Así se clasifican las gramíneas y las leguminosas según su hábito de crecimiento

Por: 
CONtexto ganadero
19 de Abril 2022
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En términos generales, existen 3 tipos morfológicos en el crecimiento de las gramíneas: erectas, semierectas y decumbentes o postradas. Foto: researchgate.net

Las especies forrajeras presentan varias a formas de crecimiento y desarrollo que orientan su uso y explotación. A continuación usted aprenderá cómo se clasifican gramíneas y leguminosas según el crecimiento y en qué se diferencia cada uno de los tipos.

 

En términos generales, existen 3 tipos morfológicos en el crecimiento de las gramíneas: erectas, semierectas y decumbentes o postradas. A su vez, las gramíneas decumbentes o postradas se subdividen en rizomatosas y estoloníferas.

 

Así lo detalló el módulo “Pastos y especies forrajeras” de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) y el programa Núcleos municipales de extensión y mejoramiento para pequeños ganaderos (Asistegán). Estas son sus características.

 

Gramíneas forrajeras erectas

 

Tienen un crecimiento y desarrollo robusto con tallos largos y distancias amplias en los entrenudos que hacen que conformen un crecimiento o arquitectura erecta. (Lea: 3 factores fisiológicos que afectan el crecimiento de los pastos)

 

Estas cualidades determinan el empleo de estas plantas para corte mecánico con uso en grandes áreas de cosechadoras picadoras, guadañas o segadoras o en pequeñas áreas manualmente con machete, así como favorecen las mezclas con leguminosas.

 

Los ejemplos son Pennisetum purpureum y sus variedades conocidas como elefantes, maíces forrajeros, Sorghum spp o sorgos forrajeros, pasto imperial (Axonopus scoparius), guatemala (Tripsacum laxum), brasilero (Phalaris spp) y caña forrajera (Sacharum officinarum).

 

 

Gramíneas forrajeras con crecimiento ascendente o semierectas

 

Estas especies tienen un crecimiento indeterminado y según el manejo que reciban pueden comportarse como especies para pastoreo. En cambio, si se cosechan mecánicamente con machete, guadaña o cosechadoras de forraje, su crecimiento es más erecto, lo que le permite ser cortadas.

 

Entre las especies de uso tradicional con este tipo de morfología están gramíneas como guineas (Panicum maximum), los pastos alemán (Echynochloa polistachyia) y pará (Brachiaria mutica) y las especies de Brachiaria brizantha cultivares marandú, la libertad, y mulatos 1 y 2.

 

 

Gramíneas forrajeras decumbentes o de crecimiento postrado

 

El crecimiento de los tallos en estas especies es horizontal, lo que las hace s. (Lea: ¿Por qué un ganadero debe saber sobre la morfología y fisiología de las plantas?)

 

Este tipo de crecimiento favorece la multiplicación vegetativa de la especie por medios de estos tallos los cuales pueden presentarse como estolones (crecen superficialmente sobre el suelo), y los tallos rizomatosos (tienen crecimiento horizontal y subterráneo).

 

Las especies más destacadas en Colombia que hacen parte de este grupo son los pastos estrella (Cynodon nlemfuensis), Brachiarias decumbens, humidícola, dictyoneura, climacuna (Dichantium annulatum), angleton (Dichantium aristatum).

 

 

Leguminosas

 

Leguminosas herbáceas

 

Estas especies son importantes en las praderas, por dos razones: primero sus raíces hacen simbiosis con bacterias del género Rhizobium fijando nitrógeno al suelo, y segundo porque sus hojas elevan el valor nutritivo de la pradera (mayor contenido de carbohidratos y proteína).

 

Hay dos tipos: bejucos o enredaderas, como Pueraria phaseoloides (kudzú tropical), Centrosema pubescens (centosema) y Canavalia ensiformis (Canavalia), y rastreras o estoloníferas como Arachis pintoi (maní forrajero), Desmodium heterocarpon subsp. y Ovalifoilium (Desmodium).

 

 

Leguminosas arbustivas

 

Son plantas leñosas, de porte de mediano a alto, cuyas hojas y ramas tiernas son usadas para hacer concentrados, para corte y acarreo como consumo fresco o para heno. (Lea: Conozca algunos aspectos morfológicos y fenológicos de las especies forrajeras)

 

Se pueden deshidratar para producir harinas, también en asociaciones con gramíneas en sistemas silvopastoriles, como bancos de proteína, barreras o cercas vivas. Algunas tienen uso medicinal y su madera se puede aprovechar como leña.

 

Otras son utilizadas en la alimentación humana y animal para bovinos, aves, cerdos. Entre las más usadas están Gliricidia sepium (matarratón), Cratylia argentea (cratylia) Cajanus cajan (guandul), Leucaena leucocephala (leucaena) y Samanea saman (samán).