Biofertilizantes, clave para una producción ganadera sostenible

Por: 
CONtexto ganadero
25 de Octubre 2021
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Los biofertilizantes son un componente de la ganadería sostenible en la medida en que ayuda a conservar el medio ambiente y a cuidar los suelos. Foto: halconcolombia.com

Los fertilizantes de síntesis química ayudan a aumentar la producción agrícola, pero su aplicación inadecuada puede modificar drásticamente la biología del suelo, de acuerdo con un trabajo realizado por Agrosavia.

 

Además, en cuanto a sus precios, el de los fertilizantes nitrogenados depende directamente de la explotación petrolera, en tanto que el precio de fabricación de los fertilizantes fosfóricos varía según las reservas internacionales de fósforo; es decir, el precio de estos dos fertilizantes está directamente ligado al valor del petróleo y a la disponibilidad del mineral en los mercados internacionales.

 

Por eso, plantea el centro de investigación, una alternativa a estos fertilizantes para lograr una producción sostenible es la utilización de productos amigables con el ambiente, con base en microorganismos promotores de crecimiento vegetal, en forma de biofertilizantes. (Lea: Guía para preparar un sencillo biofertilizante en su predio)

 

Estos productos tienen la capacidad de movilizar los nutrientes en el suelo de forma natural sin afectar el ambiente y, sobre todo, sin perjudicar el rendimiento de las plantas, lo cual va de la mano con la ganadería sostenible.

 

Existen diferentes tipos de microorganismos, ingredientes activos de los biofertilizantes, que pueden ayudar a mejorar el crecimiento de las plantas, con diferentes estrategias. Algunos permiten fijar el nitrógeno del aire en el suelo, lo que reduce la necesidad de usar fertilizantes nitrogenados, como la urea, y otros facilitan que la planta tome el fósforo que se encuentra en el suelo, lo que disminuye la necesidad de aplicar fuentes de síntesis química de este mineral, así como su cantidad.

 

El uso de biofertilizantes elaborados a base de microorganismos fijadores de nitrógeno o solubilizadores de fosfatos permite reducir la aplicación de fertilizantes de síntesis química, y de esta manera se puede mitigar tanto el lavado de nutrientes en los cuerpos de agua como el impacto ambiental asociado al uso de estos fertilizantes. Así mismo, su uso atenúa las emisiones de algunos gases de efecto invernadero, como el óxido nitroso, que contribuyen al calentamiento global, además puede reducir los costos de producción al disminuir la cantidad de fertilizantes necesarios para el suelo.

 

Los biofertilizantes son productos elaborados a base de microorganismos benéficos para los suelos, especialmente bacterias y hongos. Estos microorganismos, al ser incorporados como bioproductos, permiten fijar el nitrógeno del ambiente o solubilizar los fosfatos presentes en los minerales del suelo. Además, algunos de ellos producen hormonas como estimulantes naturales del crecimiento de las plantas

 

Los microorganismos presentes en los biofertilizantes viven asociados o en simbiosis con las plantas y les ayudan en su proceso natural de nutrición, además de ser regeneradores del suelo. (Lea: Biofertilizantes, una alternativa de productividad para el país)

 

El mercado de la fertilización está cambiando: además de buscar una mejora en la producción, existe actualmente una mayor preocupación por el cuidado del medio ambiente y por la sostenibilidad de la actividad productiva, que se está extendiendo entre los productores agropecuarios. Es por esta razón que los biofertilizantes son una “alternativa” para el campo.

 

En suelos que no han sido afectados por el uso excesivo de agroquímicos, los microorganismos se encuentran de forma natural; sin embargo, prácticas agrícolas inadecuadas reducen la población de microorganismos importantes para el ciclaje de nutrientes, lo que disminuye la productividad del suelo. Es aquí donde la aplicación de los biofertilizantes aumenta su población, lo cual es importante para recuperar el equilibrio de los suelos, para hacerlos “biológicamente más activos” y, a la vez, para mejorar la nutrición en los cultivos.

 

Los biofertilizantes elaborados a base de microorganismos contribuyen a fijar el nitrógeno atmosférico en el suelo, indispensable para la nutrición de las plantas; incrementar la absorción de nutrientes indispensables para la nutrición de los cultivos, como el fósforo y el potasio; proteger las plantas ante diferentes tipos de microorganismos patógenos que se pueden encontrar en los suelos: regenerar el suelo; y, estimular el crecimiento de las plantas.

 

Para su uso en semillas de pasto raigrás, se deben tener en cuenta ciertas recomendaciones como el hecho que para 13,5 kg/ha de semilla, se debe adicionar 1 litro de biofertilizante y mezclar hasta que todas las semillas estén húmedas.

 

Extender las semillas en lonas durante 30 minutos y dejar secar a la sombra; y sembrar y volver a aplicar el biofertilizante luego de cada corte. (Lea: Biofertilizantes, la esencia de la naturaleza)

 

Las praderas deben ser inoculadas de tal manera que para una hectárea hay que diluir 1,5 litros del biofertilizante en 200 litros de agua; aplicar el biofertilizante con bomba estacionaria o de espalda, de manera uniforme, al suelo; después de cada pastoreo o corte, aplicar nuevamente el biofertilizante.

 

Los biofertilzantes se deben mantener bajo condiciones de refrigeración antes de su uso; no dejarlo expuesto a los rayos del sol ni destapado y luego usarlo; emplear siempre la dosis recomendada en la etiqueta; no reutilizar el envase donde viene el producto; y, siempre verificar la fecha de vencimiento.