Estos son los ingresos, inversiones, gastos y costos de implementar un sistema silvopastoril

Por: 
CONtexto ganadero
24 de Diciembre 2021
compartir
Aspectos económicos sistemas silvopastoriles, ingresos, costos, gastos, inversiones, Sistemas silvopastoriles, SSP, economía sistemas silvopastoriles Colombia, inversión en sistemas silvopastoriles, rentabilidad, ganado bovino, ganadería bovina, carne, leche, ganaderos, ganaderos colombia, ganado, vacas, vacas Colombia, bovinos, Ganadería, ganadería colombia, noticias ganaderas, noticias ganaderas colombia, CONtexto ganadero, contextoganadero
A la hora de establecer un SSP, esta guía le puede servir para planificar cuáles los costos y gastos de hacerlo, pero más importante la rentabilidad que le puede generar. Foto: elabcrural.com

Lo primero que pasa por la mente del ganadero si desea implementar un sistema silvopastoril en su predio es cuánto le costará, aunque muchos ya presuponen que su precio es elevado. Por eso, en CONtexto ganadero le explicamos qué factores económicos se deben tener en cuenta cuando se habla de un SSP.

 

De acuerdo con el capítulo 5 “Aspectos económicos y sistemas silvopastoriles” del texto “Monitoreo y evaluación de la carne bovina producida en sistemas silvopastoriles en el Tolima”, se deben analizar varios aspectos económicos cuando se implementan los SSP.

 

Cuando se abordan las implicaciones de estos sistemas, se deben evaluar elementos como las inversiones, los ingresos, los costos, los gastos y la rentabilidad. Así lo describieron los autores del artículo. (Lea: Razones por las cuales los silvopastoriles le generan dinero)

 

 

Inversión

 

De forma general, una inversión es la actividad de dedicar recursos para obtener un beneficio, de manera que, en contexto, en el sistema productivo se usan recursos para obtener ganancias. Los recursos utilizados en el sector agrario son tierra, trabajo, capital y tecnología.

 

Los ganaderos que pretendan avanzar hacia modelos silvopastoriles deben tener en cuenta algunos tipos de inversiones para integrar el total de la inversión requerida y realizar el proceso de reconversión ganadera de la manera más eficiente y provechosa para su negocio.

 

En primer lugar, están los activos fijos, que son usados por la empresa para generar ingresos. Se dividen en tangibles, como la maquinaria, las cercas, el pie de cría y el mobiliario, o intangibles como marcas, permisos, patentes, derechos de traspaso o gastos de investigación.

 

“El conjunto de bienes que constituyen los activos fijos delimita el objeto de la empresa pecuaria”, precisa el documento, especificando que en el caso de los bovinos, solo aquellos que cumplen una función permanente dentro del sistema productivo son activos fijos.

 

Es el caso de los animales de trabajo y los dedicados a la reproducción que deriva en la producción de carne y leche, como las vacas que producen la leche o los machos reproductores. Un bovino para la venta a corto plazo contablemente se habla de inventario.

 

En segundo lugar, las inversiones en activos circulantes o capital de trabajo hace referencia a los recursos que requiere la empresa para desarrollar su objeto productivo. También conocidos como corrientes, generan liquidez (se convierten en dinero) en menos de doce meses.

 

Entre estos están la cartera, las inversiones a corto plazo, la materia prima, la mano de obra o los inventarios, que en ganadería son los inventarios de leche, carne y derivados lácteos. También son los recursos necesarios para las actividades diarias de la empresa ganadera.

 

En tercer lugar, están los gastos de preapertura o de organización, o gastos preoperativos, son aquellos que se realizan antes del inicio de operaciones de un sistema productivo o antes del lanzamiento de una nueva iniciativa para una ganadería ya existente.

 

Con ellos se procura disminuir el grado de incertidumbre con estudios (de suelos, de aguas, bromatológicos, de mercado, técnicos, organizacionales, legales, ambientales, financieros), gestión de capital, estructuración de diseños y planes previos al nuevo modelo de negocio.

 

Todos los gastos de apertura o de organización deben ser estrictamente necesarios. Al formular un proyecto de SSP se debe ser muy rigurosos en cada etapa de análisis, generando insumos y productos que permitan tener mayor certeza al momento de tomar decisiones.

 

 

Ingresos

 

El artículo explica que los ingresos son las ganancias que se suman al conjunto total del presupuesto. En términos generales, son los elementos monetarios y no monetarios que se acumulan y que generan como consecuencia un círculo de consumo-ganancia.

 

Las empresas ganaderas que tienen SSP intentan aumentar su riqueza a través de la venta de leche, carne, madera, frutas y servicios ambientales. El aumento de los inventarios dados en kg de peso son ingresos que deben tenerse en cuenta en los análisis económicos.

 

 

Lácteos generan ingresos en los SSP

 

El sector lácteo es el principal generador de valor agregado en la economía pecuaria de Colombia y representa el 24,3% del Producto Interno Bruto (PIB) agropecuario. (Lea: Algunos de aportes de los silvopastoriles en el valor agregado de la ganadería colombiana)

 

Del volumen total producido la industria láctea procesa alrededor del 47 %, en tanto que el 53 % restante se comercializa a través de intermediarios, procesamiento en finca, autoconsumo y otros usos, en lo que se denomina cadena láctea popular:

 

“Se trata de una práctica arraigada en diferentes zonas del territorio nacional debido a la existencia de un producto diferenciado, unos canales de comercialización plenamente establecidos y un consumidor especialmente de los estratos 1, 2 y 3”.

 

Esta cadena se caracteriza por ser una producción a pequeña escala de las comunidades rurales, campesinos que usan la leche para su alimentación familiar y venden los excedentes a pequeñas empresas que elaboran queso, pandequesos, almojábanas, arequipes, panelitas.

 

 

Carne genera ingresos para los SSP

 

Los autores precisaron que las fincas dedicadas a la producción de carne emplean razas puras o aprovechan el vigor híbrido de los cruces para obtener animales adaptados con altas ganancias de peso y calidad de carne. (Lea: Estos son los costos ocultos de la empresa ganadera)

 

La producción de carne se hace a través del ciclo completo o a partir de algunas de sus etapas productivas: la primera es la cría de destetos de 8 meses con pesos de 180 a 280 kilogramos y la segunda es el levante y la ceba hasta alcanzar entre 430 y 500 kg a los 20 a 40 meses de edad.

 

El precio de venta del kilogramo de carne de ganado gordo en pie al que accede el productor primario depende de varios factores, como el lugar donde se hace la negociación (en finca, feria ganadera, subasta o planta de beneficio), el peso, la edad, el sexo, entre otros.

 

 

Madera y frutas generan ingresos en los SSP

 

En el texto se expone que al momento de planificar un SSP es muy importante realizar un diseño apropiado que facilite el manejo óptimo de los componentes del sistema, de tal manera que el aprovechamiento del componente arbóreo sea eficiente.

 

En algunos casos, este componente en el marco de la ganadería sostenible puede llegar a generar mayores ingresos que la misma ganadería. Por ejemplo, la madera es un recurso de alta demanda y tiene diferentes precios dependiendo de la calidad y el objeto final.

 

De igual modo, los frutos de muchos árboles son fuente de alimento directo para las familias ganaderas. Es común encontrar diversas especies de árboles frutales en los paisajes ganaderos, pero desafortunadamente los productores no aprovechan este valioso recurso.

 

De manera general, en las fincas ganaderas de Colombia se puede observar el uso de árboles maderables y frutales tales como vainillo, matarratón, roble andino, aliso, guácimo, totumo, ciruelo, mango, guayabo, dinde o mora, por nombrar algunos, aunque hay otros más.

 

Por otra parte, la sombra generada por la cobertura arbórea optimiza el uso de los recursos, y la producción de biomasa con mayor calidad y la suplementación estratégica permiten que los bovinos expresen su potencial productivo y reproductivo, obteniendo más carne y leche.

 

Para el caso preciso del ingreso por concepto de las especies maderables utilizadas en los sistemas silvopastoriles, se encuentran estudios que reportan contribuciones de los maderables del 54 y 83 % sobre el ingreso total en sistemas ganaderos que los han implementado.

 

 

Los servicios ambientales generan ingresos en los SSP

 

Los servicios ambientales o ecosistémicos son los beneficios intangibles que los ecosistemas ponen a disposición de la sociedad, de manera natural o por medio de su manejo sustentable. Los componentes y procesos que los integran ecosistemas son la base de estos servicios.

 

Algunos de los principales servicios ambientales que se generan a partir de los SSP son la regulación del clima y el amortiguamiento del impacto de los fenómenos naturales; la provisión de agua, la generación de oxígeno, el control de la erosión, por nombrar algunos.

 

Además de que permiten la generación, conservación y recuperación de suelos, la captura de carbono, la protección de la biodiversidad y el control biológico de plagas, también aportan a la belleza del paisaje, y se pueden aprovechar para la recreación, el agroturismo y el ecoturismo.

 

En conclusión, los pagos por servicios ambientales son mecanismos de conservación basados en el enfoque de mercado, donde los generadores de los servicios ambientales (SA) son compensados económicamente por los SA que los mismos proveen.

 

 

Costos

 

El costo es el valor que se da a un consumo de factores de producción (tierra, capital, trabajo y tecnología) dentro de la realización de un bien o un servicio. Es un desembolso del que se espera un ingreso futuro de manera directa al vender el producto o servicio del negocio.

 

En las fincas con SSP se debe ajustar la estructura de costos según las particularidades de cada sistema productivo. Lo anterior requiere tener en cuenta que este tipo de sistemas demandan actividades adicionales a las que normalmente se realizan en la ganadería tradicional.

 

Allí se incluye el establecimiento del sistema, adecuación del terreno, la renovación completa de la pastura o la recuperación con la existente, construcción de cercas, etapa de estructuración, monitoreo del sistema, fertilizaciones y resiembras, cosecha de la especie arbórea.

 

En la estructura de costos el ganadero debe identificar y calcular los costos fijos y los variables. Los primeros son los que no dependen del volumen de producción de la empresa (impuestos, mano de obra directa, mantenimiento de potreros, incluido las especies arbóreas, entre otros).

 

Por su parte, los costos variables cambian dependiendo del volumen de producción de la empresa ganadera, entre los cuales se pueden encontrar los costos de suplementación, plan sanitario, biotecnología reproductiva, recolección de frutos y cosecha de madera.

 

En el trabajo “Evaluación económica de diferentes arreglos agroforestales como estrategia de adaptación al cambio climático en la Amazonia colombiana” en 2016, el arreglo silvopastoril con árboles dispersos tuvo un costo total de establecimiento de $ 2.176.491 (COP)/ha.

 

La mano de obra representa el 51 %, la adecuación, preparación del terreno y la siembra de árboles y de la gramínea con los insumos requeridos, el 33%; la maquinaria y los equipos, 2 %, y el transporte de insumos y la materia vegetal tiene una participación del 14 %.

 

Otro trabajo de investigación realizado en la finca La Estrella en Roncesvalles (Tolima) en 2013 reportó el establecimiento de un SSP de pasto kikuyo mezclado con falsa poa en asocio con una especie arbustiva y forrajera como el sauco y una especie arbórea y maderable como el aliso.

 

El arreglo fue realizado en una hectárea previamente establecida con las gramíneas, donde el costo por hectárea correspondió a $3.322.500 (COP) sobre el cual la mano de obra tiene un peso porcentual del 46 % y los materiales e insumos por hectárea representan el 54 %.

 

 

Gastos

 

El gasto es el conjunto de desembolsos de la venta de productos o servicios que contribuyen con la gestión y operación del negocio. Esto refiere a las erogaciones que no están directamente relacionadas con la producción de leche o carne ni con la oferta de servicios ambientales.

 

Es importante que el ganadero sepa que el gasto es un desembolso del que no se obtiene un ingreso futuro de manera directa. En el negocio ganadero de manera general, existen tres tipos de gastos que son fundamentales en la gestión de la empresa.

 

Gastos de administración

 

Son los gastos que no están relacionados directamente con su objeto productivo y se vinculan al análisis financiero de manera integral, tales como los servicios generales (servicios públicos, arriendos), la contabilidad, la tesorería, salarios del personal administrativo y las depreciaciones.

 

Si bien el ganadero puede producir carne, leche o madera sin estos gastos, estas actividades tipificadas como gastos permiten la gestión integral y eficiente del modelo de negocio. Esto se cumple de manera parcial o total dependiendo del tamaño de la empresa ganadera.

 

 

Gastos financieros

 

Son aquellos gastos que provienen de la obtención de financiación o titularidad de cualquier pasivo financiero. Uno de los gastos financieros más frecuentes es la tasa de interés de colocación de un producto financiero por acceder a dinero en calidad de préstamo.

 

Otro de los gastos financieros más habituales son las comisiones o los cobros que se hacen a productos financieros por concepto de una transacción comercial, como las comisiones por administración de la cuenta, apertura de productos o comisiones por tarjetas, entre otras.

 

Este tipo de gastos es muy importante tenerlos en cuenta dentro del flujo de caja de cualquier empresa ganadera. Existen varias iniciativas del sistema financiero colombiano dirigidas a facilitar la reconversión del modelo de negocio ganadero a sistemas silvopastoriles.

 

 

Gastos de venta o comercialización

 

Son los costos vinculados con las ventas, que incluye salarios y prestaciones sociales del personal de ventas y publicidad, desplazamientos o viáticos, así como toda actividad que esté directamente relacionada con la comercialización de los bienes y servicios de la ganadería.

 

Esta área representa el escenario con mayor poder en el sistema productivo, dado que es la actividad que permite obtener el ingreso para del flujo de caja. Sin ventas de leche, carne, madera, frutas o servicios ambientales no hay ingreso, por lo cual es el “corazón” del negocio.

 

 

Rentabilidad

 

Todo ganadero que decida implementar, ampliar, diversificar o reconvertir su negocio, siempre lo hace con la expectativa de incrementar su riqueza. Esto solo es posible mediante el rendimiento o la rentabilidad producto de la inversión realizada en el sistema productivo.

 

Los sistemas silvopastoriles son la herramienta que permite obtener una ganadería eficiente en términos de producción de carne y leche, mejorar rentabilidad y competitividad, así como conservar los recursos naturales”, anotaron los autores del texto.

 

Con los sistemas silvopastoriles se puede lograr la conservación (y la recuperación) productiva del capital natural de la finca y del país. Los SSP incluyen numerosas especies de árboles y arbustos con diferentes bondades que diversifican el ingreso económico.

 

No obstante, es importante enfatizar en que el objetivo principal de asociar árboles y pasturas es establecer un medioambiente que permita un negocio ganadero eficiente en producción de alimentos y de ingresos, y que además conserve los suelos y todos los recursos naturales.

 

El objeto de realizar un análisis financiero a un sistema silvopastoril es medir la rentabilidad del proyecto, es decir que se utiliza para visualizar argumentos que permitan concluir si la inversión de recursos de capital es conveniente o no para el empresario ganadero.

 

Cabe recordar que en los SSP existen externalidades positivas, un término de economía ambiental para describir los beneficios que no reflejan el precio en el mercado. Ejemplo de ello es la conservación de la biodiversidad, la protección de las cuencas o la contribución al clima.

 

Para definir la rentabilidad de un SSP se debe contar con información detallada de inversiones, ingresos, costos y gastos. En este sentido, los empresarios ganaderos deben llevar registros contables y construir de manera muy objetiva lo que se conoce como flujo de caja.

 

Existen varios indicadores para analizar la viabilidad financiera de cualquier proyecto. El primero es la relación beneficio/costo, donde el cociente debe ser mayor que la unidad para considerar que el beneficio es más alto que el costo y, por ende, es financieramente rentable.

 

Otro es el Valor Presente Neto (VPN), que si es mayor que 0s la alternativa es financieramente viable, en tanto que la Tasa Interna de Retorno (TIR) muestra la tasa mínima de rentabilidad en un tiempo determinado para que el VPN sea 0, es decir, el punto de equilibrio.

 

También se puede aplicar el análisis de sensibilidad, que facilita la toma de decisiones en la empresa. Diversos estudios reportados sobre análisis financieros de sistemas silvopastoriles y sistemas tradicionales demuestran que el sistema silvopastoril es más rentable.

 

Un estudio en Costa Rica evaluó la eficiencia económica de dos empresas ganaderas y encontró que el sistema con especies arbustivas forrajeras y pasturas mejoradas con árboles dispersos presentó 222 USD/ha para el VPN, superando al sistema ganadero con baja densidad de árboles.

 

Otro estudio realizado en un sistema silvopastoril de la meseta de Ibagué en el departamento del Tolima reportó un VPN de $13.991.879, una TIR de 30% y una relación B/C de 1.37. (Lea: Silvopastoriles permiten disminuir en 19 % los costos de producción)

 

Por lo tanto, los SSP tienen demasiadas fortalezas debido a la mayor oferta de biomasa para alimentación animal, el incremento de la productividad, el aporte a la mitigación del cambio climático y los mayores beneficios económicos expresados desde el contexto financiero relacionados con el aumento en la rentabilidad.