Coocampo, un ejemplo de integración para derrotar las adversidades

Por: 
Edgar Aldana Rosillo
05 de Julio 2021
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Durante la pandemia y el reciente paro nacional, la cooperativa Coocampo se vio afectada pero gracias al compromiso de los asociados logró salir adelante y vencer la adversidad. Foto: Cortesía

Coocampo es una cooperativa que ha logrado enfrentar las adversidades y salir fortalecida por lo que en sus ocho años de existencia ya es un modelo en el sector lácteo.

 

Esperanza Riaño Peña, es la representante legal, quien señala que la cooperativa cuenta con 140 asociados y una infraestructura que les permite acopiar leche pero también transformarla en quesos y mantequilla.

 

La cooperativa nació en julio del 2013 durante el paro agrario porque los intermediarios que compraban la leche en las cuatro veredas no pudieron hacerlo y eso causó la inconformidad y la preocupación de los productores lo cual llevó a tomar la decisión de crear Coocampo.

 

En su momento la conformaron tres municipios y cinco veredas, por Chiquinquirá una vereda; por El Diamante, dos; y por Saboyá, dos. Así mismo nació con 79 personas naturales y dos SAS.

 

Lo primero que se hizo para acceder al mercado fue tomar cursos de buenas prácticas de ordeño con Fedegán y con el Sena y se pudo acopiar, por primera vez, 1.370 litros, hoy día esa cifra es de 7.000 litros diarios. En estos momentos se cuenta con once tanques de frío en cinco sedes. (Lea: Los jóvenes de Coocampo aseguran el empalme generacional del agro)

 

Al momento de su constitución había un porcentaje muy alto de hombres, cerca del 90 % y por eso luego de dos años se propuso que se autorizara el ingreso de las esposas a la cooperativa, con la intención de hacer inclusión de las mujeres, pero como el aporte inicial es de un salario mínimo podía ser difícil, entonces se propuso que a ellas no se les cobrara ese aporte inicial y el resto lo hicieran en la medida de sus posibilidades. Hoy día hay 60 % de hombres y 40 % de mujeres.

 

En el cuarto año se propuso incluir a los jóvenes para tener un empalme generacional porque trabajan desde el bisabuelo hasta el bisnieto transmitiendo ese conocimiento de uno a otro. La idea era que participaran los jóvenes que aún dependieran de su familia, independiente de la edad.

 

En 2014, es decir al año siguiente de la constitución, se volvió a presentar otro paro agrario y eso sirvió para tomar la decisión de incursionar en la transformación porque aunque ya le vendían a Parmalat y ellos tenían la voluntad de recoger la leche no se podía por el paro.

 

Con recursos propios y con mucho esfuerzo se compraron equipos de segunda mano y se empezó a elaborar queso costeño y doble crema.

 

Desde un comienzo la gente estuvo muy comprometida con la cooperativa y es que se ha hecho un gran trabajo con cada uno de los asociados al brindarles un servicio integral ya que además de comprarles la leche, se tienen dos almacenes ubicados estratégicamente, uno que cubre las veredas de Saboyá y el otro las de Chiquinquirá. Allí se les venden diferentes productos menos ropa, excepto botas de trabajo, señala Riaño Peña. (Lea: $400 más por litro de leche les pagan a los ganaderos de Coocampo)

 

Es así como en un solo lugar pueden conseguir víveres, medicamentos veterinarios, pajillas, servicio de inseminación, entre otros. Además, hay un fondo rotatorio donde se les presta dinero, desde $50.000 hasta el valor de sus aportes y para acceder solo deben estar al día.

 

Al vender la leche dejan $30 por litro como aporte y en los almacenes pueden adquirir todo lo que necesiten y se les hace el descuento quincenal, una vez Parmalat paga la leche.

 

También a los asociados se les presta el servicio de comercialización de sus productos como papa, huevos, carne de res o de cerdo y en general lo que produzcan en sus fincas, lo cual se ofrece en los almacenes de la cooperativa.

 

Igualmente la cooperativa ha servido para la bancarización ya que todos los asociados tienen una cuenta de ahorros donde se les consigna su dinero y eso ha permitido que tengan vida crediticia.

 

Participaron en un Proyecto de mejoramiento de las condiciones socio económicas de 55 organizaciones agrícolas que se denominó Impact, con apoyo del gobierno de Canadá, operado en Colombia por la incubadora Gestando, donde hubo capacitaciones para mujeres en temas de equidad de género y para los hombres otro donde les ayudaron a comprender el valor que tienen sus esposas. (Lea: El proyecto Impact busca mejorar la calidad de vida de productores lecheros)

 

Además, los motivaron para que el ordeño de la tarde lo pudieran administrar las mujeres y ellas abrieron su cuenta de ahorros donde se les consigna y también tienen vida crediticia.

 

Con el tema de la pandemia se han visto afectados aunque también ha sido motivo de oportunidad porque no tenían una panadería y tenían que traer el pan desde otro lado entonces ante las dificultades para hacerlo montaron su propia panadería por parte de un grupo de mujeres.

 

La calidad es un aspecto muy importante para ellos y por eso se ha incentivado a que las personas realicen las Buenas Prácticas Ganaderas y que se certifiquen, además de cumplir con los ciclos de vacunación para que sus ganados estén libres de brucelosis, tuberculosis y aftosa.

 

Además, se envían muestras de la leche de cada uno de los asociados cada quincena para ser analizadas por la Universidad de Antioquia y ellos certifican la calidad del alimento, así mismo Parmalat se encarga de hacer el análisis a nivel de tanques.

 

Por eso no tuvieron problema para comercializar la leche durante la pandemia, tampoco hubo inconveniente con los quesos porque son 100 % naturales y tienen el registro del Invima. Además los productos lácteos los venden personalizados, es decir, van directamente al restaurante, la panadería o a quien lo necesite y bajo las condiciones que lo requieran por lo que se vende a buen precio. (Lea: Ganaderos aprenden sobre producción láctea con experto canadiense)

 

Sin embargo lo que sí los afectó de manera importante fue el paro y los bloqueos ya que Parmalat no pudo ir a recoger la leche y entonces con el líquido que tenían represado empezaron a producir quesos con el compromiso que cada asociado iba a ayudar a venderlos.

 

Gracias a equipos nuevos que les han dado tanto la gobernación como el Ministerio de Agricultura más los de segunda que la cooperativa ha ido adquiriendo tienen gran capacidad de transformación y por eso se dedicaron a elaborar quesos con un compromiso de todos.

 

Además se pudo hacer una negociación en la cual vendieron 2,5 toneladas en menos de tres días a buen precio y de esa manera se les pagó a todos los que trabajaron e incluso se dio una bonificación y se pagó a mil pesos el litro de leche a cada uno de los asociados.

 

Ahora están con un proyecto de alianzas productivas por medio del cual se espera que las personas puedan mejorar praderas y genética para que haya un mayor volumen de leche.

 

Entre los proyectos a futuro está el producir mayor cantidad de leche de muy buena calidad, incursionar en la elaboración de bebidas fermentadas y poder vender más producto transformado que leche líquida.