1,5 mega calorías por kilogramo. “Con eso tenemos un excelente alimento”, afirmó el productor, que también recalcó que todos estos valores se sostienen si se maneja una adecuada fertilización y óptima humedad.
 
Escuche lo que dijo Mauricio Olaya Forero
 
De otro lado, indicó que el recurso híbrido es requerido por todo tipo de pasto. Los raigrases, por ejemplo, necesitan entre 700 y 800 milímetros de agua al año, por lo que en muchas partes del país las condiciones medioambientales no son las más favorables para este tipo de pasto.
 
Por eso, Olaya Forero hace siembras que coincidan con la época de más oferta de lluvias, con lo que mantiene en buen estado el suelo, al evitar su compactación y pérdida de materia orgánica.
 
El ganadero resaltó que su hato lechero no solo consume los tetraploides. En su predio maneja más especies para tener una variabilidad nutricional, con lo que ha podido establecer en 50 % de su hato en rumia, lo que indica su buen estado de salud. (Lea: Cuba, el pasto ideal para ganado de leche y doble propósito)
 
José Carlos Marrugo, ingeniero agrónomo, expresó que la fertilización es fundamental en todo suelo si se busca la presencia de los minerales que se transportarán al pasto que consumirá el ganado.
 
Por su parte, Alex Gutiérrez, zootecnista y experto en nutrición de ganado de leche, complementó que las pasturas son el alimento base de los rumiantes, pero siempre dependerá de su adecuado cuidado el potencial nutricional que se pueda sacar de ellas en toda producción. 
 
Raigrás en Tausa