100 años innovando en la protección de semillas

Por: 
CONtexto Ganadero
07 de Julio 2014
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semillas en colombia
Colombia cuenta con la tecnología de tratamiento de semillas hace más de 20 años. Foto: Prensa.
La semilla es un agente fundamental para obtener cultivos de calidad y plantas vigorosas, esa fue la conclusión a la que llegaron los investigadores de la multinacional Bayer desde comienzos del siglo pasado. En aquel entonces desarrollaron el primer tratamiento profesional de semillas UspulunTM (1914). Una herramienta necesaria contra las enfermedades ocasionadas por hongos en cereales, en ese entonces.
 
Ese fue el inicio de una historia a la que se han sumado millones de agricultores alrededor del mundo, que creen en la agricultura innovadora, de calidad y sostenible; agricultores que saben que es fundamental realizar un manejo técnico de los cultivos, protegiendo las cosechas de manera integral desde la semilla.
 
“Proteger la semilla permite minimizar riesgos por ataques tempranos de plagas y enfermedades, mantener el vigor de la semilla para la obtención de plantas sanas y con pleno potencial de rendimiento y además contribuir a la optimización del uso de suelos cultivables”, asegura el ingeniero agrónomo Octavio Cárdenas, responsable de Herbicidas y Tratamiento de semillas en Bayer para Colombia y los países Andinos. (Lea: Adquiera semillas para todo tipo de predio y a precios cómodos)
 
Según la FAO, en el año 2050 la producción de alimentos tendrá que incrementarse un 70 % para responder a las demandas alimenticias de 9.000 millones de personas. Se estima que hace 1.000 años, un agricultor plantaba una semilla y cosechaba dos; hoy un agricultor siembra una semilla y cosecha 50; en 30 años tendrá que cosechar 100 semillas por cada semilla que siembre, para suplir las necesidades de alimentos de la humanidad. En este sentido, herramientas como los tratamientos de semillas, adquieren una gran relevancia.
 
Latinoamérica tiene el reto de convertirse en el gran granero del mundo según el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), pues “nuestro continente es el mejor preparado para ser el proveedor cada vez mayor de alimentos a la humanidad, porque disponemos del
36 % del agua dulce del mundo y espacio para expandir la agricultura de manera sostenible”, pero el modelo agrícola se viene agotando y debe buscar alternativas para producir más y mejores alimentos. Acá también, los tratamientos de semillas se convierten en herramientas poderosas para enfrentar este desafío.
 
“Colombia, uno de los países con una importante frontera agrícola por desarrollar que supera los 3 millones de hectáreas según la ANDI; debe esforzarse por utilizar los mejores insumos que le provean productividad, calidad y sostenibilidad. Así lo hacen los grandes mercados como Gran China, el tercer mercado mundial para SeedGrowth, donde los agricultores cada vez ven más la importancia de proteger las semillas de alta calidad”, asegura Javier Chavarro, gerente de Marketing para Pacto Andino Country Group& Marketing Colombia. 
 
 
En Colombia el uso de tratamientos de semillas inició hace 22 años en cultivos de maíz, algodón y sorgo. Reinelio Rojas, ingeniero agrónomo de Bayer, fue testigo de la llegada de los primeros tratamientos profesionales y maquinaria especializada a la zona del Valle del Cauca: “El Valle fue pionero en el uso de esta herramienta que inicialmente fue percibida como cara, pero esta percepción se modificó rápidamente, puesto que utilizar semillas tratadas genera ahorros en la cantidad de la semilla que se utiliza para la siembra y ahorros en aplicaciones tempranas, por lo tanto tiene efectos muy positivos en el rendimiento del cultivo, en el medio ambiente y en la fauna benéfica. La semilla tratada puede tener hasta un 100 % menos de riesgo de ser atacada por plagas y enfermedades, desde la siembra hasta el estado de plántula”, explica Rojas. 
 
El ingeniero agrónomo y asesor de cultivos de maíz, Germán Jaramillo, recuerda que alrededor del año 1995 cuando se comenzó a sembrar maíz en el Valle del Cauca, no era necesario hacer un control de hongos; pero luego del Fenómeno de la Niña de ese entonces, aparecieron por primera vez el hongo Cercospora y el insecto Dalbulus que produce el virus del achaparramiento del maíz. A partir de ahí fue necesario investigar, innovar y generar soluciones para controlar el problema, incluyendo productos de alta eficacia para tratar semillas. (Lea: Conservar e identificar semillas, un beneficio para la ganadería)
 
Con respecto a la importancia de los tratamientos de semillas en el cultivo del maíz, Jaramillo opina: “Donde hay maíz no hay hambre, porque donde hay maíz hay gallinas, hay vacas, hay caballos... pero sin un programa con respaldo desde lo más básico que es la semilla, las cosas pueden fallar por algo tan sencillo como no haber protegido la semilla” y añade: “Si usted no se preocupa por estar en el punto alto de la tecnología, si usted no cuida sus cultivos, si usted no cuida sus suelos, si usted no cuida sus plantas desde que nacen, lo más seguro es que sus cosechas no serán buenas.
 
Las buenas prácticas de cultivo incluyen la protección de semillas, el manejo de los hongos durante todo el periodo del cultivo y el manejo del cogollero que es la principal plaga del maíz. Sin estas prácticas, el agricultor no va a llegar a buen puerto.
 
Pero los tratamientos de semillas no solo son importantes en el cultivo del maíz, también resultan una herramienta muy importante para controlar problemas en otros cultivos básicos en la alimentación de los colombianos como el arroz: “Hoy en día el uso de tratamiento de semillas es una alternativa de gran utilidad en el manejo de plagas y enfermedades limitantes como el vaneamiento del arroz, que se viene presentando en el país desde el año 2009 en zonas arroceras como Tolima-Huila y Meta, y que generan cuantiosas pérdidas en el rendimiento. Se debe generar mayor conciencia en el agricultor con relación al tratamiento de semillas con productos especializados, como una práctica muy importante para iniciar de forma ideal su cultivo”, explica el ingeniero Cárdenas.
 
Innovaciones desde UspulunTM hasta IlevoTM
 
La fuerte demanda mundial de semillas de alta calidad y productos de protección de cultivos profesionales, como los que ofrece el negocio Seed Growtho Tratamientos de Semillas de Bayer, permitió que en 2013 esta área lograra un crecimiento récord de ventas mundiales de 921 millones de euros. 
 
 
El primer producto para tratamiento de semillas fue UspulunTM en 1914. Desde entonces, la multinacional germana ha sido referente mundial con innovaciones revolucionarias como GauchoTM, AnclaTM, AudaxTM, PonchoTM y VotivoTM para cultivos como arroz, maíz, algodón, soya, papa y otros. Actualmente, sigue investigando e innovando productos para el tratamiento de semillas con mayor tecnología, menor impacto ambiental y con grandes beneficios para nuestros agricultores.
 
La innovación mundial más reciente es IlevoTM, producto que permite un manejo del síndrome de muerte súbita en soya. Esta enfermedad aguda es causada por el hongo Fusarium virguliforme e intensificada por nematodos. (Lea: Semillas importadas de Brasil, un gran beneficio para los ganaderos del país)
 
Por otra parte, Bayer CropScience también ofrece un portafolio de semillas y recubrimientos especializados que se comercializan en todo el mundo. Los recubrimientos mejoran la cobertura de semillas y optimizan el tratamiento de estas. 
 
Otro elemento importante de la estrategia de SeedGrowthson los equipos especializados para el tratamiento de semillas, también disponibles en Colombia. Estos equipos son ampliamente conocidos en todo el mundo por su alta calidad. La experiencia y conocimiento acumulado durante el paso de los años han desempeñado un papel importante en la transformación de esta tecnología, convirtiéndola en uno de los métodos más avanzados y tecnificados de protección de cultivos, totalmente en línea con la misión de brindar “Ciencia para una vida mejor".
 
Evolución de productos para el tratamiento de semillas en Colombia
 
• Semevin 350 SCTM fue el primer tratamiento en llegar a Colombia en 1992 y su usos aprobados fueron algodón y sorgo, posteriormente se amplió su uso a maíz
 
• Gaucho FS 600TM fue registrado en el año 2000 para arroz y en 2002 se aprobaron ampliaciones en maíz, habichuela y papa
 
• Ancla FSTM fue lanzado en 2007 como un importante aliado en el cultivo del arroz
 
• Audax FSTMfue el último lanzamiento en 2008 para cultivos de algodón y maíz. En 2012 se aprobaron ampliaciones de uso en soya y sorgo
 
Para 2014 se espera contar con una nueva alternativa de tratamiento de semillas para los cultivos de arroz y soya.