“El país empezó a darse cuenta quién es Juan Manuel Santos”, Robledo

Por: 
Óscar Cubillos - Julián Pérez
12 de Septiembre 2013
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Senador del Polo, Jorge Enrique Robledo
El senador del Polo Democrático, Jorge Enrique Robledo. Foto: Gobernación de Sucre
El senador del Polo Democrático, Jorge Enrique Robledo, analiza en diálogo para CONtexto Ganadero el entorno político del país, el futuro incierto de cara a las elecciones de 2014 y el estado en el cual se encuentra Colombia tras el paro nacional agrario y los desaciertos del Gobierno en el manejo de temas claves en estos últimos meses.
 
CONtexto Ganadero: ¿Cómo ve la situación del sector agropecuario en Colombia?
 
Jorge Enrique Robledo: Los colombianos deberíamos unirnos en torno a un consenso, porque veo que el Gobierno todavía intenta negar la gravedad de la crisis agraria en todas sus facetas, y claro, no es igual en todos los sectores, pero lo que quiero decir es que es muy profunda. Aquí llevamos 25 años de sufrimiento agrario. Unos más  y otros menos. Este paro es una muestra y una expresión de este drama rural que se vive. Se trata de un estrés rural y un drama enorme que encierra pobreza, desempleo, quiebras, casos de personas que tuvieron que vender parte de la finca, que antes tenían carros y  ahora andan en bus, productores que deben retirar a sus hijos de las universidades. Esta situación la padecen productores, obreros, campesinos, indígenas y empresarios. Y justamente uno de los nuevos elementos de estas movilizaciones es que han permitido ver a los empresarios protestando y apoyando. (Lea: ¿Están garantizados los $3.1 billones para el agro en 2014?)
 
CG: ¿Qué ha pasado con las denuncias que usted ha hecho sobre la adquisición de los predios baldíos por parte de empresas?
 
JER: Yo siento que existe una presión muy grande en el Gobierno Nacional por este tema. En especial, tras las denuncias de Wilson Arias y posteriormente cuando el exministro Estupiñán reconociera ante los medios que las denuncias eran ciertas y que si se habían presentado violaciones a la ley. Entonces el Presidente de la República tomó la decisión de obligar a sus funcionarios a cerrar filas en defensa de una supuesta legalidad de los hechos denunciados. Este es un tema de extrema gravedad y en consecuencia andan haciendo esfuerzos por redactar junto a los violadores de la ley , con esos abogados una ley que yo he llamado la ‘Ley Urrutia’ para arreglar o tapar las ilegalidades de este proceso, en el cual la posición del gobierno ha ido muy mal, porque actuaba a regañadientes, a peor, porque decidió cerrar filas entorno a las peticiones de Brigard Urrutia, de Néstor Humberto Martínez (abogado representante) y de Luis Carlos Sarmiento que está empapelado en este caso.
 
CG: ¿Cómo analiza la propuesta del referendo para la paz que se ha discutido tanto por estos días?
 
JER: En el Polo Democrático Alternativo hemos decidido mirar esto con mucho detenimiento y con mucha preocupación. Primero, es evidente que allí hay una conveniencia política para Juan Manuel Santos, ya que para el Gobierno es conveniente modificar las normas; eso le ayudaría al Presidente a su campaña de reelección e incluso al santismo, eso es grave. Pero además no sabemos qué es lo que se va a votar y desde el Polo hemos dicho que nosotros no somos partidarios del proceso de paz y no giramos cheques en blanco.
 
CG:  En cuanto al fallo de La Haya, ¿debemos acatarlo o buscar otras salidas?   
 
JER: Lo primero es mencionar el error grave de los últimos gobiernos en torno al tema de ese litigio. Los últimos gobiernos se equivocan completamente al respecto y esta decisión ofende mucho la sensibilidad del país. Es muy perturbadora y es muy grave.  Ahora, el tema complicado es que se trata de un fallo en el cual usted puede decir que lo reconoce o no lo reconoce, pero ya es un hecho. Yo creo que las posibilidades de reversarlo son remotas porque no hay instancias a las cuales apelar, sin embargo, también creo que el Gobierno tiene que seguir haciendo todos los esfuerzos para ver cómo logra algún tipo de modificación que resulte conveniente para Colombia. (Lea: El impacto económico del fallo del tribunal de La Haya: Una reflexión)
 
CG: ¿En qué cree usted que va a terminar el proceso de paz en La Habana, en especial, ante las altas y bajas que ha tenido?
 
JER: Cuando nosotros fundamos el Polo, fijamos una posición clara frente a la violencia que azota al país. Lo primero es un no rotundo a la lucha armada, cero intenciones de promover esas iniciativas, pues no las justificamos; pero también dijimos que somos amigos de una solución negociada para este conflicto. Entonces desde esta tribuna deseamos que el proceso salga bien, aclarando que no hacemos parte ni del Gobierno ni de las Farc y no giramos cheques en blanco, pero que ojalá eso salga bien
 
El acuerdo agrario nos da razones para ser optimistas, porque digamos que ese es un acuerdo que puede ser aceptado por el establecimiento. Yo no conozco el acuerdo en detalle, pero de lo poco que hemos visto se puede sacar cosas interesantes. Asimismo, reconocemos que existe un problema de tiempos que está muy complicado y eso podría terminar enredando las cosas. Hay momentos en que eso pareciera que fuera a llegar a un acuerdo, es más, la sociedad colombiana puede llegar a aceptar ciertas garantías que le permitan a las Farc llegar a la vida pública y este es un tema de cambiar balas por el ejercicio de la política. Y yo creo que el país si está en condiciones de hacer ciertas concesiones que le permitan a las Farc reintegrarse a la vida civil.
 
Ahora bien, aquí hay un tema a tener en cuenta y es el ritmo con el que se viene moviendo el proceso, esto podría atentar contra el propio proceso y, de hecho. es preocupante el momento que se está viviendo.
 
CG:  El saliente Minagricultura, Francisco Estupiñán, tuvo que afrontar el momento más difícil de este Gobierno por los paros y demás. ¿Qué responsabilidad le cabe en todo esto a Juan Camilo Restrepo?       
 
JER: Es evidente que la administración de Juan Camilo Restrepo fue un fracaso rotundo. Y lo fue porque, primero que todo y más grave que cualquier cosa, el Ministerio de Agricultura es una cartera que fomenta el libre comercio y yo quiero insistir que en un ambiente de libre comercio el país no tiene ninguna posibilidad en materia agraria ni en producción pecuaria y Restrepo llegó a manejar ese Ministerio, embarcando al país en dicha situación.
 
En segunda instancia, Juan Camilo Restrepo hace un esfuerzo muy grande en beneficio de legalizar todos estos desafueros de la altillanura y avanza en esa dirección. Entonces, con una mano está destruyendo el agro a través de los TLC y con la otra está mirando cómo puede montar los negocios para un poco de magnates nacionales y extranjeros, lo que a mi juicio es una abierta violación de la ley.
 
La otra política que él impulsa con mucha fuerza es la de restitución de tierras, donde el fracaso es evidente. La Contraloría acaba de certificar que van menos de 500 restituciones y Santos prometió más de 160 mil al 7 de agosto del año entrante. Y bueno, además estos paros son la prueba reina del fracaso de Restrepo, digamos que cuando Estupiñán aparece, ya Juan Camilo había rompido todos los platos que había para romper entonces definitivamente el Dr. Restrepo sale bastante mal de ese Ministerio. (Lea: El fin de una época gris para el agro colombiano)
 
CG: ¿Usted cree que el equipo de ministros que Santos ha designado para que lo rodeen en esta etapa final de su Gobierno si es el adecuado?
 
JER: Yo siempre utilizo la figura de la orquesta para hablar de los gabinetes del Gobierno y en ese orden de ideas, podemos decir que los músicos son más bien flojos, pero lo peor que tiene esa ‘orquesta’ es que la partitura, es decir, la canción que decidió tocar el presidente Santos es pésima. Y aún más grave que esto, es que el director de la orquesta no da pie con bola. Entonces, desde luego que con todos estos elementos se sabe que de ahí no puede salir buena música y las cosas no van a mejorar con el nuevo gabinete, porque sigue fallando la partitura y el sigue fallando el director.   
 
CG: ¿Qué opina usted de la actitud gobiernista de atacar a quienes muestran posiciones diferentes a las que ellos representan?
 
JER: Ese es un hecho muy grave. Santos posa de demócrata y es exactamente lo contrario. En el tema agrario, por ejemplo, la actitud del Presidente ha sido reconocer la labor de la SAC y yo no voy a cuestionar aquí la representatividad que puede tener esa entidad, pero lo que yo si digo es que además de la SAC en este país hay mucha más gente que no ha sido reconocida y que a estas alturas no tiene visbilidad, lo cual es muy grave y muestra todo el desdén de Santos por una actitud supuestamente democrática.
 
Por eso es que ha pasado toda esta protesta, nunca antes vista en Colombia, y el pacto que está proponiendo Santos por el agro, ya esta visto que es un pacto con él mismo. Es un pacto con los de la unidad nacional y con los que estén de acuerdo con él, y ya está claro que ese pacto tiene 3 pilares. Los dos primeros pilares son Conpes de la Altillanura y Lay Urrutia, es decir, para arreglarle los asuntos a los ‘compadres’ que no son precisamente los agricultores y ganaderos de Colombia. Y como tercero, que siga el libre comercio. En conclusión, el famoso pacto es una cortina de humo para engatusar a los colombianos y seguir haciendo lo que se viene haciendo, pero creando la apariencia de que van a cambiar las cosas.
 
CG: ¿Entonces ese pacto agrario terminará convertido en un show mediático como la ley de víctimas y tantas otras cosas de este Gobierno?    
 
JER: Si, yo creo que ese es el propósito del pacto. Que se reúnan los mismos  con las mismas para llegar a lo mismo. Pero eso si, presentado como un gran cambio de fondo. Definitivamente es claro que el fondo de la política económica de Santos es totalmente contraria a lo que necesita Colombia y quiero ser enfático en este punto, pues esta política está buscando sustituir la mano de obra nacional por la mano de obra extranjera. Recordemos el artículo de Luis Prieto Campo sobre la crisis industrial, porque la industria puede estar incluso más golpeada que el agro. Y todo esto gira en torno a una plataforma que beneficia al combo de amigos, de compadres del presidente Juan Manuel Santos, a los que les va de maravilla, pero todo eso presentado de una forma diferente. El problema que tiene ahora es que el país ya lo descubrió y por eso es que se ha caído de esa manera en las encuestas, porque Colombia ya está descubriendo quién es el verdadero Juan Manuel Santos. (Lea: Pacto agrario, ¿servirá de algo o es más de lo mismo?)
 
CG: ¿Usted considera que el desplome en las encuestas que ha vivido la imagen del Gobierno perjudicará el deseo reeleccionista de Santos?
 
JER: Es claro que Santos está en el proceso de reelegirse desde 2012 y todo ha estado enfocado al mismo propósito. Ahora bien, todo eso ha fracasado y hay severos cuestionamientos en el país sobre si Santos es capaz de sostener ese aparato reeleccionista. Además existen serias dudas sobre esa posibilidad, no solo en la oposición sino también en el santismo. No más en el Congreso existen serías rupturas en torno al tema.
 
Primero, porque puede no triunfar a pesar de toda la ‘mermelada’ y de hecho la tiene toda, pero además por otra preocupación que yo creo que crece y es que si Santos gana, ¿cómo se va a sostener otros 4 años? Esa es una preocupación que ya los grandes poderes económicos del país, que manejan en muchos casos los destinos políticos nacionales aún cuando no aparezcan en la foto, se están haciendo.
 
Entonces estamos en una situación de incertidumbre muy grande debido a que el fracaso del presidente Santos ya es de un rotundo total que yo veo casi imposible lograrlo. Entonces faltará ver si él se empeña en ese disparate de que yo mando aquí, traigan más ‘mermelada’ y yo los obligo a lo que sea, o si, por el contrario, da un paso al costado, cosa que tampoco solucionaría nada porque puede que nos monten allá a otro Juan Manuel y quedamos en la misma cosa.
 
CG: Muchos lo reconocen como un fuerte crítico de la Reforma Tributaria, ¿qué puede decir sobre los resultados que esta ha generado?  
 
JER: Tenemos una información que es muy fragmentaria, uno de los líos que tiene el debate político en Colombia es que es fragmentaria y mediocre la estadística, no es oportuna, hay distintas fuentes. Sin embargo, ya están claras varias cosas. Por ejemplo, fue cierto que esta Reforma Tributaria favoreció a las transnacionales y a los monopolios y en contra de la clase media y los ciudadanos rasos. Pero además hay una preocupación y es que las cifras señalan que el recaudo iba a caer y pareciera que es así.
 
Además, hay mucho hecho que ya muestran que el recaudo va a caer, lo cual fue algo que algunos advertimos oportunamente y que tuvo un problema de trámite muy grave que podría terminar en demandas en la Corte Constitucional y es que el Gobierno no le informó al Congreso cómo iba a cambiar el recaudo y es que en el país existe una Ley Orgánica de Presupuesto que con toda precisión dice que el Congreso no puede votar leyes que generen cambios sustanciales en las finanzas públicas sin que eso se explique y se explique que va a suceder, por lo cual esa Reforma podría tener un vicio de nulidad gravísimo.
 
CG: ¿Qué viene para Jorge Robledo en el escenario político a corto plazo?
 
JER: Digamos que en medio de la incertidumbre política que vive el país, donde nadie sabe qué va a pasar: si Santos sigue, si Uribe va o quién va, cuál va a ser el papel del Partido Verde, entre otras cosas. Lo que si está claro en el Polo es que va Clara López como candidata a la presidencia y vamos a hacer las mejores listas de Cámara y Senado, y yo voy a encabezar la lista para el Senado.
 
Es decir, que por lo menos en el Polo no hay incertidumbre y yo creo que en ambas cosas nos va a ir muy bien. Yo pienso que con el paso de los días la candidatura de Clara va a mejorar, va a ir llenando ese vacío que se ha ido creando y en lo que tiene que ver es una convergencia programática que sea incluyente e incluso estamos esperando que vaya más allá de la izquierda. Yo estoy convencido que cada vez más convicciones de la izquierda son adoptadas por más colombianos, así no sean de esa ideología.
 
Un caso clásico de esto son los TLC, pues la fuerza que ha tomado la propuesta del Polo de renegociar los TLC es más grande. Y toda esa convergencia representativa puede llegar hasta el sector industrial, pues aquí ya se están arruinando los empresarios y eso no puede alegrar a nadie. Por eso, queremos hacer un esfuerzo muy grande en este sentido, lo mismo con las mesas de Senado y de Cámara.