A Ubaté le ‘sacaron la leche’ y está al borde de la quiebra

Por: 
Andrés Moncada Montenegro
22 de Junio 2015
compartir
Productor de leche
La capital lechera de Colombia cada día tiene menos productores dedicados a esta actividad. Foto: robledosomostodos.com.
El panorama de la llamada capital lechera de Colombia es desalentador: promesas incumplidas, falta de control empresarial y ausencia de políticas públicas han hecho de esta provincia cundinamarquesa un territorio sin esperanzas para la actividad bovina.
 
Los predios que hace 5 años estaban dedicados a la explotación láctea ahora están convertidos en fincas de descanso. Este es el crítico panorama del Valle de Ubaté, región ubicada en el departamento de Cundinamarca y que durante muchos años ha ostentado el hecho de ser distinguida como la ‘capital lechera de Colombia’.
 
La caída de los precios que pagan las empresas acopiadoras a los productores por cada litro de leche, la ausencia de los subsidios prometidos por el Gobierno Nacional y la falta de un verdadero clúster que blinde la rentabilidad del sector, han sido los detonantes para que la economía láctea en la zona esté en franco deterioro. (Lea: Acopio de leche en el país aumentó 6.7 % en primer trimestre de 2015)
 
Giovanny Pinilla, vicepresidente de la Asociación de Ganaderos del Valle de Ubaté, narró que muchos de los productores que antes tenían en sus predios entre 10 y 15 vacas, las vendieron porque “ya no es rentable vender leche”.
 
Varios productores en la región pensaron que tras la pasada la ola invernal que afectó tanto al Valle en 2011, la situación iba a mejorar y esperaron que esto sucediera para comparar nuevas reses. Pero no pasó. La mayoría de pequeños productores se fueron a la banca rota”, añadió Pinilla.
 
A finales de ese trágico año, en la provincia se Ubaté se producían casi 1 millón de litros de leche al día. Luego bajó a 800 mil litros y a la fecha solo se contabilizan 600 mil. A esto se le suma que algunas empresas acopiadoras están comprando el litro de leche en $500, cuando al campesino le cuesta más de $600 producirlo. Y el valor pago sigue disminuyendo. (Lea: Lo que piden las cuencas lecheras de Colombia para no desaparecer)
 
Angélica María Jiménez García, productora láctea en la región y miembro de la junta directiva del Comité de Ganaderos del Área 5, señaló que hace 6 meses los industriales les informaron que bajarían el precio por litro de leche.
 
El pago por cada litro del lácteo cayó entre $30 y $40. Lo extraño del caso es que en la zona habían pocas precipitaciones, los pastos no han sido suficientes y no se ha tenido un incremento exagerado de leche en la zona”, cuestionó Jiménez García.  
 
Informalidad y contrabando tambiñen afectan al sector
 
Si bien son diferentes los factores que aquejan a los productores lácteos en esta región cundinamarquesa, quienes cuentan en su mayoría con semovientes de la raza Holstein, muchos se preguntan por qué el gremio está cada vez más afectado. (Lea: Industria “pretende que las vacas dejen de producir” los domingos)
 
De acuerdo con un estudio realizado por la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, aproximadamente 350 mil familias dependen de la actividad ganadera y lechera en el país. Solo en Ubaté se producen al año 6.400 millones de litros de leche, de los cuales únicamente se procesan 2.900 millones, lo que demuestra un grado alto de informalidad.
 
Adicional a esta problemática se suma el contrabando de leche en polvo: entre 2011 y 2012 ingresaron más de 7.000 toneladas al país. Y en el presente año, solo entre enero y febrero, ingresaron al país 7.100 toneladas de producto.
 
Y de promesas, ¿cómo estamos?
 
Giovanny Pinilla asegura que el Gobierno Nacional se ha comprometido con crear líneas de créditos para medianos y pequeños productores de leche, pero no se han tenido respuestas óptimas. (Lea: Algarra, Alpina, Alquería y Parmalat disminuyen el acopio de leche)
 
Se prometieron reducciones en las tasas de interés, pero de esto nada; aseguraron que disminuirían los costos de los insumos, pero tampoco han cumplido; se realizaría una inversión que sobrepasaban los $88 millones para mejorar alimentación, genética y comercialización, pero todo se quedó en palabras”, aseveró Pinilla.
 
La última petición que solicitó el gremio lechero de Cundinamarca es que la Gobernación acelere la pavimentación de la vía que comunica a Lenguazaque con Ubaté, pues solo 7 de 18 kilómetros de la carretera están asfaltados. (Lea: Unaga hace peticiones “urgentes” a propósito del precio de la leche)
 
En la obra vial que comenzó en el año de 2011 se invirtieron más de $30 mil millones, pero actualmente no hay recursos para pavimentar lo que se hace falta. La Gobernación de Cundinamarca instaló un peaje para financiar la obra, pero los habitantes se opusieron.
 
Hoy quedan un peaje sin funcionamiento, una vía casi destapada y una serie de promesas incumplidas que funcionan como un efecto dominó que día a día amenaza con terminar de aplastar la economía de un sector que está a punto de quebrar.