¿Cómo se desarrolla la ubre durante el crecimiento de las vacas?

Por: 
CONtexto ganadero
15 de Julio 2020
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El crecimiento de la ubre ocurre más que nada al interior del útero, pero también se da en la etapa de la pubertad y se ve influenciada por factores como la nutrición. Foto: Fedegán

A la hora de conocer cómo es el funcionamiento de la glándula mamaria, responsable de la producción láctea, uno de los aspectos que el productor o el profesional deben estudiar es su crecimiento y cómo incide la nutrición en este plano para lograr una óptima ubre.

 

Joel H. Velasco Molina, ingeniero agrónomo mexicano, explicó que la glándula mamaria se compone de tejidos conectivo (sostén y conformación de la ubre), alveolar (secretor de leche) y adiposo (grasa), así como de sistemas nervioso y vascular (Larson, Bruce. L. 1985).

 

En esta medida, el crecimiento de la ubre se da de dos formas: isométrico, cuando crece al mismo ritmo del resto del cuerpo, o alométrico, cuando la tasa de crecimiento es superior. (Lea: Conozca sistema de alertas para proteger los cuartos sanos de las ubres)

 

Este crecimiento ocurre durante la gestación, aunque también hay evidencia de un desarrollo mamario antes y después de la pubertad, que puede afectar el éxito de la futura lactancia. Sin embargo, la mayor parte del desarrollo se da cuando la cría está en el vientre.

 

Luego del nacimiento, en las terneras ocurre un crecimiento alométrico entre los 2 y 9 meses (que es la edad aproximada de la pubertad en razas lecheras grandes), así como también se da el isométrico. Las crías sobrealimentadas a los 7 meses pueden exhibir mayor desarrollo.

 

También hay cambios en la glándula mamaria por hormonas como la progesterona y el estrógeno, en conjunto con las hormonas de la pituitaria anterior, prolactina y somatotropina (Senger, P.L. 2003). (Lea: Anatomía de la ubre, asunto que le compete a los ganaderos)

 

Velasco lo detalló con un ejemplo: si una novilla arranca su pubertad a los 9 meses y queda preñada a los 15, en este espacio se presentaron hasta 8 ciclos estrales donde la ubre ha crecido por los efectos hormonales señalados anteriormente.

 

Sin embargo, citando a Vearl, L Smith. (1962), aclaró que los mayores cambios ocurren después de la concepción, esto es, cuando inicia la gestación. Crece lento cuando arranca la preñez y va aumentando conforme la preñez avanza casi de manera exponencial.

 

En la segunda mitad de la preñez, el epitelio secretor de los alvéolos empieza a funcionar y la secreción de la glándula mamaria asume las características de la leche normal. Por eso, al ordeñar hembras preñadas, la ubre adquiere lentamente la capacidad para secretar leche.

 

Finalmente, la nutrición también contribuye de forma positiva o negativa al desarrollo de un animal desde su concepción, en el crecimiento corporal, incluido el de glándula mamaria. (Lea: Investigación sobre glándulas mamarias busca mejorar producción y bajar costos)